jueves, 18 de mayo de 2017

ÉXITO Y FRACASO 2 Samuel 12:1-7ª



Introducción:

Mucho se ha hablado de este episodio en la vida de David. La mayoría atribuye su caída al no cumplimiento de sus obligaciones reales. La pregunta que me hacia una y otra vez: ¿Sera que David cayo con Betsabe por no ir a la guerra?. ¿Podría existir otra razón para su pecado?. Luego de leer y meditar en la historia, la conclusión es que definitivamente hay una razón diferente para su caída.

I.             El Insignificante.

La historia de David comienza en 1ª de Samuel 16. Dios da la orden a Samuel de ungir un nuevo rey. Saúl había sido desechado. El profeta es enviado a Belén a casa de Isaí. Llega y le dice a Isaí el propósito de su visita. Isaí coloca a sus hijos en fila, comenzando desde el más fuerte hasta el séptimo. El profeta escoge de vista y se va hacia el más corpulento y de mejor apariencia física. Dios dice a Samuel que ninguno de ellos es. El requisito de Dios para un rey no es la apariencia física. Dios está buscando un hombre con un corazón especial. Ninguno de los siete que hasta ahora ha visto Samuel cumple los requisitos de Dios. El profeta pregunta si no tiene más hijos. Falta uno. Traen a David, el pastor de ovejas, que hasta ese momento no había sido tenido en cuenta por su padre. David el que cuidaba las ovejas, el más insignificante de todos los hermanos. Ese era el escogido de Dios para ser rey. Un segundo episodio, se presenta en 1 de Samuel 17. De nuevo David es menospreciado y considerado insignificante. El ejército de Israel con miedo, nadie quería enfrentar a Goliat. David se ofrece y sus hermanos lo critican, los generales son incrédulos. Sin embargo, Dios lo respalda. Comienza aquí un periodo en la vida de David donde es perseguido hasta la muerte de Saúl. Miremos algunas cosas de la vida de David desde que es ungido rey por Samuel hasta que vuelve a ser ungido rey en Hebrón (2 de Samuel 5).

a.    Era un completo desconocido. No era famoso.
b.    Era un hombre de principios. Dos veces tuvo la oportunidad de matar a Saúl y no lo hizo.
c.    Su vida se construyó en la soledad. Allí construyo una sólida relación con Dios y como pastor de Ovejas se enfrentó con osos y leones.
d.    Tenía amigos insignificantes.
e.    Fugitivo.
f.     Adorador.

Los mejores tiempos de David con Dios fueron en sus días de hombre insignificante.

Resonancia:

Dios busca lo insignificante para hacer algo especial. Deuteronomio 7:7-8. Para que Dios fuera glorificado atraves de su pueblo. La bienaventuranza se refiere a gente insignificante. Mateo 5:3-11. Pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los de limpio corazón, los pacificadores, los que padecen persecución. Las buenas nuevas que vino a dar Jesús eran para quien: Lucas 4:18. Los pobres, quebrantados de corazón, cautivos, ciegos y oprimidos. Jesús siendo Dios se hizo insignificante. Filipenses 2. Pablo siguió su ejemplo y también se hizo insignificante. Filipenses 3.

La pregunta que surge entonces es: ¿Cuál es el afán de la Iglesia de hoy por ser importante en la tierra? ¿Cuál es el afán de la Iglesia de hoy por figurar en la política, en los negocios, en lo social? La Iglesia quiere ser importante en la tierra asumiendo como suyas funciones que son importantes en la tierra. Se no ha enseñado que a Dios se le glorifica teniendo éxito terrenal (Dinero, prestigio, posición). La gente que no es cristiana va a glorificar a Dios cuando vea al cristiano tener las cosas que aquí son importantes. No hay tal cosa. Es una falsedad completa. A Dios se le glorifica mostrando a Jesús. Mostrándolo a El atraves de nuestras vidas. Todos nosotros éramos y somos insignificantes delante de Dios. Bill Gates (Hombre más rico del mundo) es insignificante delante de Dios, Donald Trump o quien sea.

La mejor época con Dios será aquella donde dependemos totalmente de Él. Nada ni nadie puede interponerse en esa relación. Desafortunadamente nuestra tendencia es a alejarnos de Dios cuando tenemos lo necesario aquí. ¿Cómo nos sentimos hoy?.

II.            El Importante

Luego de instalarse como rey, lo primero que hace David es traer el arca. (2 de Samuel 6). En 2 de Samuel 7 Dios le da un mensaje atraves de Natán acerca de la construcción del templo. En el versículo 18, David agradece a Dios por haberlo traído hasta donde ahora esta. David mostro durante 12 años el carácter que Dios había formado en el anonimato. Era un rey justo y equitativo, misericordioso y compasivo. Y llegamos al capítulo 10 de 2 de Samuel. No sé si este episodio, esto que paso, fue el momento donde David comenzó a perder el norte como hombre de Dios. Un acto de bondad de David es malinterpretado, sus hombres son humillados. (David envió a varios de sus hombres a dar un pésame al hijo del rey de Amón y este muy mal asesorado actúa mal). David da la orden de ir contra ellos y mueren muchos hombres por un malentendido.

Hasta este momento, la vida de David había sido sostenida y respaldada por Dios. “Un año después”. David comete una falta administrativa. No va a la guerra. Muchos han dicho que la causa de su caída es haberse quedado. Creo que no. Definitivamente en este momento encontramos a un David diferente, ha cambiado y eso no sucede de un momento a otro.

Algunos detalles:

-       Aunque la Biblia no lo dice, es muy posible que David y Betsabe se conocieran o se hubieran visto desde antes. La esposa de un miembro de la guardia personal del rey no pasaría desapercibida mucho menos siendo su vecina.
-       Por razones de seguridad el rey debía saber quiénes eran sus vecinos.
-       No sabemos si era la primera vez que la veía.
-       No sabemos si Betsabe había dado entrada a David. Ella sabía que podía ser vista desde el palacio por el rey.
-       Apenas terminaron los siete días de luto Betsabe se fue a vivir con David, aun sabiendo que el marido había sido asesinado por orden suya.

David entonces, se acuesta con Betsabe.

Del David sostenido por Dios, con principios, justo, equitativo, misericordioso y compasivo pasamos a un David que:

-       Que Se ha olvidado de Dios. Se alejo de Dios. David le preguntaba a Dios sobre cualquier cosa. Aquí no le consulto.
-       Que ha olvidado sus principios.
-       Que se ha vuelto injusto.
-       Que perdió la misericordia y la compasión.
-       Que ahora abusa de su autoridad.
-       Que ahora esconde su pecado.

David hizo las cosas con premeditación, planeó sus acciones, actuó con estrategia, con tiempo y cálculo.

Su dependencia de Dios había desaparecido. Dios se había convertido en su excusa.

Resonancia:

¿Qué tanto le afecta el bienestar a nuestra relación con Dios?. ¿Qué tanto le afecta el poder, el prestigio, el dinero?. ¿Qué tanto nos afecta ser conocidos y reconocidos en nuestra relación con Dios?.

Las lecciones prácticas que nos deja la experiencia de David pueden responder esas preguntas. Revisemos.

¿Estoy cerca o lejos de Dios?. ¿Dios es mi principal consultor?. ¿Conservo los principios del reino de Dios en mi vida diaria, los defiendo, los practico?. ¿Actuó con justicia o con injusticia?. ¿Soy miserocordioso y compasivo?. ¿Abuso de la autoridad, del poder, del dinero que tengo para atropellar a los demás?. ¿Escondo mi pecado?.

Voy a hablar un poco más de lo último.

Desafortunadamente nosotros los cristianos nos hemos convertido en expertos en ocultar los pecados. Desde la arrogancia y la altivez hasta la más mínima injusticia. Podríamos mencionar una lista, pero creo que no es necesario. Si somos honestos con nosotros mismos y con Dios los confesaríamos de una vez.

David estaba ausente de la presencia de Dios y durante un año no solo oculto su pecado (Estrategias, asesinato y más) sino que no lo confeso. Tuvo que venir Natán y confrontarlo. Solo cuando su pecado se hizo público lo confeso y se arrepintió. ¿Esperar a que el pecado se haga público para confesarlo y arrepentirse? Importa más la imagen pública que lo que Dios tenga que decir acerca de mi pecado?. Cuándo importan más las apariencias Dios está lejos.  Dios dice a David que las consecuencias de su pecado oculto serán públicas. 2 de Samuel 9-12. ¿No esperemos que Dios haga público nuestros pecados? A confesar, a arrepentirnos y a cambiar.

III.          El Suplicante

Luego de ser confrontado, David se arrepiente, abre sus ojos y es consciente de todo lo que había perdido. Alejarse de Dios y pecar prácticamente acabo con su vida. Los salmos penitenciales nos muestran lo que David había perdido y quería de vuelta en su vida. Habiendo perdido el respeto y la admiración de sus amigos y enemigos (Salmo 31:11-12, 38:11). Cosa que le importo ahora mucho menos. David se refugia en Dios y le pide que le dé otra vez:

-       La Paz: 32:7; 38:8-10
-       La Guía: 32:8
-       La Alegría: 51:8; 51:12
-       La Pureza de Corazón. 51:10
-       La presencia del Espíritu Santo. 51:11
-       El privilegio de adorarle. 51:15
-       La humildad como puerta a una relación sólida con Dios. 51:17. (Corazón contrito y humillado).

Las consecuencias para David fueron devastadoras. Nunca pudo recuperarse y su mundo se cayó a pedazos. Algunos comentaristas dicen que fue su caída con Betsabe la que hizo que sus hijos le perdieran el respeto y cometieran actos reprobables.

Resonancia:

¿Qué está pasando en la Iglesia de Hoy?. ¿Qué está pasando en nuestra vida?

Creo que la Iglesia de hoy esta confundida y ha buscado remplazos para lo que Dios da.

Se ha cambiado la paz por la sensación de bienestar.
Se ha cambiado la guianza de Dios por mis sueños.
Se ha cambiado la alegría por emociónes pasajeras.
Se ha cambiado la pureza de corazón por justificación del pecado.
Se ha cambiado la manifestación y la presencia del Espiritu Santo por shows.
Se ha cambiado la adoración por un canto sin significado.
Se ha cambiado la humildad por la apariencia de una vida consagrada. No importa lo que seamos ni lo que tengamos. Nunca me puedo dar el lujo de perder la humildad delante de mi Padre.

Por eso es que Jesús no ha venido.

Es hora de corregir el rumbo. No esperemos que el pecado nos destruya. A confesar y a pedir perdón a Dios. A suplicar que nos dé otra vez lo que hemos perdido. No más perder el tiempo.

Conclusión:

Voy a dejar que cada uno de nosotros se pregunte por un minuto: ¿Qué me ha dicho Dios?.

Dios busca insignificantes para hacerlos grandes y así sea reconocida su grandeza. Dios nos engrandece para que reconozcamos su majestad y entreguemos la vida a él en gratitud por haberse fijado en nosotros. Eso fue lo que Dios espero y aún sigue esperando de Israel y espera de su Iglesia. No cometamos el error de creernos grandes. De ser altivos y orgullosos por lo terrenal. Que Dios nos ayude a no perder el norte. Supliquemos por lo que hemos perdido haciendo tesoros en la tierra. Pidamos a Dios que nos dé otra vez su paz, su guía, su alegría, que purifique nuestro corazón, que el Espíritu Santo se mueva en nosotros y atraves de nosotros, que volvamos a adorar como al principio y que cada día yo mengue para que el crezca. Que nunca pierda la humildad para reconocer que le Grande es EL y no yo.

Señor oro por mí y por mis hermanos:

Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Sal 51:2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
Sal 51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Sal 51:4 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
Sal 51:5 He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
Sal 51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Sal 51:7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
Sal 51:8 Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
Sal 51:9 Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
Sal 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Sal 51:11 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Sal 51:12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
Sal 51:13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
Sal 51:14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
Sal 51:15 Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
Sal 51:16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
Sal 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Sal 51:18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
Sal 51:19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
el holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

Que Dios nos ayude!.