martes, 27 de diciembre de 2011

Comentario a Mateo 11:12- “El Reino Sufre Violencia y Los Violentos Lo Arrebatan”

El texto completo dice así: “Pero desde los días de Juan El Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan”.

Ayer escuche a alguien dándole una de las tantas interpretaciones a este texto. Solo quiero compartir el comentario que aparece en la Biblia Plenitud.

11.12 Arrebatado por fuerza, EL CONFLICTO Y EL REINO. Jesús se refiere a la «violencia» del reino. La singular construcción gramatical del texto no deja bien claro si el reino de Dios es objeto de la violencia, o si el reino avanza victorioso en medio de violentos conflictos y batallas espirituales. Pero esto último es lo que parece indicar el contexto. Las referencias de Jesús al estilo agresivo de Juan, y al controversial y milagroso ministerio de Elías, enseñan que el reino de Dios se abre paso con fuerza, violentando el status quo humano. Trasciende la «delicadeza» (v. 8) de los graves formalismos religiosos y no es un mero juego de muchachos (vv. 16, 17). Rehúsa «bailar al compás» de la música que mueve a la sociedad, la cual pretende hacer que la comunidad religiosa provea entretenimiento («os tocamos flauta») o tradicionalismo muerto («os endechamos»).

Jesús define la «violenta» expansión de su reino al hablar de la «espada» y el «fuego», símbolos del combate político o militar (compárense Mt 10.34–39 y Lc 12.49–53 con Jn 18.36). El trastorno ocasionado por el reino de Dios no obedece a una provocación política o una invasión militar; es consecuencia de la sacudida que el orden de Dios provoca en las relaciones sociales, las familias, ciudades y naciones, debido a la manifestación del Espíritu Santo en la vida de la gente (véase también Lc 16.16).

(Lc 4.1–12/Col 2.13–15) J.W.H.

Dios les bendiga

sábado, 24 de diciembre de 2011

Navidad Es Cambio

Por tradición, el mundo cristiano celebra hoy un año mas del natalicio de Jesús. En realidad las fechas no concuerdan y según los estudiosos Jesús nació en el intervalo de días comprendido entre finales de Marzo y principios de Abril. Independientemente de esta observación, quiero mencionar las dos razones principales por las que Jesús se hizo hombre. En primer lugar Jesús tuvo como misión salvar a la humanidad, proveer un medio para que el hombre se reconciliara con Dios luego de la caída en Edén. Eso es lo que tiene que ver con lo eterno. En segundo lugar, Jesús vino a la tierra a proveer y promover el estilo de vida o la forma de vivir que el hombre debía llevar luego de aceptar la salvación que Dios esta regalando en El. Las dos cosas están íntimamente relacionadas. No hay una sin la otra. No hay salvación sin cambio de vida y no hay cambio de vida si no has aceptado a Cristo para ser salvo. En este sentido, la celebración de la navidad debería traer consigo la reflexión intima y personal acerca de cuanto ha cambiado mi vida desde que lo conocí, de que tan diferente soy desde que lo sigo. Día a día me sorprendo al ver hasta donde ha llegado el ser humano (sea hombre o mujer). Es muy común encontrar en la gente sentimientos de rencor, odio, envidia, mezquindad, egoísmo y maldad. Intrigas, conspiraciones y chismes. El escenario puede ser cualquiera, el trabajo, el hogar, la familia, etc, siendo lo peor que el mayor daño se lo causa así mismo quien tiene estos sentimientos malsanos y estas actitudes dañinas. Muchas familias se reúnen hoy (los que tenemos el privilegio de tener una), y es la voluntad de Dios que tu y yo seamos instrumentos y agentes de unidad, de amor, de paz, de compañerismo, de solidaridad y de tolerancia. Navidad es cambio, oremos al Señor en este día y digamos juntos: “Señor, gracias por salvarme, gracias por cambiarme, gracias por la familia que me diste, gracias por la Iglesia en la que me ubicaste. Solo quiero pedirte en este momento que quiero seguir en este proceso de cambio, quiero ser mejor cristiano, quiero ser mejor persona, quiero honrarte con mi vida y quiero serte fiel hasta el ultimo memento de mi vida y que hoy sea un instrumento tuyo para bendecir a alguien que no tenga que compartir, que no tenga que comer, que no tenga que vestir. Señor toca cada día mi corazón para que Jesús crezca y yo mengue, en tu nombre, amen”.

Para todos ustedes una feliz navidad, disfruten en familia.

Dios les bendiga

domingo, 11 de diciembre de 2011

Señales Antes Del Fin (Mateo 24)

El tema del fin del mundo siempre ha estado en boca de la gente. Todos los días, las señales que Jesús enumero en Mateo 24 aparecen en la escena mundial de una u otra manera. ¿Cuáles son esas señales?

1. Falsos Maestros y Profetas (4-5,11,23-26)

2. Guerras y rumores de guerras (6-7a)

3. Hambre y enfermedades (7b)

4. Terremotos (Desastres Naturales, 7b)

5. Persecución de la Iglesia (9)

6. Crisis de Fe (10)

7. Crisis en el Amor (12)

En primer lugar quiero decir que es y ha sido imposible atraves de la historia (luego de la resurrección de Cristo), predecir el fin del mundo. La razón es sencilla. Estas señales siempre han estado presentes, han sido constantes durante los últimos 2.011 años. La historia corrobora que a los pocos días de haber resucitado el Señor, ya habían falsos maestros y profetas, las guerras y rumores de guerra eran constantes desde la antigüedad (La destrucción de Jerusalén también mencionada en Mateo 24, fue un acto de guerra), el hambre la ha padecido la humanidad durante la historia como consecuencia de las guerras y el egoísmo (falta de amor) de los hombres, las pestes y las enfermedades siempre han estado ahí, los desastres naturales los ha sufrido la humanidad desde sus inicios, la Iglesia ha sido perseguida de una u otra manera (Hoy hay zonas en el mundo donde hay persecución), las crisis de fe ante todo lo que ocurre son comunes y la crisis en el amor o la falta de amor ha sido evidente y lo es hoy también.

Es por eso que durante estos 2.011 años no se ha dejado de hablar del fin del mundo. ¿Qué hace a nuestro tiempo diferente a los otros?. La respuesta es nada. Si revisamos la lista de señales, nos damos cuenta que Dios no las produce. El hombre y su maldad es el principal generador de las señales descritas en Mateo 24. Aun los desastres naturales que estamos viviendo los hemos causado nosotros. (El invierno que vivimos a causa del fenómeno de la niña y que ha dejado a tantas familias damnificadas por ejemplo). El hombre fue creado inmortal, Adán y Eva pecaron y entro la muerte. Sin embargo antes del diluvio, el hombre tuvo condiciones de vida tan excepcionales que uno casi alcanzo los mil años de vida (Matusalén). Por la maldad del hombre vino el diluvio y esas condiciones de vida se perdieron. Desde allí se ha venido deteriorando el medio ambiente hasta reducir la expectativa de vida a unos 70 u 80 años.

Luego del diluvio, Dios prometió no destruir más a la humanidad y como señal de su pacto nos dio el arco iris al que vemos después de llover. Por eso es que creo en la posibilidad de que no es Dios quien va a acabar con el mundo como muchos creen. Es el mismo hombre quien está acabando con su mundo sin pensar que le va a legar a sus descendientes. Para que tanta ambición, el dinero no les va dar la eternidad. En cambio están deteriorando y destruyendo el mundo que verán las generaciones venideras y en el cual será mucho más difícil vivir y sobrevivir.

Por eso los que hablan del fin del mundo y aun los que se atreven a dar fechas desvarían. No hay forma. Mucho menos creo que los mayas nos hayan dado la fecha correcta.

Lo único en que la Iglesia debe perseverar es en la predicación del evangelio. Eso sí, sin pensar en la utopía que nos venden algunos predicadores de que todo el mundo se va a convertir con el metodo0 o revelación exclusiva que Dios les dio. La Biblia no dice en ningún lado que el mundo se va a convertir. El deseo de Dios es que todo el mundo se convierta pero eso no garantiza que todo el mundo lo vaya a hacer. Lo único que puede detener esta frenética locura del hombre y su maldad es la predicación del evangelio. De ahí que la responsabilidad de la Iglesia con la humanidad no se puede calificar ni cuantificar. Predicar el evangelio y predicarlo bien, enseñar las Escrituras y hacerlo bien, es lo que va a traer cambio a la humanidad y a detener un poco esta carrera hacia la destrucción. Por esos Jesús hace énfasis en los falsos maestros y falsos profetas. Ellos son los que desvían al pueblo, a la gente de la verdadera senda que hay que seguir. Desafortunadamente las señales, los prodigios y milagros nos obnubilan y creemos que ellos les dan autenticidad a los falsos maestros y profetas y no es así. La Iglesia de Cristo debe asumir su rol con autenticidad, con seriedad, con prudencia y sabiduría pero sobretodo con testimonio. Iglesia llego la hora de tu mayor contribución a la humanidad. Predica, pero hazlo como debe ser.

Dios les bendiga

lunes, 5 de diciembre de 2011

Reflexión Sobre el Dolor y Sufrimiento

Comparto con ustedes esta reflexión luego de una semana donde la Iglesia local de la que soy miembro fue sacudida por la muerte de dos hermanos a los que despedimos en un intervalo de cuatro días. Hace un poco más de un año habíamos dado el último adiós a un gran hermano y amigo. No les voy a negar que estamos adoloridos y que pasara un tiempo para que nos recuperemos de este episodio de valle de sombre de muerte por donde hemos pasado. La semana pasada compartí con ustedes “Gozo en medio del sufrimiento” cuando ya estábamos en las dos situaciones pero sin desenlace.

¿Que nos queda a nosotros de todo esto?.

Muchos nos preguntamos el porqué de la muerte de la gente buena y la primera respuesta es que Dios en su soberanía así lo decidió y Él sabe las razones. El y la historia nos darán la respuesta. La segunda es que la muerte es una realidad que todos tendremos algún día que enfrentar.

¿Qué podemos aprender de todo esto?.

En primer lugar lo que nos dice Dios atraves de este tipo de circunstancias es que todos tenemos que estar preparados para partir en cualquier momento de la vida. Esa preparación tiene que ver con una vida de santidad, consagración, obediencia, devoción, adoración y entrega al Señor. Vivir este tipo de vida nos dará la seguridad y tranquilidad de que al momento de nuestra partida iremos al Reino de los Cielos, a estar con Él, a su presencia.

En segundo lugar, el dolor une. El dolor y el sufrimiento producen unidad en la Iglesia. La unidad que en condiciones normales sacrificamos por pequeñeces y nimiedades que no valen la pena. Podemos tener buen ambiente, buena comunión sin unidad. Esa es una de nuestras paradojas. Los hermanos que sufren deben sentir y tener el apoyo de una comunidad que los respalda. En la carta a los Colosenses la Palabra nos enseña que debemos amarnos, soportarnos y tolerarnos.

En tercer lugar, el dolor y el sufrimiento hacen que brote el amor que en circunstancias normales no se expresa. Qué difícil es para nosotros expresar amor. Dios nos dice que amemos al prójimo como a nosotros mismos. Dios nos está llamando a amar sin condiciones y de la misma manera que Cristo no amo a nosotros. El apóstol Juan escribe: “El amor cubrirá multitud de pecados”.

En cuarto y último lugar, el dolor forja la Iglesia, el dolor debe traer crecimiento y madurez a la Iglesia. Crecimiento en la consagración, en la unidad y en el amor. Si no es así el dolor y el sufrimiento habrán sido en vano.

Adoramos a Dios por su amor, fidelidad y misericordia. El dolor y el sufrimiento no pueden superar la fe.

El apóstol Pablo dijo: “Prosigo a la meta, dejando lo que queda atrás”.

Dios les bendiga

jueves, 1 de diciembre de 2011

Libros, Libros y Mas Libros

Todos los días se publican libros y de los más diversos temas. La literatura cristiana no es ajena a la variedad de temas que se abordan. Sin embargo, se nota a simple vista que el interés tanto del autor como de la editorial es pegar con una publicación de tal manera que esta se convierta en un éxito de librería. Llama la atención lo prolífico de algunos autores sean estos hombres o mujeres. Libros, libros y más libros salen a la venta todos los días y la gente los compra por montones. Los compran porque el autor es un predicador famoso, los compran porque el tema los obsesiona, los compran por la campaña de marketing les hace sentir lo indispensable que es para su vida leerlo y muchos motivos más. Me hago una pregunta: ¿A quién le importa el contenido del libro?, ¿A quién le importa si lo que dice el libro es verdad o mentira?. Por una lado, a la mayoría de las editoriales les importa el lucro. Algunas de las editoriales cristianas más reconocidas son propiedad de empresarios a los que no les importa la vida espiritual de los lectores sino los beneficios que obtengan de la venta de los libros. A Muchos autores “cristianos”, les importa mantener un mercado cautivo y adicto a sus libros y por eso sacan libros en serie. Por ultimo: ¿A quién le importa que el libro edifique y de verdad produzca crecimiento espiritual y de madurez al creyente que lo lee?. Me atrevería decir que a nadie. Ni siquiera al mismo autor. Si en verdad el que escribe el libro estuviera interesado en su lector cuidaría lo que escribe. Desafortunadamente nos hemos dejado cegar por el “boom de la fe” (Leer: “Y donde está el discernimiento”, http://www.bereanocomprueba.blogspot.com/2011/11/y-donde-esta-el-discernimiento.html). Por último, como puedo escoger y saber qué tipo de literatura debo leer. He aquí algunas preguntas:

1. El libro que voy a leer o leí me enseña algo de Dios?

2. El libro que voy a leer o leí me acerca más a Dios?

3. El libro que voy a leer o leí exalta la obra de Cristo?. Hay libros que se tratan de la obra del diablo. ¿Y eso de que me sirve?.

4. El libro que voy a leer o leí me confronta y me exhorta a ser mejor cristiano?

5. El libro que voy a leer o leí me ayudo a madurar en la fe?

6. El libro que voy a leer o leí me ayudo a consagrarme más a Dios?

7. El libro que voy a leer o leí me ayudo a practicar mi fe de manera visible?

Podemos evaluar el tipo de literatura que hemos leído hasta hoy con estas preguntas. Si la respuesta a ellas es no, cambie de autores y de tipo de literatura. Con todo respeto, la mayoría de los libros “cristianos” que usted encuentra en las librerías no edifica, es mas muchos nos distraen y nos estancan. Que Dios nos ayude.

Un abrazo

sábado, 26 de noviembre de 2011

Gozo En Medio Del Sufrimiento Filipenses 1:29-30

Introducción:

Hoy quiero tomarme una licencia y salirme un poco de la ortodoxia. Quiero conversar con la Iglesia. Aclaro que tampoco quiero establecer una teología sobre el sufrimiento sino disertar o hablar un poco sobre como aliviar el dolor que produce.

Comencemos por preguntar: ¿A quién le gusta sufrir?. A nadie

Este es un tema que es extraño que se toque en las Iglesias. Algunos dirán o pensaran que habiendo tanto tema en la Biblia se hable del sufrimiento. Saben una cosa: Lo podemos ignorar pero estamos rodeados de él y algunos lo estamos viviendo.

Pablo escribe esta carta desde la cárcel en Roma y a pesar de las circunstancias que estaba viviendo que eran las mismas de la Iglesia de Filipos, la carta está llena de invitaciones a tener gozo.

El gozo se define aquí como la alegría por sufrir por la causa del Señor. Los cristianos del siglo I sufrían persecución y violencia. Aun así ellos se consideraban indignos del martirio.

La humanidad siempre le ha huido al sufrimiento.

En Colombia mucha gente sufre violencia por zonas. En cambio países como México viven una violencia generalizada. Oremos por ellos.

Nosotros no experimentamos este tipo de sufrimientos, sin embargo sufrimos por otras cosas y nos cuestiona.

¿Por qué pasamos por tal o cual situación si estamos con Dios?. Buscamos explicaciones lógicas y razonables y no las encontramos. Cuando nuestra mente no entiende es donde comienza la fe.

Debemos entender que el evangelio no es la vía de escape al sufrimiento. El evangelio más bien nos prepara y capacita para pasar y salir victoriosos permaneciendo firmes en el Señor. Pablo refiriéndose al caso específico de la economía lo expresa claramente en Fil 4:12-13.

En el maravilloso libro: “Jesús responde a Job” del escritor inglés Campbell Morgan, el muestra como todos los interrogantes de Job encuentran respuesta en Jesús. Miremos uno solo. En Job 9:33 Job pide un árbitro. En 1 de Tim 2:5 encontramos a Jesús como respuesta. Job no tenía a Jesús nosotros sí. En Jesús esta toda la suficiencia de Dios. En El están todas las respuestas.

Uno de los problemas de hoy radica en el tipo de mensajes que escuchamos. Hace unos 15 años se vienen predicando mensajes que no preparan al creyente para el camino de la fe, sino mensajes superficiales que nada tiene que ver con el evangelio de Cristo.

Tres aspectos para tener en cuenta en medio del sufrimiento y que traerán gozo al corazón además de un profundo alivio.

I. Cuando en cualquier circunstancia nos comportamos de una manera digna del evangelio de Cristo. Fil 1:27

En otras palabras cuando nuestra vida cristiana, cuando nuestra conducta, cunado nuestra vida devocional, cunado nuestra vida en comunidad no depende de las circunstancias que nos rodean sean estas buenas o malas. Somos los mismos en cualquier circunstancia.

El sufrimiento se hace más ligero, más liviano si estamos viviendo de acuerdo a los principios de Dios.

Reflexionemos por un momento:

Si a nuestro sufrimiento le añadimos una vida que no está caminando bien con Dios, el sufrimiento se multiplica. Y eso es lo que nos pasa muchas veces.

Ahora no ubiquemos el sufrimiento en sus formas más extremas.

Hay muchos tipos de sufrimiento. Para algunos situaciones serán más graves que otras, o al contario lo que para nosotros no es grave para otros si lo es.

Esto tiene que ver con el carácter de cada cual.

Hay dos formas de enfrentar el sufrimiento:

Caminando bien con el Señor, teniendo una buena vida devocional y viviendo de acuerdo al evangelio o alejados de su presencia, añadiendo a nuestro sufrimiento la lucha con el pecado y la tentación. De hecho estar alejado de Dios ya trae sufrimiento.

Si nos enfrentamos al sufrimiento andando como es digno del evangelio de Cristo entonces habrá gozo y descanso en nuestro corazón. Fil 4:4-7.

Ahora: El problema es que muchas veces enfrentamos el sufrimiento alejados de Dios porque e alejarnos de Él es nuestra forma de protestarle a Dios por nuestro sufrimiento y lo que hacemos es empeorar la situación. Lo anterior no es correcto.

“Cuando estamos caminando bien con el Señor es más fácil pasar por el sufrimiento”.

II. Cuando contamos con una comunidad firme, unida y combativa. Fil 1:27

Una Iglesia es firme cuando permanece en la fe. Una Iglesia es firme cuando todos jalan para el mismo lado, una iglesia es firme cuando todos sus integrantes tienen los mismos objetivos, una Iglesia es firme cuando hay identidad de pensamiento. Lo anterior produce solidaridad en los miembros.

Muchas veces ni nos enteramos del sufrimiento de los hermanos por andar buscando nuestros propios objetivos. Tratamos de que la Iglesia camine por donde nosotros queremos y perdemos el sentido de comunidad.

Por otra parte estamos los que no compartimos nuestro sufrimiento porque no nos sentimos identificados con la comunidad en la que estamos.

Responda estas preguntas en su corazón con toda honestidad. ¿Se siente usted miembro de esta comunidad?. ¿Se comporta Ud como un miembro de esta comunidad?. ¿Se siente con toda libertad de compartir lo que le está sucediendo con los hermanos?, o nunca ha tenido la oportunidad de hablar con alguien y está pidiendo gritos que alguien le preste su hombro para llorar. ¿Qué tal usted sufriendo, pasando por una situación difícil en medio de una comunidad de la que no se siente miembro?.

Una forma de saber si se siente miembro de esta comunidad es su actitud hacia el liderazgo y los hermanos. Si es una actitud de constante crítica, no solo se siente mejor que sus hermanos sino que también no se siente parte de ellos.

Una Iglesia es unida cuando en el corazón hay sinceridad, transparencia y honestidad para con mis hermanos. Hay una unidad desde lo profundo del alma que nos permite caminar juntos. Cuando esto sucede no tengo miedo de expresar mi sufrimiento porque sé que no voy a ser cuestionado sino ayudado.

Una iglesia es combativa cuando sabe trabajar en equipo. Cuando sabe ser un ejército. Un buen soldado nunca deja a su compañero herido en combate, lo busca y lo carga. Lo agarra y lo levanta. ¿Cuántos heridos en el camino?. Pregunto: ¿A cuántos hemos ayudado?. Es ayuda sin condiciones. No rematemos a nuestros heridos.

Cuando hacemos parte de una comunidad firme, unida y combativa, encontramos fuerzas, encontramos coraje, encontramos el gozo de pertenecer a una comunidad que va para el mismo lado.

¿Cuántos estamos como el llanero solitario?. Con dudas, con tormentas en nuestra mente, enredados con tanta filosofía barata, con tanto humanismo, manejados y manipulados por la propaganda, enredados en nuestros problemas. ¿Por qué no acudimos a nadie?. Por temor a decir las cosas, por la falta de confidencialidad, por la soberbia de los hermanos, por la religiosidad de los hermanos.

Aprendamos a ser una comunidad firme, unida y combativa.

“Cuando en medio del sufrimiento contamos con una Iglesia que nos respalda hay gozo en el corazón”. Fil 1:3-4. La iglesia de Filipos apoyo a Pablo con lo poco que podía y eso un fue motivo de mayor alegría.

III. Cuando no vemos el sufrimiento como una catástrofe sino como un privilegio. Fil 1:29.

Para Pablo la forma en que los cristianos enfrentan el sufrimiento es testimonio para los enemigos de la fe. Si se enfrenta con valentía, con gozo, con decisión es testimonio en contra de ellos y les está mostrando su fin. Nada de intimidación. Y aquí el riesgo era el de morir.

Pablo le dice a la Iglesia de Filipos: “Por qué a ustedes se les ha concedido el privilegio de sufrir”.

1 de Pedro 4:12-19

No se sorprendan por la prueba, por el sufrimiento.

Más bien alégrense.

“Si tú que eres Justo sufres lo único que puedes hacer es entregar la situación en manos de Dios y dejar tu destino bajo el designio de su voluntad”.

“El sufrimiento es usado por Dios para formar el carácter”. Es una herramienta pedagógica que Dios aprovecha.

Pero que Dios tan malo. “Dios no lo envía, lo permite”. Pero eso es peor. El caso de la muerte de la niña de 10 años.

A Job el sufrimiento le sirvió para conocer a Dios. Job 42:1-5

A Pablo igual: Fil 3:8-10

1 de Pedro 1:3-9

El sufrir por la fe es un privilegio porque me acerca más a Él. A conocerlo mejor, me permite crecer y desarrollar mi fe.

De hecho seguir a Cristo ya es sufrir una perdida: La de mi vida y tomar una decisión que también conlleva sufrir: Tomar la Cruz.

Conclusión:

Como es que hallamos gozo y descanso en medio del sufrimiento:

1. Caminando como es digno del evangelio.

2. Con el respaldo de una comunidad firme, unida y combativa

3. Ver el sufrimiento como un privilegio.

La otra opción es alejarnos de Dios, de la Iglesia y deprimirnos.

Dios les bendiga

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Y dónde está el discernimiento?

Emulando a las grandes comedias de Hollywood cuyo título formulaba una pregunta para significar la ausencia de algo o de alguien y comunicar la idea de descontrol y de caos que en últimas terminaba en las situaciones más cómicas y disparatadas, hacemos la pregunta: ¿Y dónde está el discernimiento?.

Quiero definir en pocas palabras lo que es discernimiento desde dos puntos de vista, el general y el que aparece en las Escrituras como un don dado por Dios y que es inherente a todos los creyentes.

En general, discernimiento es el juicio atraves del cual podemos diferenciar una cosa de otra. Lo anterior implica tener criterio, tener elementos suficientes para dar una opinión propia y final al respecto. En el caso de lo moral los criterios son proporcionados por los principios. En segundo lugar, las Escrituras nos hablan del discernimiento como la capacidad o don que Dios da para que los creyentes hagamos diferencia entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. En el caso de las diez vírgenes y para poner un ejemplo práctico, las 5 sensatas discernieron bien lo que podía pasar y no prestaron su aceite.

Si echamos un vistazo a la Iglesia de hoy, encontramos un liderazgo sin norte y un rebaño sin rumbo. La razón es sencilla: Hemos remplazado los principios bíblicos por falacias, sueños, visiones y fantasías que nada tienen que ver con la verdad bíblica. El resultado: Un pueblo, unos creyentes que ya no apelan a las Escrituras para evaluar sino que es un pueblo místico y sin ningún parámetro para juzgar. De lo anterior resulta que se perdió el discernimiento. No hay como juzgar. Todo lo que se oye, todo lo que se lee (Con la ayuda de los medios y del marketing que se ha tomado el evangelio), no se pone en duda. Lo anterior ha dado lugar a las más locas y disparatadas situaciones, declaraciones, sueños, visiones y profecías de la más diversa índole que en vez de bendecir y atraer a los incrédulos ha dado lugar a la burla y al descredito de la fe. Es hora de volver a Dios, a las Escrituras y a recuperar el discernimiento perdido porque de lo contrario cada día seguiremos siendo protagonistas de nuestra propia comedia de la fe.

Dios les bendiga

EXEGESIS DEL CAOS 2 DE TIMOTEO 3:1-17 (PREDICADORES)

  INTRODUCCIÓN: El Puente entre dos Crisis Pablo no escribe para consolarlo, sino para armarlo. No le enseña que el caos es una señal de q...