domingo, 19 de noviembre de 2017

Contacto

Hola Amados Hermanos

En primer lugar quiero disculparme con muchos de ustedes. Me han escrito y la respuesta no ha sido oportuna.

Quiero contarles que le hice mantenimiento al correo: bereano20@gmail.com.

Es increible como nos vamos llenando de suscripciones que en realidad lo que hacen es impedir que el correo cumpla su proposito.

De igual manera voy a estar informado en tiempo real de cada uno de sus e mails.

Gracias por escribir sus comentarios en el blog. Les animo a que tambien me esciban al correo y me cuenten sus testimonios de como el blog les ha ayudado y si quieren que se toque un tema en especial.

Por estos dias me estoy ocupando del estudio de las parabolas. Al final de esta semana estare publicando Mateo 9:14-17.

Un gran abrazo y que Dios les sostenga 

sábado, 23 de septiembre de 2017

El Banquete De Los Desprecios Lucas 14:15-24

INTRODUCCION:

A la parábola de la gran cena también podría llamársele el banquete de las excusas. A las disculpas que se dan con la intención de huir o evadir algo se les conoce como excusas. Son pretextos, justificaciones y evasivas que se usan en muchas ocasiones para quedar bien. Desde que se inventaron las excusas nadie queda mal, estamos acostumbrados a ellas. Siento llegar tarde, no he tenido tiempo, no puedo ir, etc. De tal manera que las excusas pueden poco a poco llegar a ser formas refinadas de mentir. En otras palabras, nos excusamos cuando las cosas no son de nuestro interés. Eso fue lo que paso con los invitados a esta boda.

La idea del banquete mesiánico era muy común en Israel. Era una imagen popular entre los judíos. Isaías 25:6-8. Bienaventurado el que coma pan en el Reino de Dios. Que privilegio poder participar del banquete escatológico del Reino de Dios. Eso significaba la presencia en la resurrección de los justos. En otras palabras, el banquete era sinónimo de la vida eterna. La excusa de Jesús para la parábola fue la declaración del judío: Bienaventurado el que coma pan en el Reino de Dios.

Exegesis:
I.                  
  El Despreciado. 15-20

En la Palestina de los tiempos de Jesús cuando se invitaba a alguien a una fiesta, se le decía la fecha con mucha anticipación más no la hora. Cuando llegaba el día fijado y todo estaba listo, el anfitrión enviaba a los siervos para que citaran a los invitados. De manera que aceptar la invitación por anticipado y luego rechazarla, el mismo día de la fiesta, constituía un insulto grave y una ofensa seria. Se presentan tres tipos de excusas distintas y absurdas al mismo tiempo. No había razón para rechazar la invitación. Eran excusas totalmente superficiales. El primero coloco los negocios por encima de la invitación. Había comprado un terreno y necesitaba ir a verlo fue lo que dijo. Les pregunto: Acaso alguien compra un terreno sin haberlo visto antes?. Como es que lo compra y luego lo va a ver?. Como va a inspeccionar un terreno de noche, a oscuras?. Por supuesto que la excusa era una mentira. El segundo, coloco al trabajo por encima de la invitación. Probar los bueyes a la hora de la cena?. No es mejor temprano en la mañana?. Otra excusa que es mentira. El recién casado puso como excusa la familia. (Dt 24:5).  No puedo dejar sola a mi mujer.

Que es lo que quiso decir Jesús con esta parábola: El problema no es haber comprado algo y tener que ir a verlo enseguida o probarlo o haberse casado. Lo que se reprueba en la parábola es que los invitados hayan puesto sus intereses personales por encima del deseo del anfitrión de verlos a todos sentados en su mesa. Da igual la excusa que pusieran, el verdadero problema es que ninguno tenía interés por participar en aquel banquete. Por eso despreciaron la invitación.

Ese desprecio estaba alimentado por dos cosas: La primera, los judíos creían que Dios era exclusivo, solo para ellos. Y la segunda, que al ser según ellos, respetuosos y seguidores de la ley tenían el cielo asegurado. Esto es lo que Jesús con contundencia combate.(Miren lo que paso con la visita de Francisco a Colombia).

Fíjense la secuencia: La primera invitación fue amplia pero exclusiva. Los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos no estaban incluidos. Indudablemente los invitados de la parábola eran los judíos incluidos en un grupo selecto. Los despreciados por la sociedad no estaban. Era una invitación discriminatoria.

La segunda invitación fue extendida a:

II.                  Los despreciados 21-23

Exegesis:

Ante la negativa de sus ingratos amigos, el anfitrión que ha sido despreciado, invita al banquete a los sectores más humildes de aquella sociedad. Pobres, mancos, cojos y ciegos, y lo hace con insistencia. Es totalmente comprensible que esas personas se resistieran a entrar. Había que convencerlos. Y esa fue la orden del Señor. Forzarlos y convencerlos no era cuestión de fuerza física era cuestión de amor. Invitados de baja condición tanto física como económica. Los judíos del primer grupo consideraban que este grupo estaba por debajo de ellos y que eran menos merecedores de la invitación. Sin embargo este grupo quería ser invitado.

Sin embargo hubo un problema, el grupo llego y quedaron muchos espacios en la mesa. Hubo una tercera invitación que abarcaba a los que no eran israelitas (Invitación universal). (23). El anfitrión quería la mesa ocupada. No quería ni una silla vacía. En este grupo estaban aquellos que los judíos despreciaban aún más.

III.                Los Primeros Invitados, Los Ultimos Despreciados 24

Qué paradoja!. Los primeros invitados son los primeros y únicos que van a quedar afuera. No van a probar bocado en el banquete.
El banquete no es solo para los judíos, es para toda la humanidad.

Comencemos a concluir la exegesis:

Jesús no está recalcando en la parábola que el Reino de Dios este cercano o que vaya a venir pronto, sino que existe la posibilidad hoy de tener acceso al banquete futuro. Este es el auténtico sentido de la invitación. Jesús comienza con el Reino de Dios y termina con el Reino de Cristo.

El Señor nos prepara la mesa todos los días.
Esta parábola se dirige directamente a los judíos, son los primeros invitados y pretende que ellos acepten la invitación y que no la rechacen. El quedar excluidos del banquete depende de la voluntad de los invitados. Dios no obliga a nadie a participar de su mesa por obligación. Sin embargo, todo aquel que se niegue hoy a seguirle y obedecer su palabra quedara definitivamente excluido del banquete. (Hechos 13:46). Nadie puede entrar al Reino de Dios sin una invitación suya. El ser humano no es capaz de salvarse por sí mismo, pero perderse solo depende de él.

Resonancias:

Que nos dice esta parábola a nosotros Hoy?

Hablemos del hombre de hoy.
El hombre de hoy es un hombre demasiado ocupado.
La demasiada actividad absorbe nuestro tiempo.
Se ocupa el tiempo en lo urgente y no en lo importante. Siempre hay cosas que resolver pero no hay tiempo para serenar el alma en la mesa del Señor.
El día a día es el tirano que nos domina.
En esta situación nos perdemos de lo que realmente importa.

Jesús marca en esta parábola la diferencia fundamental entre el banquete de Dios y los propios intereses del hombre. Por un lado la vida y sus afanes, por otro lado el banquete. 

No somos sabios en el manejo de la vida diaria y nos enredamos perdiéndonos el banquete.

La vida diaria llena de excusas al hombre de hoy para no hacer lo verdaderamente importante.

Y la Iglesia?:

Hoy la Iglesia se ha dejado influenciar por el estilo de vida basado en las demasiadas ocupaciones. De tal forma que las ocupaciones se han vuelto más importantes que la mesa del Señor. Que las actividades inclusive en la Iglesia se han vuelto más importantes que estar con Él.

Les invito a reflexionar en algo: En qué y cómo invertimos nuestro tiempo y qué lugar ocupa Dios en nuestra agenda.

Hoy priman más los intereses (Metas) personales que los intereses de Dios.
A que le estamos dando todo nuestro esfuerzo y empeño: Negocios, trabajo, vida social, a construir un nombre, a las actividades en la Iglesia (Agendas).

Nos hemos vuelto expertos en dar excusas, sin darnos cuenta que las excusas, incluyendo aquellas que nos damos a nosotros mismos nos alejan cada día mas de su mesa.

Creo que como Iglesia, tenemos hoy el mismo problema del pueblo judío. Podemos estar creyendo que Dios es exclusivo y que tenemos el puesto en la mesa seguro.

Esa creencia, ese pensamiento, alimentado por la actividad y la costumbre está produciendo en nosotros una falsa seguridad. La Iglesia ha bajado la guardia. Falta fervor, falta entusiasmo, falta entrega, falta consagración.

Creo que estamos llegando a límites peligrosos. Es posible que estemos llegando al extremo de despreciar la mesa. De despreciar al Señor que nos invita. Cada vez más con excusas más absurdas que las anteriores. La razón contundente para todo esto, es la falta de amor por el Señor. La falta de amor por Jesús nos llena de excusas, el amor hacia él nos quita todas las excusas.

Vamos a preguntarnos en este momento: Hace cuánto tiempo el Señor me está invitando a su mesa?. En qué cosas he invertido mi tiempo despreciando su invitación?. Sera que el Señor es el despreciado en mi vida?. Hace cuanto se me acabo el amor hacia El?. En este punto el pecado hace fiesta con nosotros, nos domina, nos controla y estamos a un paso de caer en un hoyo más profundo de aquel que el Señor nos sacó.
El Señor nos está diciendo: Vuelve a mi mesa. Hay un banquete esperándote.
Estar con él en la mesa día a día, nos alimenta, nos fortalece, nos permite crecer, nos da fuerzas para enfrentar la vida y sus afanes, nos ayuda a permanecer. Es un peligro alejarnos de su mesa.
David decía: Aderezas mesa delante de mí. Salmo 23. La hospitalidad del Señor para con nosotros es que siempre hay un lugar para nosotros en su mesa.

El primer paso es volver a la mesa.
El segundo es volvernos incluyentes.
El tercero es permanecer para estar.

En el contexto anterior, Jesús dice lo siguiente (Lucas 14:12-14):

“Cuando hagas una fiesta o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus otros familiares, ni a tus vecinos más ricos. Si haces eso, también ellos te invitarán a ti, y de esa manera te recompensarán por haberlos invitado. 13 En el futuro, cuando hagas una fiesta, invita a los pobres, a los tullidos, a los cojos y a los ciegos. 14 Ellos no podrán darte nada a cambio, pero Dios te bendecirá. Él te dará un premio cuando resuciten todos los que practican la justicia”.

El alejarnos de la mesa nos aleja de los necesitados.
El acercarnos a la mesa nos acerca a los excluidos.

El amor hacia Dios, ese amor que nos lleva a aceptar su invitación, tiene que desarrollarse amando al necesitado, al excluido. El desprecio al Señor se manifiesta en la indiferencia hacia los excluidos. Nunca juzguemos la condición de alguien. Detrás hay una historia. No han tenido las mismas oportunidades que nosotros.

Esos que vemos en la calle con cierta repulsión. Porque no hacemos evangelismo para ellos?. Porque no hacemos brigadas de alimentos para ellos?. Cuando hemos ido a las ollas a rescatar drogadictos?. La Iglesia nunca desarrollara un amor genuino por Dios si no lo practica con su prójimo.

Imagínese por un momento una gran mesa con cientos de sillas. El Señor sentado a un extremo de la mesa y usted y yo sentados al lado de ciegos, cojos, mancos, indigentes, mendigos y todos los desechados por la sociedad. Cual sería nuestra reacción?. Cual sería nuestra actitud?. Abandonaríamos la mesa? O dejaríamos la silla vacía. (Andrés Pastrana y las FARC - La imagen dice mucho).

El riesgo que se corre con todo esto, es el mismo que Jesús le advierte al pueblo Judío. Aquellos que fueron invitados un día y no aceptaron la invitación  no tienen entrada, no tienen más chance.

Aquellos que no son capaces de compartir mesa con los excluidos de este mundo no tienen chance.

Es posible que alguno de nosotros piense que eso no es así. Que es una exageración del predicador. Lo invito a leer la Parábola del Juicio a las Naciones. Mateo 25:31-46. Los cabritos no entran al Reino de los Cielos por su falta de amor al prójimo.

CONCLUSION:

Terminemos con algunas reflexiones:

Sera el Señor el despreciado de nuestra vida?.

Qué lugar ocupa Jesús en nuestra agenda?.

Sera que el Señor tiene que hacer grandes esfuerzos para que vayamos a su mesa?. Forzarnos para que nos encontremos con él?.

Hace cuanto el amor hacia Dios se apagó?.

Sera que los excluidos de este mundo son también despreciados por nosotros?.

Y donde está el amor hacia el prójimo?.

Recordemos: La entrada al banquete celestial depende de aceptar la invitación hoy. Es una invitación que cuesta la vida, que requiere de amor, de comunión, de rendición ante la palabra. Que vamos a hacer a partir de hoy?.


Su mesa está servida y Jesús está esperando.

miércoles, 9 de agosto de 2017

De Adentro Hacia Afuera Mateo 13:33 (Parabola De La Levadura)

Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.

Introducción:

Las parábolas tienen tres distintivos: En primer lugar, un pretexto, una razón. Todas las parábolas tienen una razón. A veces ese pretexto está escondido y hay que escarbar un poco. En segundo lugar todas las parábolas son historias. (Con elementos conocidos, elementos de la cotidianidad). En su mayoría cortas. Historias que tenían argumentos. Toda parábola tenía un efecto sorpresa. Chirriaban los dientes, quedaban perplejos, la aceptaban o la rechazaban. Jesús uso las parábolas para predicarles a corazones duros.

Cuál es el pretexto de esta parábola: Enseñar sobre el Reino de Dios. La historia: Una mujer haciendo pan. Elementos de la cotidianidad: Levadura y harina. El argumento: El efecto de la levadura sobre la harina. El efecto sorpresa: Utilizar a una mujer y a la levadura para ilustrar cómo funcionan las cosas en el Reino de Dios.


I.                    INSIGNIFICANTE.

Lo insignificante lo encontramos en el uso de la mujer para hacer una ilustración sobre el Reino de Dios.

La mujer en los tiempos de Jesús:

En las ciudades.
-          Era despreciada
-          Sujeta a normas: Tenía que salir con el rostro cubierto. Si no lo hacia el marido podía llegar hasta el divorcio sin estar obligado a darle pensión.

-          En público debían pasar inadvertidas. No era recomendable hablar con las mujeres en público.
-          Tener una cita no era permitido. Una mujer no podía sentarse en la puerta de la casa ni estar hablando con los que pasaban por ella. Era prohibido mirar una mujer casada o saludarla.
En el campo.
Era más flexible en razón a que la mujer ayudaba al hombre en el trabajo y por razón del clima podían descubrirse el rostro.

En todo caso el hombre estaba por encima de la mujer y aun debía cederle los primeros puestos.
No tenía acceso a enseñanza religiosa. No se les permitía orar por la comida. Se celebraba el nacimiento de un hijo y se lamentaba el nacimiento de una niña.
El mensaje para los judíos era: Ustedes quieren un Reino Terrenal pero yo les ofrezco algo mucho mejor: Un Reino Espiritual. El contexto en el que Jesús pronuncia esta parábola es el de la extensión del Reino de Dios atraves de la predicación. En vez de procurar un reino terrenal hay una opción mucho mejor: El Reino de Dios. En vez de buscar un cambio político y social, se necesita un cambio en el corazón. Los judíos querían cambiar el comportamiento de las personas sin cambiar su corazón. Hay dos significados principales para los judíos: El primero. Dios ha escogido lo insignificante para comunicar su mensaje. Ustedes sacerdotes, levitas, fariseos, saduceos, creen que tienen la exclusividad de Dios. Sin embargo, a ustedes se les predica y no oyen, no entienden, no ven, tienen el corazón endurecido. (Mateo 13:13-15). Entonces como ustedes no quieren el mensaje y lo rechazan, yo buscare pescadores, cobradores de impuestos, prostitutas arrepentidas, es decir, lo que ustedes desechan para que comuniquen mi mensaje. En otras palabras: Lo que ustedes consideran insignificante es lo importante en el Reino de Dios. La importancia de lo insignificante.
En resumen: El Reino de Dios está en las cosas pequeñas. (Semilla de Mostaza). El Reino de Dios es invisible.

Resonancia:

En primer lugar hagámonos dos preguntas: ¿Quiénes somos nosotros? ¿De qué está llena la Iglesia? Nosotros somos pecadores arrepentidos. Esos insignificantes que escogió Dios para que comunicáramos su mensaje. La Iglesia está llena de pecadores arrepentidos. Algunos de nosotros teníamos pecados más visibles y escandalosos, otros teníamos pecados no visibles, sin embargo entramos en la misma categoría: Insignificantes arrepentidos. Luego de dejar claro esto hagamos otra pregunta: ¿De dónde salió la idea de estratificar la Iglesia? ¿Por qué, aunque no esté establecido así, hay estratos en la Iglesia? De nuestra ambición desmedida por alcanzar logros terrenales. Esa ambición nos hace perder de vista el Reino de Dios y se convierte en un gran obstáculo para pertenecer al Reino. Podemos alcanzar logros terrenales pero sin nunca perder de vista lo que somos. Los que hemos tenido oportunidad de estudiar, de progresar de adquirir cosas es gracias a la misericordia que Dios tuvo de nosotros. Yo no estuviera aquí de no haber sido por ella. A Dios le gusta estar entre las cosas insignificantes. Cuan equivocados estamos cuando creemos que los logros terrenales son sinónimo de espiritualidad y fe. El mismo Jesús lo dice: Bienaventurados los insignificantes porque de ellos es el Reino de Dios. Gracias a Dios por escogernos a nosotros los insignificantes para predicar su palabra. Voy a dejar esto por aquí:
 ¿Cómo miramos a los insignificantes?.

II.                  IMPACTANTE

El uso de la levadura. La levadura es un elemento negativo en la cultura. Se usaba comúnmente en relación con la el pecado que había en el corazón del pueblo.

Levadura: Se menciona 27 veces en el AT y 17 veces en el NT.
En el AT está asociada con el pecado del pueblo.
En el NT Jesús la uso en los siguientes contextos:
En Mateo 16:6-12: La compara con la falsa enseñanza
En Mateo 4:1-12: La compara con la inmoralidad. (Herodes)
En Lucas 12:1: La compara con la Hipocresía.

1 De Corintios 5: Pablo en relación con un miembro de la Iglesia que estaba dando mal ejemplo.

En el versículo que nos ocupa como un elemento que impacta la masa y produce un efecto en ella de manera oculta.

Jesús les quiere comunicar que hay una buena levadura. Una que no corrompe el corazón sino que lo cambia y son los Principios del Reino de Dios. Los principios que ellos están rechazando. ¿Cuáles son? Los resumo en tres:

El principio de la dependencia total: Dependencia de Dios. Jn. 15:1-6; Mr. 10:13-15.
El principio de la autoridad (Soberanía): Someterse a sus leyes y preceptos. Mt. 8:5-10.
El principio de la paternidad: Ninguno que no sea hijo puede entrar. Jn. 1:12.

Hay una levadura buena. Esa levadura son los principios que impactan el corazón. Llama la atención que es un poco de levadura. Un poco de Dios puede transformar un corazón.

Dejar que Dios y los principios del reino vayan tomando poco a poco la vida va a resultar en la transformación total del ser. Solo basta un poquito. Un poco de levadura para 40 kilos de harina.

Romanos 12:1-2: Es un culto racional. Es practicar unos principios que van a transformar la vida.

Resonancia:

Le estamos permitiendo a Dios que tome nuestra vida siquiera un poquito. Un poquito de Dios basta para cambiar mi corazón.

La pregunta es: ¿Dónde está ese poquito de Dios? ¿Dónde están las vidas transformadas?
Si no se ven las vidas transformadas es porque en la práctica hemos rechazado el Reino de Dios y sus principios al igual que el pueblo judío de la época de Jesús.
¿Dónde está la dependencia? Muchos la reducimos a lo económico. Es en todo.
¿Dónde está el sometimiento a su autoridad, la reverencia y el respeto por su soberanía?
¿Dónde están los hijos que se comportan como es digno de su Padre?
Solo un poquito. Dios solo un poquito. Con Dios menos es más.

¿Cómo podemos entenderlo? Señor quiero ese poquito tuyo para que mi vida sea transformada.

III.                INFLUYENTE

Leuda:

Con tres medidas de harina se podía alimentar una centuria o sea 100 hombres. Un poco de levadura alcanzaba para hacer pan para 100 hombres.

Dios escoge a los insignificantes de la época para transformarlos y atraves de ellos transformar a todas las ciudades, a todos los pueblos, a todas las naciones.

Eso significa leudar toda la masa.

La historia dice que los discípulos encabezados por los apóstoles pusieron de cabeza el mundo antiguo. Hombres y mujeres fueron transformados y fueron el medio para transformar a todas las naciones de la época.

Que los caracterizaba:

Su adoración: En la cárcel, en la escasez y en la abundancia, en la persecución.
Su entrega: Dispuestos a morir por Jesús.
Su generosidad.
Su sacrificio social y personal: Se tuvieron que aislar por la persecución. Muchos hombres y mujeres renunciaron a casarse para servir de tiempo completo y toda su vida al Señor.

Y vaya que fueron influyentes. Su influencia consistía en una vida que podían mostrar. Su influencia consistía en un ejemplo que podían dar.

No se trataba de ser transformado para ser mejor que los demás, para figurar, se trataba de ser transformado para amar, para acoger, para ayudar, para dar, para ser refugio a los insignificantes.
Y el evangelio fue predicado a todas las naciones.

Resonancia:

¿Qué nos caracteriza a nosotros? ¿Qué caracteriza a la Iglesia de Hoy? ¿Ha puesto la Iglesia de Hoy el mundo de cabeza?

¿Si no es así, entonces que hace falta?

Permitir que el reino de Dios leude todo nuestro ser. Permitir que un poco de Dios transforme nuestra vida.

Entonces nuestra adoración será un verdadero sacrificio de alabanza, entonces nuestra entrega será total y abundaremos en generosidad.

Y cuando el mundo vea eso quedara patas arriba.

Cuando el mundo vea verdaderos discípulos entonces caerá a los pies de Jesús.
Conclusión:

Hay una solo categoría en el Reino de Dios: Pecadores arrepentidos. Hay una sola cosa que nos identifica: Dios nos escogió por insignificantes. ¿Quién era cuando Dios me miro? ¿Cómo miramos a los demás? ¿Cómo miro a mis hermanos en la Iglesia? ¿Cómo miro al pobre, al indigente, al desamparado? Dios no me escogió para acumular éxitos terrenales, Dios me escogió para predicar de su Reino.

¿Cuál ha sido el impacto del Reino de Dios en mi vida? ¿Se ve ese poquito de Dios en mi dependencia, entrega y generosidad a Él?

¿Tengo una vida que mostrar? ¿Tengo un ejemplo que dar? ¿Qué tan influyente es mi vida para el Reino de Dios? La primera predicación es la de una vida transformada.


La invitación es a permitir que Dios nos cambie, que el Reino de Dios invisible se haga visible en mi vida y de esa manera todos los que me rodean puedan ser también transformados. 

Y Al Final...... Lucas 18:1-8 (La viuda y El Juez Injusto).

INTRODUCCION:

Esta parábola es la continuación del discurso que Jesús viene desarrollando en el Capítulo 17. El Señor describe el contexto en el que los cristianos iban a esperar su segunda venida. Mientras yo vengo les dice Jesús ustedes van a estar en medio de:
1.       Un mundo donde la falsedad y el engaño religioso llegaran a su máxima expresión.
2.        Un mundo apático a obedecer a Dios.
3.       Un mundo inmoral y libertino.
En resumen un mundo lleno de injusticia.
En ese contexto se va a dar la segunda venida del Señor. Vendrá para hacer justicia cuando el mundo menos lo espera.
¿No es ese el mundo de hoy? Basta solo con ver los noticieros. Mujeres asesinadas, niños violados, muerte de inocentes, hambre, maltrato y mucho más.
El Señor, entonces nos enseña cómo es que hay que esperar su segunda venida en medio de un mundo lleno de injusticia: “Dios es fiel para actuar en nombre de su pueblo y defenderlo hoy y especialmente en el día del juicio”. Para eso: “Perseverar en la oración, persistir en la oración y no desmayar”.

I.                    La Situación: 1-5

Exegesis:

De nuevo Jesús utiliza figuras propias de la cultura para decir su mensaje. Los jueces bajo la ley, debían temer a Dios y por tanto defender a los oprimidos. Los jueces injustos eran severamente sancionados. En la historia, la viuda es el ejemplo máximo de una persona oprimida debido a que no tenía ningún tipo de sostén. No tenía como pagar al secretario del juzgado para que su caso fuera puesto de primero. Evidentemente la viuda tenía una demanda que ella consideraba injusta. (Deudas, lio de tierras o herencia probablemente). La estrategia de la mujer entonces fue la de ir una y otra vez hasta que el juez se cansó de ella y le hizo justicia.

Resonancia:

¿Qué nos dice a nosotros esta historia?

Para poder responder esa pregunta, primero observemos algo: Nótese que la parábola comienza con una viuda (singular) y Jesús la aplica a los escogidos (plural). Lo anterior quiere decir que no es una enseñanza solo para un individuo sino también para una comunidad. Durante mucho tiempo hemos aplicado esta parábola al tema de la oración personal y no es así.

Lo que el texto nos grita hoy es que la Iglesia debe ser una comunidad que pide justicia, que ora por un mundo justo, que le duele la injusticia.

Jesús es el defensor de los oprimidos, por tanto la Iglesia debe ser la defensora de los oprimidos. La Iglesia debe insistir en que haya justicia y actuar de acuerdo a ello.

La Iglesia de hoy debe alzar su voz en contra de la injusticia.

La pregunta es: ¿Tiene la Iglesia de hoy la autoridad para pedir justicia?
La autoridad la da la práctica diaria de la justicia. Todos los días.
Si no somos una comunidad que actúa en justicia no podemos clamar por que se haga justicia.
Somos injustos:
·         Cuando vemos la necesidad del prójimo y teniendo no ayudamos.
·         Cuando no pagamos las deudas en el tiempo que fijamos.
·         Cuando discriminamos por razones económicas, de raza, de apellido, incluso de creencias.
·         Cuando no denunciamos la corrupción.
·         Cuando no hacemos el bien que sabemos hacer.

La Iglesia de hoy no clama por la justicia porque esta luchando con su propia injusticia.

II.                  La Esperanza: 6-7

Exegesis:

El Señor es claro en el mensaje.

En primer lugar despeja las dudas. “Acaso”. En otras palabras: “No hay lugar para dudar, no hay lugar para no creer”.

“Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.
Yo guardo a  mis escogidos de. La falsedad, de un mundo apático, de un mundo inmoral y de un mundo injusto.
Yo los elegí para que permanecieran.
Yo los elegí para guardarlos de la injusticia.
Yo los elegí para que practicaran la justicia. Mateo 5:13-48
Yo los elegí para que luchen contra la injusticia de afuera y la del corazón.
En el mundo van a tener aflicción pero confíen YO he vencido al mundo.
No hay lugar para el miedo. Son mis elegidos.
Mis respuestas pueden no ser inmediatas pero son oportunas. Van a llegar.

Resonancia:

Muchos de nosotros nos pasamos la vida pensando si Dios nos oye o no nos oye. Claro que el oye. Lo que nos debe preocupar es si llevamos una vida ajustada a los principios del Reino. Las dudas acerca si Dios nos oye o nos oye se originan en las dudas acerca de nuestra propia vida.

¿Somos elegidos que permanecemos en el camino?
¿Somos elegidos que practicamos la justicia?

Nos hemos guardado de la falsedad, de la apatía hacia Dios, de la inmoralidad y de la injusticia o por el contrario estamos llenos de todo eso.

Estamos luchando contra nuestra propia injusticia.

¿Nos desanimamos cuando no tenemos respuestas inmediatas (Express)?.

El problema es que no hemos entendido el principio de Mateo 6:33. El desánimo viene cuando no obtenemos respuesta sobre peticiones que tienen que ver con el bienestar.

III.                La Pregunta: 8

Exegesis:

¿Cuándo el hijo del hombre venga, hallara fe en la tierra?
En últimas dice el Señor: El problema no son mis respuestas a sus oraciones. El problema es si cuando yo regrese voy a encontrar aun discípulos.

Aquí es donde entra la oración.

¿Cómo son esos discípulos que va a encontrar Jesús cuando venga?

Aquellos que han entendido:

·         Que la oración en primer lugar ha de estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Que la oración es con el alma. Con todo el corazón, con todo el ser. Que la oración es para permanecer pegado al Señor, agarrado, sumergido.
·         Que la oración es nuestra defensa contra la falsedad.
·         Que la oración es nuestra defensa contra la apatía.
·         Que la oración es la defensa contra la inmoralidad.
·         Que la oración es nuestra arma contra la injusticia propia y la del mundo.
·         Que la oración es el remedio para eliminar las dificultades de este mundo. (La persecución y el sitio de Jerusalén para ellos).

La oración no es para obtener es para permanecer.

Es la oración de alguien que no desfallece. En otras palabras dejen de orar cuando el corazón deje de latir. No estoy hablando de tiempo. Estoy hablando de actitud. 

·         La viuda representa a los discípulos, la oración es el medio de sostén y consuelo.

·         El pueblo nunca debe dejar de buscar al igual que la viuda de la parábola.

·         En ultimas, le fe ha de ser el resultado de una íntima relación con Dios. (En sus términos).

Resonancia:

Hay una pregunta con puntos suspensivos y sin signo de interrogación para completar. Y al final…
Lamentablemente nuestras oraciones no son las correctas. Pedimos bienestar, bienestar, bienestar.

 Todo lo que tiene que ver con lo temporal. No pedimos nada que tenga que ver con lo eterno.
Suplicamos por el presente, por la necesidad de hoy no por nuestro futuro eterno.

Nos pegamos a Dios en la necesidad y nos despegamos de El en la abundancia. Nuestra oración es interesada mas no fundada en la esperanza.

La oración es pegarse a Dios, sumergirse en Dios en primer lugar para permanecer fieles a Dios hasta el final.

No oramos para que Dios nos proteja de la falsedad sino que la aceptamos cuando suena bien. No oramos contra la apatía, más bien nos quedamos en ella cuando todo anda bien, no oramos contra la inmoralidad sino que coqueteamos con ella, no oramos contra la injusticia sino que somos injustos cuando nos conviene.

¿Qué espera Jesús encontrar?

Discípulos que permanezcan pegados a Él para practicar la justicia, para ser fieles. Discípulos que dejen de orar solo cuando su corazón deje de latir. Un pueblo que se agarre de el para alcanzar la recompensa, la eternidad confiado en que él lo guarda, lo protege y está con ellos todo el tiempo hasta el final.

¿Hacemos parte de ese grupo de discípulos?

CONCLUSION:

Hemos oído el mensaje. Creo que pudiéramos irnos con la seguridad de que Dios nos habló. Solo termino con una frase y dos preguntas.

Mientras caminamos por este mundo podemos tener la seguridad, que en cualquier circunstancia o situación Dios nos guarda y protege y su respuesta llegara de manera oportuna. Podemos confiar en que Él nos defenderá hoy y estará con nosotros en el día final. Esa es nuestra esperanza.

Ahora hagámonos esta pregunta: ¿Qué estoy haciendo hoy para que al final el Señor encuentre que he permanecido? ¿O la hacemos así? ¿Al final hallare Dios fe en mí? ¿Cuál es mi agenda a partir de hoy?


Dios les sostenga.

sábado, 29 de julio de 2017

El Juicio Feliz o De Los Harapos Al Frac Zacarías 3:1-8


INTRODUCCIÓN:

Había un pequeño niño visitando a sus abuelos en su granja. Él tenía una honda (Resortera) con la que jugaba todo el día, practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la cena. Al acercarse a casa, divisó al pato mascota de la abuela. Sin poder contenerse, usó su honda (Resortera) y le pegó al pato en la cabeza y lo mato.

Estaba triste y espantado, y todavía en pánico, escondió el cadáver del pato en el bosque. Pero se dio cuenta que su hermana lo estaba observando. Lucrecia lo había visto todo pero no dijo nada. Después de comer la abuela dijo, "Lucrecia, acompáñame a lavar los platos." Pero Lucrecia dijo, "Abuela, Pedro me dijo que hoy quería ayudarte en la cocina, ¿no es cierto Pedro? Y ella le susurró al oído: "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces, sin decir nada, Pedro lavó los platos.

En otra ocasión el abuelo preguntó a los niños si querían ir de pesca, y la abuela dijo, "Lo siento pero Lucrecia debe ayudarme a preparar la comida." Pero Lucrecia con una sonrisa dijo, "Yo sí puedo ir, porque Pedro me dijo que a él le gustaría ayudar." Nuevamente le susurró al oído "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces Lucrecia fue a pescar y Pedro se quedó.

Transcurridos muchos días en que estaba haciendo sus propias tareas y las de Lucrecia, finalmente él no pudo más. Fue donde la abuela y confesó que había matado al pato. Ella se arrodilló, le dio un gran abrazo y le dijo, "Amorcito, yo ya lo sabía. Estuve parada en la ventana y lo vi todo, pero porque te amo te perdoné. Lo que me preguntaba era hasta cuando permitirías que Lucrecia te tenga como esclavo. El pueblo escogido por Dios para ser libre y santo permanecía esclavo y en pecado por voluntad propia.

Zacarías trata sobre la restauración. La presente y la futura. Zacarías tiene una visión que apunta a las dos. Para mi es quizás uno de los textos más bellos y más dicientes de las escrituras. Israel fue un pueblo rescatado (Este libro es post exilico) pero no libre, era un pueblo rescatado pero no santo, era un pueblo rescatado pero no arrepentido, rescatado pero nunca satisfecho.

Esta es la historia de un  hombre acusado y con razón. Culpable y listo para ser sentenciado. Qué pasó?. Ahora estamos en un juzgado.
I.              El Acusado. 3:1

Exegesis:
-          
     El Sumo Sacerdote Josué estaba en el banquillo de los acusados en representación del pueblo y el sacerdocio. Ambos estaban siendo cuestionados.
-          Veamos los cargos:

·         Es un pueblo y un sacerdocio que no se ha convertido. (Corazón). Era un pueblo que no se había arrepentido. Dios quería restaurarlos pero no era posible sin arrepentimiento.
·         Era un pueblo alejado de la presencia de Dios. Que había pasado por múltiples sufrimientos a causa de su pecado y aun así no reaccionaban. Seguían siendo el YOYO de la historia.
·         Es un pueblo y un sacerdocio que no se comporta de acuerdo con su fe. (Comportamiento). La conducta del pueblo dejaba mucho que desear. Su condición moral era lamentable. En la visión Zacarías (3:3), el traje sucio, los harapos notan la condición del alma del pueblo y del sacerdocio. Lo que vio Zacarías fue ropas rotas, feas y malolientes. (Original Hebreo = Como sucias de excremento). El profeta vio a un pueblo y a un sacerdocio con el alma desolada, abandonada, triste, esclavizada y en extremo cubierta en maldad.
·         Es un pueblo y un sacerdocio sin autenticidad. (Sus relaciones con el prójimo). Dios quería un pueblo que diera un trato justo a sus semejantes.
·         En estas condiciones no podía esperarse que las relaciones con el prójimo fueran las mejores. La hipocresía estaba a la orden del día. Se mentían unos a otros, se aprovechaban los unos de los otros, habían rencillas, actuaban por interés, en fin, faltaba el amor. Un pueblo que se relaciona así con su prójimo no es un pueblo autentico.
Vienen de estar cautivos en Babilonia y aun así necesitan líderes que les impulsen a la restauración del culto y del templo. Un pueblo que ha sido rescatado debe ser un pueblo con iniciativa.
·         Dios les dice no sean sordos como sus antepasados que no me escucharon ni me hicieron caso.
·         En resumen los cargos presentados por el Fiscal (Satanás) fueron los siguientes.
·         Este es un pueblo que no se ha convertido. No es digno de Dios. Nunca han querido escucharlo.
·         Este es un pueblo con un comportamiento reprobable. En pecado. Dios es Santo. No puede aceptar a un pueblo en estas condiciones.
·         Este es un pueblo sin autenticidad. Sus relaciones con el prójimo.

Se imaginan como se le hacía agua la boca al diablo.

Resonancia:

Que nos dice este texto a nosotros hoy?. Primero comencemos leyendo 1 de Pedro 2:9.
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Que pasaría si nosotros nos tuviéramos que enfrentar un juicio y a un fiscal como en el caso de Josué?.

Nos podría acusar el diablo de falta de conversión, de estar alejados de la presencia de Dios, de no vivir de acuerdo a nuestra fe, de falta de autenticidad, de falta de amor hacia el prójimo?.

Nos podría acusar el diablo de mentirosos porque no hablamos con la verdad al prójimo, de ser murmuradores, detractores, envidiosos?.

Nos podria acusar el diablo de no ser sordos, de no querer escuchar a Dios?.

Nos podria acusar el diablo de ser un pueblo indigno de nuestro Dios, de no andar en santidad?.

Cual creen ustedes que es la respuesta a todas esas preguntas?. Desafortunadamente si.

La Iglesia de hoy es una Iglesia de costumbres religiosas mas no de vida autentica.
La Iglesia de hoy es una Iglesia de apariencias mas no convertida.
La Iglesia de hoy es una Iglesia emocional mas no madura.
La Iglesia de hoy se entretiene pero no crece.
La Iglesia de hoy es numerosa pero carente de practica.
Que vamos a hacer?. Dios espera una reaccion de parte de la Iglesia. Esa reaccion es aceptar su oferta.

II.            El Defensor. 3:2-5

Exegesis:

El defensor no resistió más acusaciones. Estaba que se hablaba. Lo primero que hace es mandar a callar al fiscal. Le dice: No acepto que tú seas el fiscal. Tú eres corrupto. Tu no quieres justicia, lo que quieres es que el pueblo permanezca en pecado, permanezca haciendo lo que tú quieres. Quieres que los condene para seguir esclavizándolos. Te callas, yo tengo la última palabra en este caso. Si yo rescate a Israel no voy a dejar que otra vez vaya cautiva, que otra vez sea esclavizada.

Lo bello de este pasaje es que el Juez, el que tiene que dar el veredicto es el mismo defensor. El Señor tiene los dos papeles en este drama con final feliz. La gracia hace su aparición en el Antiguo Testamento.  
Antes de dictar el veredicto, el Juez ordena cambiar la condición del acusado para poder absolverlo. Cuando se había visto esto?.

El que había de condenar es el abogado defensor.

El Juez ordena: Quítenle el traje sucio (Harapos sucios de excremento). Se dirige al acusado y le dice: Eres perdonado ahora puedes disfrutar de la fiesta que es tener el alma limpia y sin pecado.

Ahora haces parte de un nuevo sacerdocio. Aquel que tiene la santidad por principio y meta. (La Mitra). El viejo sacerdocio, el de las apariencias desaparece. Comienza uno nuevo. Un sacerdocio santo.

El cambio de vestido simboliza el cambio del corazón. De ahora en adelante este pueblo:
-                           
                             Viviría como un pueblo transformado por Dios.
-                           Viviría como un pueblo convertido a Dios.
-                           Viviría de acuerdo a los principios de Dios. Evidenciaría su fe.
-                           Viviría dando un trato justo y amoroso a su prójimo.

Ese es el vestido de gala.

De ahora en adelante sería un pueblo de la presencia de Dios, un pueblo autentico.

Resonancia:
     
     Necesitamos un abogado?.

Necesitamos que el Juez sea nuestro abogado.

Dios no quiere que vivamos en esclavitud. Nosotros persistimos muchas veces en vivir en esclavitud. Como es que si fuimos librados del juicio y del pecado no queremos vivir en libertad?. El problema de la Iglesia de hoy es que tiene las prioridades invertidas. Es por eso que es presa facil del pecado. La prioridad de la Iglesia de hoy es el bienestar mas no la santidad. Es la comodidad mas no cambiar. Ese es el problema.

Dios entonces propone un cambio de vestido. Quitarnos el vestido de corrupcion y ponernos el vestido de santidad. Quitarnos los harapos y vestirnos de frac.
Dios ofrece el perdon para que nuestra alma libre sea feliz.

Nuestra oracion ha de ser: Perdoname, quita los harapos y dame un vestido nuevo, un vestido de fiesta.

Quita los harapos de la envidia, de la murmuracion, de la inmoralidad, de la hipocresia, de la mentira, de la doble vida, de las apariencias, del soborno, de el trafico de influencias, del robo, de quitarle al pobre, de explotar al necesitado, de no pagar a mis empleados lo justo, de la avaricia, de la ambicion por lo terrenal, de creerme mas que los demas, del orgullo, de la soberbia, de la falta de amor, de las preferencias, del amor al dinero, del egoismo, de pretender que me des todo sin entender que pides todo. Señor quitalos por favor.

Para Josue fue una nueva limpieza. Dios ofrece limpiarnos de nuevo.

Despues, servir como sacerdotes de Dios en pureza integridad y santidad.

Vivir en constante transmorfacion, en constante crecimiento. Vivir como convertidos,            vivir  de acuerdo a los principios del Reino, vivir dando un trato justo y amoroso al                projimo, vivir en la presencia de Dios, en resumen, ser cristianos autenticos, Dios                  quiere una Iglesia que en su vida y practica evidencie que hay una relacion con El.

III.           El Veredicto. 3:6-7

Exegesis:

Dios cambia la condición del sumo sacerdote Josué para poder absolverlo. Para poder declararlo inocente.

Es una absolución con propósito. Te perdono, pero……

La nueva condición le permite al pueblo y al sacerdocio cumplir con las condiciones y ser aptos para honrar la sentencia.

Lo primero es: Andar y Guardar. Andar es vivir de acuerdo a. Seguir el curso de la vida trazado por Dios. Caminar por donde camino Jesús. Crear en mi vida el hábito de obedecer a Dios. Tener por conducta diaria obedecer a Dios. Tener el carácter moral para conservarme en santidad. Guardar es cuidarse de no volver atrás, cuidarse de no volver a caer, mirar el espejo retrovisor y recordar cual ha sido el sufrimiento que el pecado ha ocasionado en la vida, cuanto ha sido el daño. Que eso sirva para permanecer.

Y aquí viene la razón del veredicto. Te he declarado inocente para:
-          
          Que gobiernes mi casa: Para que ministres en mi casa, para que luches por este pueblo.      Para que des la buena batalla. Hay una misión y es que el pueblo permanezca.
-                Que guardes mis atrios: Para que tú te mantengas en mis atrios y lleves al pueblo a              mantenerse en mis atrios. Que sea un pueblo que se mantenga en mi presencia. Es la         idea de un pueblo que vive su presencia. En la villa de su presencia para adorar.
-          
          Que hagas parte de una comunidad. Una comunidad que anda y guarda, que ministra en     mi casa, que lucha por permanecer, que esta todos los días en mi presencia para adorar.

Qué clase de veredicto es este?.
            
           Resonancia:

Luego de ser cambiado el vestido, hay que conservarlo limpio. El desafio diario es que no se ensucie. Que la corrupcion no vuelva a apoderarse del alma. Tener la entereza y el carácter para conservarme en santidad. El reto es no volver a caer. Que el espejo retrovisor nos sirva para evitar repetir las experiencias del pasado. Para evitar el sufrimiento que produce estar lejos de Dios. Para evitar el sufrimiento que produce el alma en soledad, el alma triste, el alma esclavizada. Cuantas veces nos ha pasado?. Si nos ponemos en la tarea de hacer una lista de nuestras caidas que pasaria?. No mas!.

El principal proposito es la permanencia, pero no cualquier permanencia, es una permanencia en santidad e integridad.

Primero la permanencia despues el servicio.

Asegurar nuestra permanencia en los caminos de Dios y ayudar a otros para que permanezcan.

El servicio es primero para los que estan adentro. Para que hagamos parte de un ejercito.

Permanecer en la presencia de Dios y ayudar a los demas a permanecer en la presencia de Dios. Que estemos en la villa todos los dias.

Para terminar: Como tratamos a nuestros lanzas?.

Que estamos haciendo para permanecer y para ayudar a otros a permanecer?.

CONCLUSION: 3:8-10

Voy a concluir como lo hace el pasaje.

El texto termina hablando de Jesus.

Ustedes son símbolos. Habrá de venir alguien que cumplirá con todos los requisitos, y sucederá igual. Sera primero abogado y después Juez. Les enseñara como es que se vive para Dios. Les enseñara como vivir para el Padre. El quitara el pecado de la humanidad y luego podrán disfrutar de una vida plena en Dios.

Y sucedió.

Nos hemos sentido en el banquillo de los acusados?. Tiene el diablo argumentos para acusarme. He  estado esclavizado por el pecado por decision propia?.

El Señor del amor nos dice hoy: Has ensuciado tu vestido?. Convertiste el primer vestido que te di en harapos?. Te ofrezco un nuevo vestido. No te voy a juzgar. Te quiero defender. Solo renuncia a seguir esclavo del pecado. Fortalecete como soldado. Lucha por permanecer para que ayudes a otros a permanecer. Este vestido nuevo que te doy hoy conservalo limpio.

Te perdono y te limpio de tu pecado una vez mas.

Recuerda que haces parte de una comunidad. Lucha por ella y lucha con ellos. Para eso aprende a convivir en amor.

Disfruta de tu nuevo vestido.