domingo, 25 de marzo de 2012

¿Quien Soy Yo?

INTRODUCION:

Pedí permiso para salirme hoy de la ortodoxia. Hoy compartiré con ustedes un mensaje de corte profético.

Si siente que la predicación le incomoda o le molesta no se enoje conmigo más bien pregúntele a Dios que es lo que le quiere decir.

Si siente que la predicación le molesta o le incomoda no se justifique comparándose con los demás y menos conmigo. Lo que le voy a compartir en esta mañana es parte de lo que Dios me ha venido confrontando a mi mismo en estos últimos días. Créanme que tengo suficiente con el trato que Dios esta teniendo conmigo.

Si al final de este mensaje al menos le queda la inquietud de mirar con sinceridad hacia adentro de su corazón me doy por bien servido.

EL RETRATO DE DORIAN GRAY – Novela escrita por el ingles Oscar Wilde. Cuenta la historia de un hombre bueno y de bonita apariencia física. Un día un pintor famoso lo ve y dice que es perfecto para hacerle un retrato. El retrato queda muy bueno y es la admiración de la gente. Dorian comienza a corromperse, su vida moral a deteriorase y un día se da cuenta que el retrato ya no es igual. A medida que su corazón se corrompe el cuadro va perdiendo su belleza y volviéndose cada vez mas feo. Dorian termina quitando el cuadro de la sala de su casa y lo guarda bajo llave. Día a día el entra a ese cuarto a ver el cuadro y se da cuenta que el mismo es un reflejo de su alma corrompida. Eso comienza a atormentarlo y a asustarlo. Va donde un sacerdote y le dice: “Ayúdeme, yo he visto mi alma”.

La pregunta es: ¿Si viéramos nuestra alma, que veríamos?

CRISIS DE IDENTIDAD - ¿Una cosa es lo externo y otra cosa es lo que somos en nuestro corazón?

La superficialidad que se vive hoy en la Iglesia del Señor nos impide ver el estándar mayor. La exigencia es mínima.

Nos creemos tan buenos y piadosos que no vemos la maldad que hay en nuestro corazón.

Durante mucho tiempo hemos creído que ser cristiano es tener actividad religiosa o de culto.

Eso no es ser cristiano.

El resultado de esa superficialidad es una Iglesia sin discernimiento. En los tiempos del profeta Ezequiel eso era normal. Ez 44:23: “Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio”.

Los pastores no cumplían con este mandato.

El pueblo como estaba? Ez 20:39. 39 ‘En cuanto a vosotros, casa de Israel’—así dice el Señor Dios—‘vaya cada uno a servir a sus ídolos; pero más tarde ciertamente me escucharéis y no profanaréis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos.

En general, discernimiento es el juicio atraves del cual podemos diferenciar una cosa de otra. Lo anterior implica tener criterio, tener elementos suficientes para dar una opinión propia y final al respecto. En el caso de lo moral los criterios son proporcionados por los principios. En segundo lugar, las Escrituras nos hablan del discernimiento como la capacidad o don que Dios da para que los creyentes hagamos diferencia entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. En el caso de las diez vírgenes y para poner un ejemplo práctico, las 5 sensatas discernieron bien lo que podía pasar y no prestaron su aceite.

Si leemos Gálatas 5 del 16 en adelante encontraremos la lista de acciones visibles de un corazón corrompido. Cuando llegamos al Fruto del Espíritu encontramos las virtudes escondidas e invisibles que hacen que una persona sea un cristiano. Jesús dijo: Por sus frutos lo conoceréis. Ahora cual es la situación?. Este fruto en alguna medida se puede aparentar y muchos son engañados. La apariencia es bonita pero en el corazón hay corrupción.

Entendamos algo: El fruto del Espíritu es uno solo y tiene nueve componentes. Todos deben estar presentes para que haya el fruto. No puedo decir estoy bien en tres y mal en cinco.

Ilustración:

El Fruto Del Espiritu

Si existe el fruto del Espíritu en mi vida soy cristiano. Si no existe no lo soy.

Puedo aparentar pero no lo soy.

Ahora de acuerdo a lo que hay en mi corazón: ¿Quién soy yo?.

Remata: Los que practican tales cosas no heredaran el Reino de Dios.

El Fruto del Espíritu.

- Amor.

- Gozo.

- Paz.

- Paciencia.

- Benignidad.

- Bondad.

- Fe.

- Mansedumbre.

- Templanza.

Mateo 7:21-23

Podríamos decir que es una fruta con nueve sabores que juntos forman algo exquisito. Una vida que proyecta el cielo en la tierra.

Ahora dejemos que los testigos nos hablen. Quienes son los testigos?

Hebreos 11.

En primer lugar los testigos son aquellos que atraves de la historia nos han transmitido, nos han legado, nos han dejado la fe como herencia. Si esos testigos no hubieran existido hoy no estaríamos aquí. Tanto el AT como el NT tienen fundamento en la historia.

En segundo lugar los testigos son aquellos que no dejaron que la fe desapareciera ofrendando sus vidas por causa del evangelio.

Cuantos mártires en aproximadamente 7.500 años. Solo en la comunidad esenia que nos lego el AT fueron aproximadamente 1.500.

Entre los testigos tenemos a hombres y mujeres que no se casaban para así tener la libertad de predicar el evangelio. El compromiso y la consagración eran tal que los hombres se abstenían detener relaciones durante toda su vida y las mujeres morían vírgenes. Algunas que estuvieron en riesgo de ser violadas preferían la muerte. Hombres y mujeres se guardaban para sus conyugues. Comparemos con hoy.

Preferían morir que negar su fe. Hoy muchas veces ocultamos nuestra fe por conveniencia. No decimos que somos cristianos hasta que nos descubren.

Eran gente piadosa, de oración, de estudio, donde las familias cuidaban celosamente que la fe pasara de una generación a otra.

Gracias a ellos tenemos una historia que es la raíz de nuestra fe. Que dirá la historia en un futuro de nosotros?. De la Iglesia de finales del siglo XX y principios del siglo XXI?, Cuando pretendo desconocer la historia de la Iglesia necesariamente debo remplazarla por otra. La pretensión es que la fe del futuro este basada en la historia de la Iglesia de hoy. El problema es que no hay continuidad y la consecuencia es que se pierde la pureza de la fe.

A estos creyentes no les damos ni por los tobillos.

¿Si usted pudiera ver su alma, que cree que vería?

Digo que soy pero……..

Miento

Hablo mal de los demás

Divulgo las intimidades ajenas. Chisme

Murmuro

Cuando nadie me ve hago….solo o acompañado. El que lo entendió lo entendió como dice Suso.

Conspiro contra mis hermanos, es decir, voy adonde otros para ponerlos en contra de alguien.

Hay perversidad en mi corazón?

Lo que siento y pienso coincide con lo que hago?

Lo que hago coincide con lo que digo ser?

Lo que hago muestra lo que soy en mi corazón o es pura apariencia o apariencia en parte?

Conclusión:

Para terminar, les presentare un video de un caso real de alguien que aparentaba ser y no era. Con lo que aparento ser gano un óscar por su actuación.

Video:

Lo acaban de ver predicando y después contando el dinero y burlándose de los creyentes ingenuos. Eso fue a finales de los 60. Que estará pasando hoy?. No tomen el ejemplo solo con los predicadores. Es para todos.

Ministración.

sábado, 24 de marzo de 2012

¡Que la Biblia regrese al púlpito! por Ernesto Guerrero Zavala

Aunque muchos conocen el valor de la predicación expositiva, deciden no aplicarla por el esfuerzo que ella implica y, según algunos, porque piensan que debemos enfocarnos en los problemas de la gente. Frente a este último argumento el autor hace una apologética del enfoque que la Biblia tiene en los problemas de la gente.

Desde hace algunos años se ha venido hablando de la excelencia de la predicación expositiva. Por predicación expositiva entendemos el discurso que resulta de la interpretación cuidadosa de los textos bíblicos a la luz de los propósitos que tenemos. Estrictamente hablando, todo discurso que se pronuncia para edificación de la iglesia debe consistir en una exposición de la Biblia; ya se trate de la exposición de un pasaje, de un texto, de una serie de textos o de un principio teológico bíblico. Sorprendentemente, de un grupo de pastores que tomamos un curso sobre predicación, sólo 15 % reconoció estar predicando consistentemente sermones expositivos. Entre las causas de este fenómeno señalaron las siguientes:

  • Exige un arduo trabajo exegético. Tómese en cuenta que son las conclusiones de la exégesis las que darán la pauta de la predicación.
  • Tenemos pocos ejemplos de pastores que nos motiven con su predicación expositiva.
  • Exige más tiempo para la preparación del sermón.

Quiero agregar que para muchos no resulta muy claro cómo traer una exposición al púlpito sin que se convierta en una exposición académica o se desvíe en un tópico determinado.

Finalmente hay quienes se preguntan si tanta exégesis para una predicación expositiva tocará realmente la necesidad humana. La respuesta a esto tiene que ver con la confianza que tenemos en la autoridad de la Biblia. Nosotros pensamos que debemos enfocarnos en los problemas de la gente, pues bien, la Biblia se enfoca en los problemas de la gente. La Biblia tiene la última palabra en lo que al problema del hombre se refiere. A veces nos parece que los problemas sociales contemporáneos o los traumas psicológicos del habitante de una metrópoli son algo completamente ajeno a la Biblia. Pero aunque los problemas sean nuevos, el hombre es el mismo, y el problema humano tal como lo plantea la Biblia, es universal e intemporal.

Para ilustrar esto tomemos el pasaje de 2 Samuel 13. Amnón, hijo primogénito del rey David se enamora de su hermana de padre, Tamar. ¿Es un problema contemporáneo que algunas personas se enamoren de quien no deben?

Aparece en escena un pariente de Amnón, Jonadab, el cual se mete en el problema de Amnón y le da un consejo equivocado: Que se finja enfermo, que solicite los cuidados personales de su hermana Tamar y que, en el momento propicio, abuse de ella. Esto, eventualmente terminará en la muerte violenta y prematura de Amnón, quien por derecho de primogenitura estaba destinado a ser rey de Israel. ¿Es un problema contemporáneo que los jóvenes sean aconsejados mal y que esto arruine la vida de ellos? ¿No es cierto que muchos jóvenes contemporáneos son inducidos por sus amigos al consumo de drogas, a la violencia, a la promiscuidad y a otros males sociales?...

A todo esto, nos sorprende la ingenuidad de David, quien en parte ha ocasionado el problema al tener varias esposas y muchos hijos. ¿Es un problema actual que los hombres se procuren más de una pareja y que enfrenten numerosos conflictos por eso?...

David no es capaz de advertir la malicia de su hijo y le concede lo que pide. ¿Es un problema contemporáneo que los padres no adviertan a tiempo los pasos equivocados de sus hijos? ¿Somos sorprendidos como padres al descubrir que uno de nuestros hijos se hundió en las drogas o que una hija soltera quedó embarazada?...

Siguiendo el relato resulta que Tamar, la joven hermana de Amnón, se presta al juego de su hermano sin advertir que las cosas tomarían un giro funesto: Es violada por él. ¿Pueden verse retratadas aquí las jovencitas ingenuas que nunca imaginaron llegar tan lejos con un amigo, novio, vecino o compañero?...

Consumado el infame acto, Amnón aborreció a su hermana. ¡Cómo! ¿Él cometió el delito y luego aborreció a su víctima? ¿Es esto una progresión del mal en lugar del arrepentimiento? ¿Es el caso que lejos de convertirse de sus delitos los hombres aumentan su maldad? ¿No hemos oído de alguna banda de secuestradores que cada vez son más infames en vez de arrepentirse?...

David se molesta al saber lo que hizo Amnón, pero no ha buscado una manera de enmendar la infamia; quizá consumar el matrimonio de sus hijos, desheredar a Amnón, quitarle sus derechos de primogenitura, procurar en general, alguna medida correctiva. Pero no lo hizo. Resultado: Absalón venga la deshonra de su hermana asesinando a Amnón. ¿Es contemporáneo el problema de la indolencia de los padres? ¿Muchos problemas entre hermanos son en parte resultado de la indolencia de los padres? Cuando un joven muere en riñas pandilleras o en un accidente automovilístico al fin de una noche de juerga ¿ha tenido que ver algo la indolencia de sus padres? ¿Nos muestra todo esto la profundidad y alcances del pecado en la humanidad?...

Suena exagerado pero casi en cada párrafo de la Escritura sale a nuestro paso el problema del hombre.

¡Predicad la Biblia! ¡Confiad! Toda vez que el contenido de la Biblia sea el tema de nuestra predicación, toda vez que expongamos cada una de sus páginas, el auditorio se descubrirá a sí mismo y lo más importante: en medio de sus múltiples problemas y diferencias verá que la solución comienza cuando nos volvemos a Dios.

Con esto llegamos a un asunto de primer orden en relación a la autoridad de la Biblia, esto es, la naturaleza del propósito de la Biblia. La Biblia tiene un propósito eminentemente redentor. No hay un asunto más serio que la situación del hombre ante Dios y en esto la Biblia tiene la última palabra, porque este es el propósito inherente en la totalidad de las Escrituras.

Cualquier lector encuentra en la Biblia historia, leyes, poesía y narraciones, pero advierte que el propósito del Escritor Sagrado no es la historia en sí misma. Los Salmos no son bellas piezas de poesía folklórica ni los proverbios ejemplos de sabiduría popular. Lo mismo sucede con los evangelios, no son una biografía de Jesús por más que nos presenten datos de su vida y ministerio. En la Biblia cada uno de estos géneros literarios es un medio por el cual Dios sale a nuestro encuentro y no es casual, tal es el propósito de la Biblia.

Cada domingo cuando la gente viene a escucharnos espera oír algo más que nuestras opiniones sobre los problemas contemporáneos. Cierto, nos sentimos tentados a hablar entre los pobres sobre la extrema pobreza, queremos pronunciar un discurso condenatorio contra los ricos y contra las estructuras injustas que generan la pobreza, o dar algunos consejos bíblicos para vivir contentos en la miseria, o alguna fórmula bíblica para salir de allí. Lo cierto es que no se tiene que venir al templo para oír eso, la gente aprende a vivir con sus problemas, pero tiene que descubrir lo terrible que es vivir sin Dios.

Cuando predicamos los contenidos bíblicos a la luz de la revelación cristiana, estamos devolviendo a la Biblia la autoridad que Dios le confirió. Nuestros problemas son tratados por la sabiduría divina y somos guiados por el Espíritu Santo para discernir entre lo esencial y lo secundario.

Hace muchos años el rey Josías protagonizó un avivamiento de la fe israelita como resultado del descubrimiento de los Rollos Sagrados (rollos de la Ley; véase 2 Re 22-23). Muchos siglos después Martín Lutero introduciría la Reforma en la iglesia como resultado de un poderoso encuentro personal con la revelación cristiana en la Biblia. Y siglos más tarde Norte América sería sacudida por el poderoso ministerio de Dwight L. Moody. Torrey, su colaborador más cercano, diría de Moody en un magno servicio memorial en el año de 1923:

Y ¿por qué ansiaban oír al señor Moody? Porque sabían que si bien no era perito en muchas de las corrientes filosóficas, creencias y novedades en boga, conocía muy bien el único Libro que este mundo anhela conocer: la Biblia....

Pienso que ningún otro en el mundo podría haber convocado esa cantidad de gente a semejante hora (9:00 a.m.). ¿Por qué? Porque aunque el señor Moody sabía poco sobre ciencia, filosofía o literatura en general, él sí conocía el único Libro que este mundo anhela conocer; y este mundo se congregará para oír a los hombres que conocen y predican la Biblia como no lo hará para oír otra cosa en la tierra. (Guatemala 1984: pp. 12 y 14)

Tal vez Torrey debería visitarnos hoy. Se sorprendería de muchas agrupaciones cristianas que han crecido enormemente por el uso de distintas estrategias, y no en todos los casos atribuyen su crecimiento a una exposición adecuada del mensaje bíblico. Pero si Dios nos dejó la Biblia con el propósito de guiarnos a la salvación, podemos estar seguros de que se sigue agradando de que llevemos la exposición bíblica a los púlpitos domingo a domingo.

Es un camino seguro: Dios hablará a las personas.

BIBLIOGRAFÍA
Torrey, R. A., Por qué Dios usó a D. L. Moody, Ediciones SA-BER, Guatemala 1984.

Tomado de: http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=1596

sábado, 17 de marzo de 2012

Poema de un sepelio aplazado Salmo 30 Por: Pastor Jovanni Caballero

En este salmo de súplica personal el poeta alaba a Dios por haberle concedido la gracia de vivir después de un período de crisis, por una enfermedad que sufrió como muestra de un “tiempo de disciplina divina”. El poema tiene, además, una dimensión colectiva al ser usado, como lo indica su título, en la celebración de Hannukah: la conmemoración de la dedicación del templo, después de la victoria de Judas Macabeo en el 165 a.C. Pero, ¿Qué tiene que ver la experiencia individual del salmista con la experiencia colectiva de la dedicación del templo? Eso lo veremos al final. La estructura del salmo es sencilla y se expresa así[1]: 1) declaración introductoria (v.1); 2) un resumen inicial (vv.2, 3); 3) referencia a la crisis que había vivido (vv.6, 7); 4) recuerdo del clamor que había hecho (vv.8-10); 5) la liberación (v.11); 6) declaración final de alabanza (v.12).

El salmista comienza asumiendo un compromiso individual de alabanza por lo que Dios ha hecho por él: lo ha rescatado o sacado del pozo (Is 26:19; Éx 2:16,19; Pr 20:5), y esto lo ha reivindicado ante la burla de sus enemigos (v.1). El poeta ha sido “sacado del pozo”, haciendo referencia a una enfermedad, y responde a ello con exaltación. Lo que dice ahora es que encontró en el clamor a Dios la solución para su condición de muerte. Dios lo sanó, haciéndolo subir de la tumba. Este canto lo genera un sepelio que no se dio, un entierro que no se llevó a cabo, una sepultura que no se ocupó. Es tal la emoción, que invita a otros a unirse en coro a Dios por lo que ha hecho con él (vv.2, 3). Dios, dice el salmista, no es ‘el abuelo querendón’, pero tampoco es la divinidad altanera y caprichosa. Su disciplina y su amor van de la mano, no como un binomio excluyente, sino como una dupla complementaria. Así trasforma el salmista su dicha personal en enseñanza general: “su ira dura solo un instante, pero toda una vida su amor; por la noche hay lágrimas, pero por la mañana habrá alegría” (v.5).

Ahora describe su crisis como resultado de un acto de orgullo, un descuido. Hubo un momento de abundancia, éxito y prosperidad en su vida; se sintió cómodo, seguro y se olvidó de Dios (vv.6, 7 Cp. Dt 6:10-12); reconoció que todo lo que tenía provenía de él, pero que cuando Dios ocultó de él su mirada todo se vino a pique. El problema del salmista fue la autosuficiencia (Pr 16:18). Recuerda el clamor que hizo a Dios en aquella circunstancia y le dice a Dios que lo piense bien: que los muertos no pueden alabarlo, que los muertos no pueden testificar; es decir, “vivo te sirvo más que muerto”; en el cementerio no hay culto. Por la misericordia del Señor este sepelio debe postergarse (vv.8-10). La respuesta de Dios y la liberación divina es descrita en contrastes: lamento por baile, y vestido de luto por vestido de alegría. La liberación afecta su estado emocional y le hace ‘cambiar de closet’ (v.11). El poema cierra tal como abre: con una actitud decidida de alabanza por lo que Dios ha hecho[2].

La experiencia individual del salmista, la cual estaba advertida en el Deuteronomio, llega a ser la experiencia colectiva de Israel. Cuando el pueblo de Dios llega a la tierra de Canaán, se acomoda, se vuelve orgulloso, se paganiza; Dios permite que sus instituciones colapsen y que caiga bajo los imperios de Asiria y Babilonia. El exilio fue una etapa dolorosa de disciplina y reacomodación teológica, que tenía como objetivo no la destrucción sino la preservación y purificación del pueblo, así como la recuperación de la dignidad de Dios (Ez 36: 22, 23). Ahora, si bien es cierto, no todo período de enfermedad o crisis se debe interpretar como parte de un proceso de disciplina divina a raíz de nuestros pecados, no obstante, todo tiempo de enfermedad y crisis debe invitarnos a la evaluación, la retroalimentación y a la oración. Recordemos que las cartas del NT, por ejemplo, surgieron para responder a crisis y problemáticas específicas que se desarrollaron dentro del seno de una iglesia en particular. Así, una crisis o un problema se convierten en reflexión teológica a la luz de la obra de Cristo.

El poema tiene también una dimensión colectiva y cultica. Al cantarse en la celebración de hannukah, en el templo, tal vez se está sugiriendo que la celebración o culto comunitario se convierte en espacio para la celebración del perdón, la sanidad y la restauración divinas. De igual manera, Santiago, en el NT, también propone a la comunidad, a la iglesia, como un espacio para la sanidad, el perdón y la celebración; es decir, la comunidad tiene efectos terapéuticos (Sant 5:13-20). No obstante, los tiempos de disciplina divina son también actos de gracia que tienen un objetivo positivo: la restauración del pueblo o de un individuo en particular. ¡Cantemos y alabemos a nuestro Dios, porque “su cólera dura un momento, pero toda una vida su favor”! Fin.

convozalta.blogspot.com


[1] BRENEMAN, Mervin, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo VIII: Salmos. Mundo Hispano- El Paso (Texas), 2010, p 141.

[2] La palabra que se traduce como ‘alma’ es realmente la palabra hebrea para ‘gloria’: kabod. Aquí se presenta, tal vez, una corrupción en el texto ya que la palabra hebrea para ‘hígado’ o ‘corazón’ es kabed.

viernes, 16 de marzo de 2012

“No toques al ungido de Dios” Por Juan Stam

Ésta es una frase que se oye a menudo para señalar el respeto que debemos mostrar a nuestros pastores y la obediencia incondicional que debemos brindarles. Si es cierto que el pastor ha sido ungido por Dios para el ministerio, este texto bíblico significa que los pastores son literalmente intocables. Oponernos a ellos, o criticarlos, viene a ser entonces un pecado muy grave, y someternos a ellos la única actitud legítima. Y lo que vale para pastores, vale también para otros líderes, especialmente profetas. Si son ungidos de Dios, ¿quién se atrevería a tocarlos?

¿Pero será eso lo que significa esta frase bíblicamente? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.

Todos sabemos que “un texto sin su contexto es un pretexto”, es un texto que se está manipulando con otros fines que una genuina fidelidad a la Palabra de Dios. Tal es el caso con esta frase, que viene de una historia muy interesante. El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.

Pero sorprendentemente, David no mató al dormido Rey sino sólo “calladamente cortó la orilla del manto” de Saul para mostrar que le había salvado la vida a su propio enemigo. Entonces David dijo a sus hombres, “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque él es el ungido de Jehová” (I Sam 24:6,10). Más adelante, cuando le llega otra oportunidad de matar a Saúl, David dice, “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente?” (26:9,11,16,23; II Samuel 1:14; los reyes de Israel no fueron coronados sino ungidos, por lo que se conocían como ungidos).

Entonces, ¿qué significa esta frase para nosotros hoy? ¡Muy sencillo! Los cristianos no debemos “echar mano” físicamente a nuestros pastores, mucho menos matarlos. Sacarle más que eso de la frase, es manipular el texto y abusar de la Palabra de Dios.

La misma frase aparece en Salmo 105:15: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagaís mal a mis profetas”. Aquí se refiere a los profetas y se prohíbe hacerles violencia física. Los verdaderos profetas no eran nada populares con los poderosos, porque su mensaje era duro, y muchos de ellos murieron violentamente (cf. I Reyes 19:10,14). Por eso Jesús denunció a los líderes judíos como “hijos de aquellos que mataron a los profetas” (Mat 23:31), y exclamó, “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados” (23:37). A los perseguidos por causa del evangelio, Jesús les acordó que “así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mat. 5:11-12).

Entonces, pues, ¿qué significa esta frase en Salmo 105:15? ¡Muy sencillo! Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos.

Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohibe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes. No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son Dios, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma. Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana.

De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Juan 2:20,27; I Corintios 1:21-22). Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).

martes, 6 de marzo de 2012

Open Letter to Pastor Terry Jones

Dear Pastor

Maybe I´m not the most appropriate to write this letter. The only thing I know about you is what I´ve seen in the news. Your zeal for the Lord and his Word are unquestionable but with all the respect I want to write to you from my position as a layperson. The Gospels and the history of the church in the 1st century, in part contained in the book of Acts and the epistles are clear that the main message of God is the love. Love God and your neighbor. You, more than I, know the reach of the word “neighbor”. Revelation says that in the heaven there is going to be a nation with these characteristics described in Revelation 5:9-10:

"You are worthy to take the scroll and open its seals, because you were slain, and by your blood you purchased for God persons from every tribe, language, people, and nation. You made them a kingdom and priests to our God, and they will rule on earth."

God wants a diverse town, with ethnics, cultural and linguistic differences, from different places, and that in these people, the word be totally represented.

In these nation are included from the smallest human settlement (tribe), to the biggest ones (nation).

God wants to bring people from countless and diverse religious beliefs to an only kingdom where He is The Only King and Sovereign.

To reach this purpose he established the church. A church that must witness about what God is. With people that first of all, must be loving (Following the example of the Father, John 3:16), Holy, Pure and Blameless. The message of the Lord was confrontational (we have to understand times and contexts), but it always had a strong dose of love.

For the firsts centuries for Christians being a martyr was worthless. They didn´t thought they were worth to die like their Lord, but they gave their lives rather than deny it. It was a joy to give life for the love to his Lord. Nevertheless, the message didn’t change.

When John writes the three letters (year 90DC approximately), the message is still the same even though for that time many Christians had died for the cause of faith, and all of the apostles had been martyred. (The last one to die is precisely John, and apparently the only one that died for natural causes).

Our work as Church is to bring close all of those God´s people. (I know missionaries that have done a great and special work among Muslims and they have built churches where now they meet freely to worship God, even if the risks are there)

How do we get close to God those towns? Showing God how God is. Why people are not getting closer to God? Because they thing God is like us. In other words, the message we give when we burn Koran is: “God, instead of loving them, instead of wanting them for his kingdom, he wants to eliminate you”. What kind of person would get close if they think that God is their enemy, and they think that precisely for our attitudes.

You, like a wise man and with experience in the ministry should know that there are many religious factions inside the Muslims. The Muslim minority is radical and aggressive, and because of their wrong interpretation of Koran assumes the Jihad like a war against the unfaithful ones, but Jihad is first of all (according to Koran) the war of each Muslim with their own flesh, with their own sinful tendency.

(Please read http://bereanocomprueba.blogspot.com/2011/05/en-que-condiciones-y-circunstancias-las.html). Radical Muslims show a wrong face of Islam when they act with hatred and violence. The same way, we as Christians, show a wrong face of the gospel when we do the same.

To bring people close, we have to love them, Christ paid a price in the cross for them. To love them is not about challenging them, it´s about showing God´s goodness and love for them with attitudes and the behavior of the church.

Our devotion to God can´t lead to violence, it must be expressed in love.

You know the result of the burning of the Koran. Unfortunately those things happen. Let's not go back to repeat history.

God bless you

Bereano

Edicion y redaccion final: @anicrispc

En Español

Carta Abierta Al Pastor Terry Jones

Amado Pastor

Quizás soy el menos indicado para escribir esta carta. Lo único que se de usted es lo que he visto en las noticias. Su celo por el Señor y su Palabra son incuestionables pero con todo respeto quiero dirigirme a usted desde mi posición de laico. Los evangelios y la historia de la Iglesia del siglo I en parte contenida en el libro de los hechos y las epístolas dejan claro que el mensaje principal de Dios es el amor. Amar a Dios y al prójimo. Usted más que yo sabe el alcance de la palabra prójimo. Apocalipsis dice que en el cielo va a haber un pueblo con las características descrita en Apocalipsis 5:9-10: “Y cantaban un cántico nuevo, diciendo:

Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.

Encontramos en la adoración a Dios un pueblo comprado con la sangre de Cristo, integrado por gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación que ahora hacen parte de un reino (El Reino de Dios) y todos tienen una única dignidad: Son sacerdotes, con una cosa en común: Todos reinaran sobre la tierra.

Dios quiere a un pueblo diverso, con diferencias étnicas, culturales, lingüísticas, de distintos lugares y que en este pueblo el mundo este representado en su totalidad. Incluye en este pueblo desde el asiento humano más pequeño (Tribu), hasta el más grande (Nación).

Dios quiere traer a gente de innumerables y diversas creencias religiosas a un reino único donde El Es El Único Rey y Soberano.

Para lograr su propósito estableció la Iglesia. Una Iglesia que debe dar testimonio de lo que Dios es. Un pueblo que debe ser amoroso antes que nada (Siguiendo el ejemplo del Padre, Juan 3:16), Santo, Puro e Irreprensible. El mensaje del Señor aunque fue confrontador (Hay que entender los tiempos y contextos), siempre llevo una fuerte dosis de amor.

Para los cristianos del primer siglos ser mártires era una indignidad. Ellos no se creían dignos de morir como su Señor, pero daban la vida antes que negarlo. Era un gozo ofrendar la vida por amor a su Señor. Sin embargo el mensaje no cambio. Cuando Juan escribe las tres cartas (Alrededor del año 90 DC), el mensaje sigue siendo el mismo a pesar de que para ese tiempo muchos cristianos habían muerto a causa de la fe y todos los apóstoles habían sido martirizados. (El último que muere es precisamente Juan y es el único que al parecer falleció de causas naturales).

Nuestra labor como Iglesia es acercar a todos estos pueblos a Dios. (Conozco misioneros que han hecho una magnifica y especial labor entre musulmanes y han construido iglesias donde ya se reúnen libremente a adorar a Dios aunque el riesgo esta ahí).

¿Cómo acercamos a Dios a estos pueblos?. Mostrandole a Dios como Dios es. ¿Por qué la gente no se acerca a Dios?. Por que cree que Dios es como nosotros. En otras palabras el mensaje que damos al quemar un Corán es: “Dios en vez de amarlos, en vez de quererlos en su reino, quiere es acabar con ustedes”. Que persona se acercaría a Dios si cree y piensa que Dios es su enemigo y lo creen precisamente por las actitudes nuestras.

Usted como hombre sabio y de experiencia en el ministerio debe saber que hay varias facciones religiosas dentro de los musulmanes. La minoría musulmán es radical y agresiva y por una mala interpretación del Corán asumen la Jihad como una guerra contra los infieles siendo que la Jihad ante todo (según el Corán) es la guerra de cada musulmán con su propia carne, con su propia tendencia pecaminosa. (Por favor leer: http://bereanocomprueba.blogspot.com/2011/05/en-que-condiciones-y-circunstancias-las.html).

Ellos muestran una imagen que no es, al igual que nosotros los cristianos cuando actuamos como no es.

Para acercar a los pueblos hay que amarlos, Cristo pago un precio en la cruz por ellos. Amarlos no es desafiarlos, amarlos es mostrar la bondad y el amor de Dios hacia ellos por las actitudes y comportamiento de la Iglesia.

Nuestra devoción a Dios no puede derivar en violencia, debe expresarse en amor.

Usted sabe el resultado de la primera quema del Corán. Lamentable que estas cosas sucedan. No volvamos a repetir la historia.

Dios le bendiga

Bereano

viernes, 2 de marzo de 2012

Ilustraciones De Los Tiempos Bíblicos (Parte 2)

Imagen8

Guardando las vigilas de la noche sobre su ganado. Cuando el clima lo permite, el pastor siempre guarda su ganado a campo raso. Un grupo de pastores se provee sencillos lugares para dormir, poniendo una cantidad de piedras en ruedas elípticas, dentro de las cuales se ponen yerbas para la cama, de acuerdo con la forma beduina en el desierto. Con este arreglo están en condiciones de vigilar su ganado durante la noche. Fue en una forma parecida a esta en que los pastores de Belén se turnaban en la vigilancia de sus rebaños en las lomas fuera de dicho pueblo, cuando fueron visitados por los ángeles que anunciaban el nacimiento del Salvador.

Imagen9

Cuidado y pastoreo de las ovejas. Cuando se hace necesario separar varios rebaños de ovejas, un pastor tras otro se paran y gritan: «¡Tajúuu! ¡Tajúuu!» u otra llamada propia de ellos. Las ovejas levantan la cabeza y, después de una revoltura general, comienzan a seguir cada una a su pastor. Están enteramente familiarizadas con el tono de la voz de su pastor. Algunos extraños han usado la misma llamada, pero sus esfuerzos para que las ovejas los sigan siempre fracasan.

image

Cuidado de las ovejas enfermas o heridas. El pastor está siempre vigilando los miembros de su rebaño que necesitan atención personal. Algunas veces el corderito sufre por los fuertes rayos del sol, o su cuerpo pudo haber sido rasguñado por algún arbusto espinoso. El remedio más común usado en estas ovejas es el aceite de oliva del que lleva una cantidad en el cuerno de un carnero. Quizá David pensaba en tal experiencia cuando escribió del Señor: «Ungiste mi cabeza con aceite» (Salmo 23.5).

Imagen11

Las descarriadas El pastor sabe cómo recoger las ovejas que andan descarriadas. Esto es especialmente necesario cuando las ovejas deben ser llevadas al redil, o guiadas a otro pasto. Para conseguir esto, el pastor debe ponerse en el centro de las ovejas descarriadas y darles la llamada específica, aquella que sirva como las notas de una trompeta a un ejército de hombres. Luego debe dirigir sus piedras en su dirección con su honda y aún más allá de las ovejas que no han oído su voz, para llamarles la atención y lograr así que regresen. El pastor no empieza a guiarlas hasta que esté seguro de que todas están allí.

Imagen12

La siesta del mediodía. Durante la temporada del verano en Palestina, el tiempo del calor máximo es al mediodía, de las doce a las tres de la tarde. La mayor parte de las actividades cesa durante ese tiempo en muchas partes de la tierra. Las personas descansan en sus casas o donde pueden encontrar un lugar apropiado. Las lavanderías y las tiendas por lo regular cierran sus puertas durante esas horas. En el Antiguo Testamento era común este descanso al mediodía.

Imagen13

Tiempo para las comidas.

Las comidas no siempre se sirven al mismo tiempo en el Oriente, y la naturaleza de las comidas varía en las diferentes regiones. Esto era igual en los tiempos bíblicos. En general, debe decirse que los hebreos daban solamente dos comidas, el almuerzo y la cena. La hora para el almuerzo varía desde temprano en la mañana hasta el mediodía. Jesús les sirvió el almuerzo a un grupo de pescadores hambrientos temprano en la mañana (Juan 21.12).

Imagen14

Fabricación de telas y confección de vestidos

Las mujeres judías fabricaban las telas para la familia. La lana se obtenía de los rebaños y tenía que hilarse sin el uso de telares modernos. Referente a este proceso, el libro de Proverbios en su tributo a la mujer ideal lo describe así: «Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca» (Proverbios 31.19). Por supuesto que no había máquinas de coser ni agujas de acero. Las agujas eran muy toscas y hechas de bronce, y algunas veces de astillas de hueso que se afilaban en un extremo y tenían un agujero en el otro.

Imagen15

Cenas y banquetes especiales

En algunas partes de Oriente la costumbre de invitaciones dobles a un agasajo se ha observado. Algún tiempo antes de verificar la fiesta, se envía una invitación; y luego, cuando se acerca la fecha, se envía a un sirviente, esta vez para anunciar que todo está listo. Una breve y concisa invitación al estilo estadounidense y la pronta aceptación de esta se consideraría en Oriente como poco digna. En Oriente, el invitado no debe aceptar de inmediato, sino que se espera que rechace la invitación. Deben urgirle a que acepte, aunque él desde el principio haya pensado aceptar; debe conceder a la persona que lo invita el privilegio de que «le compela a aceptar».

jueves, 1 de marzo de 2012

Ilustraciones De Los Tiempos Bíblicos (Parte 1)

Imagen 1

Redimiendo herencias perdidas. La Ley del Antiguo Testamento proveía la manera por la cual una herencia que se había perdido, podía ser redimida a través de un go-el o pariente redentor. Si un hombre, por causa de su pobreza, se veía forzado a hipotecar su propiedad y luego le era imposible hacer el pago en la fecha del vencimiento de la hipoteca, entonces la persona que tenía la hipoteca podía retener la propiedad hasta el Año del jubileo (cada cincuenta años). En ese momento volvía automáticamente a su primer propietario. Pero antes de este tiempo, un pariente con derecho a redimir (el más relacionado por sangre) podía ir a las autoridades civiles y, mediante el pago, recobrar la tierra de su familiar. Si el pariente hubiere muerto sin heredero, entonces era obligación del que redimía casarse con su viuda y levantar nombre a su pariente.

Imagen 2

Los limosneros en los tiempos bíblicos. En tiempos del Antiguo Testamento, la idea de que un limosnero fuera de puerta en puerta pidiendo caridad era muy poco común entre los judíos. La Ley de Moisés proveía para los necesitados pidiendo que los judíos dejaran a propósito algo de su cosecha para los pobres. También las propiedades hipotecadas se devolvían al propietario original en el año del Jubileo. De cualquier manera, los limosneros no eran del todo desconocidos porque Ana habla de ellos en su canto de acción de gracias.

Imagen 3

Distintivo de algunos instrumentos musicales del Antiguo Testamento. En el Antiguo Testamento la palabra arpa es traducida por lira. El órgano antiguo se parecía más a la flauta, que a ningún otro instrumento. El salterio y la viola son instrumentos de cuerda, pero hay mucha incertidumbre acerca de su naturaleza exacta.

Imagen 4

Cánticos y música del Nuevo Testamento. En el Nuevo Testamento tenemos el Magnificat, o Canto de María, como anticipación al nacimiento del Salvador, y el Benedictus o Canto de Zacarías, entonado después del nacimiento de Juan el Bautista. También el Canto de los ángeles a los pastores de Belén; el Nunc Dimittus de Simeón en la presencia del niño Jesús en el Templo; el himno de la iglesia primitiva (1 Timoteo 3.16); una Canción nueva (Apocalipsis 5. 9-10); la Canción de Moisés y el Canto del Cordero (Apocalipsis 15.3,4).

Imagen 5

Algunas canciones de la Biblia hebrea Además del libro de los Salmos, hay numerosos poemas bíblicos que originalmente eran entonados como canciones y ahora forman parte de la Biblia hebrea. El cántico entonado por Moisés y María, su hermana, en el Mar Rojo es uno de ellos. Cuando Dios proveyó de agua a Israel en el desierto, cantaron la canción del pozo. Moisés dio sus advertencias e instrucciones finales a Israel a través de una canción que les enseñó. El Canto de Débora se entonó para celebrar la victoria sobre los cananeos. El Canto de Ana se hizo como acción de gracias por el nacimiento de su hijo Samuel. El Cantar de los Cantares de Salomón era para celebrar el amor entre el Señor e Israel, su novia.

Imagen 6

Lo que los judíos del Antiguo Testamento hacían en tiempos de enfermedad. Ordinariamente los judíos no acudían a los médicos cuando estaban enfermos. Hay muy pocas referencias a los médicos en los días del Antiguo Testamento. Hay muchos ejemplos de oración al Señor por la sanidad de las enfermedades bajo la dispensación de la ley. Moisés oró por la salud de los israelitas que fueron mordidos por las serpientes.

Imagen 7

Tiempo de la cosecha. En el Oriente, el tiempo de la cosecha es siempre un tiempo de grandes festividades. Para los judíos de los tiempos de la Biblia, era también un tiempo de gran alegría. La ley estipulaba dos fiestas que eran también festivales de las cosechas. La primera de ellas se llamó en un tiempo “La fiesta de la Siega” y más tarde “Fiesta de Pentecostés”. Esta fiesta se celebraba después de la cosecha del grano. Era para dar gracias a Dios por la cosecha que se había recogido. Era tiempo de descansar del trabajo. También eran tiempos de fiesta. La segunda de estas fiestas era llamada de Recolección y se celebraba después de recogidas las cosechas de grano, fruta, vino, aceite. Éste también era el tiempo de dar gracias a Dios por las cosechas. Se le llamaba también “Fiesta de los Tabernáculos” porque la gente moraba en cabañas para recordar los días pasados en el desierto.