sábado, 26 de noviembre de 2011

Gozo En Medio Del Sufrimiento Filipenses 1:29-30

Introducción:

Hoy quiero tomarme una licencia y salirme un poco de la ortodoxia. Quiero conversar con la Iglesia. Aclaro que tampoco quiero establecer una teología sobre el sufrimiento sino disertar o hablar un poco sobre como aliviar el dolor que produce.

Comencemos por preguntar: ¿A quién le gusta sufrir?. A nadie

Este es un tema que es extraño que se toque en las Iglesias. Algunos dirán o pensaran que habiendo tanto tema en la Biblia se hable del sufrimiento. Saben una cosa: Lo podemos ignorar pero estamos rodeados de él y algunos lo estamos viviendo.

Pablo escribe esta carta desde la cárcel en Roma y a pesar de las circunstancias que estaba viviendo que eran las mismas de la Iglesia de Filipos, la carta está llena de invitaciones a tener gozo.

El gozo se define aquí como la alegría por sufrir por la causa del Señor. Los cristianos del siglo I sufrían persecución y violencia. Aun así ellos se consideraban indignos del martirio.

La humanidad siempre le ha huido al sufrimiento.

En Colombia mucha gente sufre violencia por zonas. En cambio países como México viven una violencia generalizada. Oremos por ellos.

Nosotros no experimentamos este tipo de sufrimientos, sin embargo sufrimos por otras cosas y nos cuestiona.

¿Por qué pasamos por tal o cual situación si estamos con Dios?. Buscamos explicaciones lógicas y razonables y no las encontramos. Cuando nuestra mente no entiende es donde comienza la fe.

Debemos entender que el evangelio no es la vía de escape al sufrimiento. El evangelio más bien nos prepara y capacita para pasar y salir victoriosos permaneciendo firmes en el Señor. Pablo refiriéndose al caso específico de la economía lo expresa claramente en Fil 4:12-13.

En el maravilloso libro: “Jesús responde a Job” del escritor inglés Campbell Morgan, el muestra como todos los interrogantes de Job encuentran respuesta en Jesús. Miremos uno solo. En Job 9:33 Job pide un árbitro. En 1 de Tim 2:5 encontramos a Jesús como respuesta. Job no tenía a Jesús nosotros sí. En Jesús esta toda la suficiencia de Dios. En El están todas las respuestas.

Uno de los problemas de hoy radica en el tipo de mensajes que escuchamos. Hace unos 15 años se vienen predicando mensajes que no preparan al creyente para el camino de la fe, sino mensajes superficiales que nada tiene que ver con el evangelio de Cristo.

Tres aspectos para tener en cuenta en medio del sufrimiento y que traerán gozo al corazón además de un profundo alivio.

I. Cuando en cualquier circunstancia nos comportamos de una manera digna del evangelio de Cristo. Fil 1:27

En otras palabras cuando nuestra vida cristiana, cuando nuestra conducta, cunado nuestra vida devocional, cunado nuestra vida en comunidad no depende de las circunstancias que nos rodean sean estas buenas o malas. Somos los mismos en cualquier circunstancia.

El sufrimiento se hace más ligero, más liviano si estamos viviendo de acuerdo a los principios de Dios.

Reflexionemos por un momento:

Si a nuestro sufrimiento le añadimos una vida que no está caminando bien con Dios, el sufrimiento se multiplica. Y eso es lo que nos pasa muchas veces.

Ahora no ubiquemos el sufrimiento en sus formas más extremas.

Hay muchos tipos de sufrimiento. Para algunos situaciones serán más graves que otras, o al contario lo que para nosotros no es grave para otros si lo es.

Esto tiene que ver con el carácter de cada cual.

Hay dos formas de enfrentar el sufrimiento:

Caminando bien con el Señor, teniendo una buena vida devocional y viviendo de acuerdo al evangelio o alejados de su presencia, añadiendo a nuestro sufrimiento la lucha con el pecado y la tentación. De hecho estar alejado de Dios ya trae sufrimiento.

Si nos enfrentamos al sufrimiento andando como es digno del evangelio de Cristo entonces habrá gozo y descanso en nuestro corazón. Fil 4:4-7.

Ahora: El problema es que muchas veces enfrentamos el sufrimiento alejados de Dios porque e alejarnos de Él es nuestra forma de protestarle a Dios por nuestro sufrimiento y lo que hacemos es empeorar la situación. Lo anterior no es correcto.

“Cuando estamos caminando bien con el Señor es más fácil pasar por el sufrimiento”.

II. Cuando contamos con una comunidad firme, unida y combativa. Fil 1:27

Una Iglesia es firme cuando permanece en la fe. Una Iglesia es firme cuando todos jalan para el mismo lado, una iglesia es firme cuando todos sus integrantes tienen los mismos objetivos, una Iglesia es firme cuando hay identidad de pensamiento. Lo anterior produce solidaridad en los miembros.

Muchas veces ni nos enteramos del sufrimiento de los hermanos por andar buscando nuestros propios objetivos. Tratamos de que la Iglesia camine por donde nosotros queremos y perdemos el sentido de comunidad.

Por otra parte estamos los que no compartimos nuestro sufrimiento porque no nos sentimos identificados con la comunidad en la que estamos.

Responda estas preguntas en su corazón con toda honestidad. ¿Se siente usted miembro de esta comunidad?. ¿Se comporta Ud como un miembro de esta comunidad?. ¿Se siente con toda libertad de compartir lo que le está sucediendo con los hermanos?, o nunca ha tenido la oportunidad de hablar con alguien y está pidiendo gritos que alguien le preste su hombro para llorar. ¿Qué tal usted sufriendo, pasando por una situación difícil en medio de una comunidad de la que no se siente miembro?.

Una forma de saber si se siente miembro de esta comunidad es su actitud hacia el liderazgo y los hermanos. Si es una actitud de constante crítica, no solo se siente mejor que sus hermanos sino que también no se siente parte de ellos.

Una Iglesia es unida cuando en el corazón hay sinceridad, transparencia y honestidad para con mis hermanos. Hay una unidad desde lo profundo del alma que nos permite caminar juntos. Cuando esto sucede no tengo miedo de expresar mi sufrimiento porque sé que no voy a ser cuestionado sino ayudado.

Una iglesia es combativa cuando sabe trabajar en equipo. Cuando sabe ser un ejército. Un buen soldado nunca deja a su compañero herido en combate, lo busca y lo carga. Lo agarra y lo levanta. ¿Cuántos heridos en el camino?. Pregunto: ¿A cuántos hemos ayudado?. Es ayuda sin condiciones. No rematemos a nuestros heridos.

Cuando hacemos parte de una comunidad firme, unida y combativa, encontramos fuerzas, encontramos coraje, encontramos el gozo de pertenecer a una comunidad que va para el mismo lado.

¿Cuántos estamos como el llanero solitario?. Con dudas, con tormentas en nuestra mente, enredados con tanta filosofía barata, con tanto humanismo, manejados y manipulados por la propaganda, enredados en nuestros problemas. ¿Por qué no acudimos a nadie?. Por temor a decir las cosas, por la falta de confidencialidad, por la soberbia de los hermanos, por la religiosidad de los hermanos.

Aprendamos a ser una comunidad firme, unida y combativa.

“Cuando en medio del sufrimiento contamos con una Iglesia que nos respalda hay gozo en el corazón”. Fil 1:3-4. La iglesia de Filipos apoyo a Pablo con lo poco que podía y eso un fue motivo de mayor alegría.

III. Cuando no vemos el sufrimiento como una catástrofe sino como un privilegio. Fil 1:29.

Para Pablo la forma en que los cristianos enfrentan el sufrimiento es testimonio para los enemigos de la fe. Si se enfrenta con valentía, con gozo, con decisión es testimonio en contra de ellos y les está mostrando su fin. Nada de intimidación. Y aquí el riesgo era el de morir.

Pablo le dice a la Iglesia de Filipos: “Por qué a ustedes se les ha concedido el privilegio de sufrir”.

1 de Pedro 4:12-19

No se sorprendan por la prueba, por el sufrimiento.

Más bien alégrense.

“Si tú que eres Justo sufres lo único que puedes hacer es entregar la situación en manos de Dios y dejar tu destino bajo el designio de su voluntad”.

“El sufrimiento es usado por Dios para formar el carácter”. Es una herramienta pedagógica que Dios aprovecha.

Pero que Dios tan malo. “Dios no lo envía, lo permite”. Pero eso es peor. El caso de la muerte de la niña de 10 años.

A Job el sufrimiento le sirvió para conocer a Dios. Job 42:1-5

A Pablo igual: Fil 3:8-10

1 de Pedro 1:3-9

El sufrir por la fe es un privilegio porque me acerca más a Él. A conocerlo mejor, me permite crecer y desarrollar mi fe.

De hecho seguir a Cristo ya es sufrir una perdida: La de mi vida y tomar una decisión que también conlleva sufrir: Tomar la Cruz.

Conclusión:

Como es que hallamos gozo y descanso en medio del sufrimiento:

1. Caminando como es digno del evangelio.

2. Con el respaldo de una comunidad firme, unida y combativa

3. Ver el sufrimiento como un privilegio.

La otra opción es alejarnos de Dios, de la Iglesia y deprimirnos.

Dios les bendiga

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Y dónde está el discernimiento?

Emulando a las grandes comedias de Hollywood cuyo título formulaba una pregunta para significar la ausencia de algo o de alguien y comunicar la idea de descontrol y de caos que en últimas terminaba en las situaciones más cómicas y disparatadas, hacemos la pregunta: ¿Y dónde está el discernimiento?.

Quiero definir en pocas palabras lo que es discernimiento desde dos puntos de vista, el general y el que aparece en las Escrituras como un don dado por Dios y que es inherente a todos los creyentes.

En general, discernimiento es el juicio atraves del cual podemos diferenciar una cosa de otra. Lo anterior implica tener criterio, tener elementos suficientes para dar una opinión propia y final al respecto. En el caso de lo moral los criterios son proporcionados por los principios. En segundo lugar, las Escrituras nos hablan del discernimiento como la capacidad o don que Dios da para que los creyentes hagamos diferencia entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. En el caso de las diez vírgenes y para poner un ejemplo práctico, las 5 sensatas discernieron bien lo que podía pasar y no prestaron su aceite.

Si echamos un vistazo a la Iglesia de hoy, encontramos un liderazgo sin norte y un rebaño sin rumbo. La razón es sencilla: Hemos remplazado los principios bíblicos por falacias, sueños, visiones y fantasías que nada tienen que ver con la verdad bíblica. El resultado: Un pueblo, unos creyentes que ya no apelan a las Escrituras para evaluar sino que es un pueblo místico y sin ningún parámetro para juzgar. De lo anterior resulta que se perdió el discernimiento. No hay como juzgar. Todo lo que se oye, todo lo que se lee (Con la ayuda de los medios y del marketing que se ha tomado el evangelio), no se pone en duda. Lo anterior ha dado lugar a las más locas y disparatadas situaciones, declaraciones, sueños, visiones y profecías de la más diversa índole que en vez de bendecir y atraer a los incrédulos ha dado lugar a la burla y al descredito de la fe. Es hora de volver a Dios, a las Escrituras y a recuperar el discernimiento perdido porque de lo contrario cada día seguiremos siendo protagonistas de nuestra propia comedia de la fe.

Dios les bendiga

lunes, 14 de noviembre de 2011

Predicaciones de Adrián Rogers en Audio (1 parte)

Les comparto parte del legado del inolvidable Pastor Adrián Rogers.

El archivo contiene los siguientes mensajes, 11 en total y 8 temas:

1. Su amigable enemigo

2. Como vivir los últimos tiempos

3. Cuando todos lleguemos al cielo

4. La verdadera salvación I y II

5. El legado del amor I y II

6. Como estar absolutamente seguro

7. Se necesita a Dios para establecer un hogar

8. Aprendiendo a adorar en familia

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El Pastor Adrián Rogers nació en West Palm Beach, Florida, y decidió ingresar al ministerio cristiano a la edad de 19 años. Fue ordenado por la Iglesia Bautista de Northwood en West Palm Beach. En 1972 llegó a ocupar cargos de relevancia en la Iglesia bautista de Bellevue en Memphis, donde permaneció hasta marzo de 2005. Durante este periodo el número de miembros de su iglesia creció de 9,000 a 29,000.

Publicó 18 libros y grabó programas de radio y televisión llamados El amor que vale (en inglés Love Worth finding). Estos programas se han emitido en inglés y español.

En noviembre de 2005, Rogers contrajo una neumonía en ambos pulmones como consecuencia de tratamientos para luchar contra el cáncer de colon y murió tras un período de auxilios por medio de respiración artificial a la edad de 74 años. (Fuente: Wikipedia)

Espere próximamente la Biblioteca Digital

sábado, 12 de noviembre de 2011

Contexto y Mensaje Del Libro De Amos Por El Dr Cosme Damián Vivas Valencia

Les invito a escuchar, aprender y reflexionar sobre esta dos conferencias basada en el libro de Amos. Pueden descargarlas en:

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El Dr Cosme Damián Vivas Valencia tiene un doctorado en antiguo testamento y actualmente dirige el equipo de traductores de la Sociedad Bíblica Colombiana.

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Cual Es El Culto Que Agrada A Dios? Conferencia por el Dr Cosme Damián Vivas Valencia

Les invito a escuchar y reflexionar sobre esta conferencia basada en el libro de Amos. Pueden descargarla en:

http://www.megaupload.com/?d=65NLOW5O

 

El Dr Cosme Damián Vivas Valencia tiene un doctorado en antiguo testamento y actualmente dirige el equipo de traductores de la Sociedad Bíblica Colombiana.

viernes, 28 de octubre de 2011

Plan B

¿Qué es Plan B?

Es un plan de estudios sugerido para llevar a cabo en tres años compuesto por 23 libros. Está dirigido principalmente a laicos que quieran preparase para servir mejor a su Señor (No damos certificado) y de igual manera lo pueden hacer lideres o pastores que así lo deseen. El objetivo principal de Plan B es proveer a todos aquellos que por tiempo, dinero un oportunidad no puedan estar en un seminario o instituto bíblico del conocimiento básico a fin de que en el ejercicio de la predicación, al final no solo expongan bien la Palabra sino que cuenten con el contenido, con el fondo, con el sustento para sus mensajes. La premisa que nos debe guiar es que nada remplaza a las Escrituras, por lo tanto todos estos textos que se sugieren deben ser estudiados a partir de la misma y no hacer una simple lectura de los mismos. 

Muchos de nosotros hemos predicado por años y contamos con algo de experiencia. Ahora de lo que se trata es de prepararnos mejor teniendo como aliados a la disciplina y la dedicación. Cada uno controla y maneja su tiempo. La meta es poder dedicarle seis horas semanales a Plan B e indefectiblemente cultivar y sostener una vida devocional.

Una de las ventajas de Plan B es que todos los textos estarán disponibles para descargar de internet. De hecho la mayoría ya se encuentran en la red. Si Ud mi hermano está en capacidad de comprarlos haga su biblioteca de Plan B. Algunos de estos libros ya no se consiguen en librerías. 

Plan B contara con una Biblioteca Virtual de Consulta. 

Para los que quieran hacer Plan B con la asesoría de Bereano, iniciamos en Marzo de 2.012. Los que quieran desarrollar Plan B solos lo pueden iniciar ya y consultar cuando lo deseen lo que tiene que ver con la metodología de estudio. 

Aquellos que quieran iniciar esta linda experiencia con el Señor, les invito a escribirme a: bereano20@gmail.com y con gusto le estaremos guiando en el proceso. 

Pueden descargar el plan de estudios de: 

http://www.mediafire.com/?xmj954ok9auh1n5
 
Dios les bendiga

jueves, 27 de octubre de 2011

Llevar Fruto: El Propósito Central De La Vida Por Daniel Zuccherino Texto Bíblico: Juan 12.20-26a

“Y había unos griegos entre los que subían a adorar en la fiesta; éstos, pues, fueron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaban, diciendo: Señor, queremos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés; Andrés y Felipe fueron y se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió, diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, produce mucho fruto. El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor; si alguno me sirve, el Padre lo honrará”. (Biblia de la Américas) Una pregunta fundamental que debemos hacernos como cristianos es: ¿qué vamos a hacer con nuestra vida?¿Qué quedará, con valor eterno, de nuestro paso por este mundo cuando ya no estemos aquí?.¿Cuál es el propósito de mi vida como cristiano?Podemos responder, basados en la Escritura, que el propósito central de nuestra vida es llevar fruto para la gloria de Dios: y que todo lo demás es secundario. Nuestra obra y palabra serán juzgadas a la luz del fruto que produjeron.Veamos algunos aspectos que surgen del pasaje leído, los cuales nos permiten saber en qué consiste llevar fruto y cómo es posible hacerlo.

1. Mostrar a Jesús. (v. 21)

El pasaje describe la siguiente escena: El señor Jesús se presenta con sus discípulos en la celebración de una fiesta religiosa, a la cual también han acudido ciertos griegos.

Más allá de que si se trataba de judíos de origen griego o directamente gentiles griegos que habían abandonado su culto politeísta y pagano y reconocían al Dios único, el Dios de Israel, lo cierto es que estos griegos representan muy bien a la gente en general, a aquellos del mundo que se encuentran en una búsqueda sincera del Señor. Representan a las naciones que le fueron prometidas al Hijo de Dios desde antes de que el mundo fuese (Salmo 2).

Estos griegos se acercan con un ruego, un clamor: quieren “ver a Jesús”.
Cuán apropiado es que como pueblo de Dios entendamos nuestra razón de ser: nuestra competencia de llevar fruto se medirá por lo que la gente alcance a ver en nosotros del carácter de Cristo! Nuestro propio carácter no puede llevar fruto espiritual permanente.

El mundo de hoy día, escéptico con la religión y a la vez abierto a todo lo alternativo: “Nueva Era”, ocultismo, etcétera, este mundo posmoderno no podrá ser convencido por nuestros argumentos: debemos, como pueblo del Señor, manifestar a Cristo y su poder, a Cristo y su carácter. El mundo no quiere oír hablar del Amor de Dios, pero sí espera verlo manifestado entre nosotros y extendido al mundo en general.
Los griegos del relato bíblico clamaban por ver a Jesús, pues percibían que no representaba al sistema religioso, la religión institucional, las largas “palabrerías” de los escribas y los fariseos, sino que hablaba con autoridad, obraba milagros y aparecía comprometido con Dios hasta la muerte.

Tu familia (tus hijos, tu esposa, tu esposo), tus vecinos, tus compañeros del lugar donde trabajas, ¿pueden ver a Cristo en tu vida?.
No podemos llevar fruto hasta el momento en que la vida de Cristo se encarne en nosotros. No llevaremos fruto por simplemente hablar. Lo que predicamos debe encarnarse en nosotros.

Los griegos del relato bíblico podían vislumbrar que este hombre era mucho más que palabras: El Verbo, la Palabra de Dios, se había hecho carne (Juan 1.14).

En este punto nos preguntamos: ¿qué debo hacer para que la vida de Cristo se encarne en mí? La respuesta es sencilla y tremenda a la vez.

2. Morir para vivir (v. 24)


Cristo explica la naturaleza de su misión. Anuncia: “Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado”.

Lo que afirma a continuación se aplica primordialmente a él (él es el Redentor que muere para que obtengamos vida) pero, por extensión se aplica en sus demás aspectos a nosotros, sus seguidores.
“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo, pero si muere lleva mucho fruto”.

¿Qué es morir? ¿Qué significa para nosotros la figura del grano de trigo que cae a tierra y muere?. Luis Palau ha explicado que cada vez que mi voluntad se cruza o contrapone con la voluntad revelada de Dios y yo elijo obedecer a Dios, aunque humanamente me desagrade, me duela o me perjudique, el grano de trigo cae a tierra y muere. Es la muerte a los intereses personales, al prestigio de este mundo, a los planes y proyectos propios. Es poder confesar con el Apóstol Pablo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2.20a).

Es formativo el ejemplo que el Señor Jesús nos presenta. Si el grano no cae a tierra, se conserva, siempre será identificable. Será un grano ahora y por muchísimo tiempo, solo uno. Se han hallado semillas en excavaciones arqueológicas, por ejemplo en las pirámides egipcias. Esas semillas, luego de miles de años no han perdido su individualidad pero tampoco han producido nada.

El egoísmo es, en la vida espiritual, el gran obstáculo que evita la rotura del grano. Sin rotura, sin quebrantamiento no habrá fruto.
El grano, cuando cae a tierra, se va desintegrando, pierde su individualidad, en un sentido ese grano se va a perder, pero al cabo de los años ha originado miles y miles de semillas.

Cristo, en la última cena, antes de ser entregado: “Habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.” (Lucas 22:19)

Hacer memoria del Señor no es solo participar de la cena sino también romper nuestro egoísmo y entregarnos sacrificialmente por nuestros hermanos.

Desde Abraham en adelante, oír el llamado de Dios y obedecerlo implica salir sin saber a dónde va uno, despojándose y dejando de lado el proyecto propio de vida, es la decisión de que nuestro yo muera para que Cristo viva en nosotros.

3. Conversión de nuestros valores (v. 25)

Encarnar en nosotros la vida de Cristo significa una conversión que no se limita a lo que creemos doctrinalmente, sino que revoluciona y transforma nuestra concreta forma de vida, nuestros valores.

Amar la vida de este mundo y seguir a Cristo resulta incompatible.

¿Cuáles son tus prioridades y tus objetivos en la vida? La respuesta a esa pregunta responde exactamente a la cuestión de que si amas la vida de este mundo o la aborreces por causa de Cristo; o sea, si has muerto o no, para que la vida Cristo se encarne en la tuya; si el grano de trigo ha caído a tierra o permanece intacto y estéril.

Que Cristo esté en nosotros y con nosotros en eso consiste la vida abundante (Juan 10.10), lo demás solo resultará en vacío, vanidad y muerte.

¿Qué será de ti al final de tu vida cuando se haga el balance final? Lo único que permanecerá en esa hora será el fruto que hayas podido llevar en el poder del Espíritu Santo para la gloria de Dios.

En Juan 17, cuando la cruz era inminente, Cristo, el Señor, se regocija, no en los milagros, no en la enseñanza en sí misma (esos eran medios, pero no el fin) sino en las vidas salvadas, formadas y  conducidas: en el fruto.

La vida de aquellos que te reconocen autoridad espiritual (tus hijos físicos y espirituales) son tu tesoro y tu objetivo. Cooperar con la obra del Espíritu Santo para su desarrollo y formación en Cristo es tu tarea: ellos constituirán el fruto. Es una tarea con responsabilidades individuales pero que abarca a toda la comunidad de fe y solo puede cumplirse en su seno.

4. El que lleve fruto tendrá la honra del Padre (v. 26)

Cuando todo haya pasado, cuando nosotros no estemos en este mundo, cuando este mundo también haya pasado, ¿qué otra cosa será valiosa?

El Padre honrará a quienes hayan llevado fruto, lo demás, el prestigio y la opinión humana, habrán dejado de ser.

El mundo habrá pasado y sus deseos, pero el que haya hecho la voluntad de Dios permanecerá para siempre.

En el centro de la voluntad de Dios para nuestra vida está el que llevemos fruto. Alguien dijo: “la vida es como una moneda, podemos gastarla como queramos, pero solo una vez podemos gastarla”

¡Que Dios nos ayude a invertir nuestra vida, a “perderla” en el concepto del mundo, de tal modo que seamos el grano de trigo que cae a tierra y muere y así consigamos llevar mucho fruto! Amén.

El propósito central de nuestra vida es llevar fruto para la gloria de Dios: y que todo lo demás es secundario.

Tomado de: http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=2390&c=all

EXEGESIS DEL CAOS 2 DE TIMOTEO 3:1-17 (PREDICADORES)

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