sábado, 29 de septiembre de 2012

Conocer: Estudio Basado En La I Epístola Del Apóstol Juan

INTRODUCCION:

Varias preguntas rondan por mi cabeza desde hace varios meses. Estas son: ¿Conozco a Dios?, ¿Cómo sé que conozco a Dios?, ¿Qué es el amor?, y la ultima ¿Sabemos amar?. Hace unos días pregunte en una reunión a varias personas, ¿Quién es Dios?, las respuestas fueron desde que Dios era aquel que nos solucionaba los problemas hasta que era un físicamente igual a nosotros. Y es que hoy en día hay una pobreza general en cuanto a Quien es Dios. No conocer a Dios es tan delicado y tan grave que el profeta Oseas en el cap 4 v 6 dice: “Que el pueblo de Dios pereció por falta de conocimiento”, por falta de conocerlo a El. En cuanto a ¿Qué es el amor?, igual, no sabemos que es el amor y ¿Sabemos amar?, nadie nos ha enseñado y hemos sido reacios a aprender. Aunque voy a enfocar el tema para responder una sola de las preguntas, quise dejarles las otras tres para la reflexión personal. El objetivo de este mensaje no es concluir que estamos en ceros, ahora si lo que necesitamos es arrancar de nuevo tenemos que entender que es un proceso que aun no ha terminado y hacernos conscientes de que tenemos que trabajar arduamente para alcanzar la meta. El estancamiento es producto de creer que todo esta bien, de la ausencia de reflexión en nuestra vida. Vamos a responder la pregunta: ¿Cómo sé que conozco a Dios? Desde la perspectiva del apóstol Juan en su primera epístola.

Conocer implica:

I. Guardar

1 de Juan 2:3-4: El apóstol, dice: ¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios?: La respuesta es: Si guardamos su mandamientos.

La palabra guardar aquí se refiere a la disposición permanente y creciente de parte nuestra a obedecer. La obediencia se desarrolla y se fortalece con la misma obediencia, es decir entre mas obedezco a Dios hoy mas obediente a Dios voy a ser mañana.

Para Juan, guardar sus mandamientos es lo mismo que guardar su palabra y esto significa esforzarnos continuamente paras ser mas y mas semejantes a Cristo, por eso dice, que hay que andar como el anduvo. 1 de Juan 2:6. El saber es cuestión de teoría, el conocer es cuestión de práctica. El amor a Dios se perfecciona en la obediencia.

El que dice: Le conozco pero no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad.

1 de Juan 3:6: Todo aquel que practica el pecado no le ha visto ni le ha conocido.

1 de Juan 3:1: El mundo no nos conoce, precisamente por que no le conoció a El. Si hay algún hermano que no nos cae bien, no nos hemos puesto a pensar en la posibilidad de que lo que en realidad nos molesta es que evidencia en su vida un mayor conocimiento de Dios en la práctica. No será que inconscientemente su vida nos confronta y por eso le rechazamos.

Oseas 4:6: Mi pueblo pereció por falta de conocimiento: Aquí hay un principio. No hay conocimiento de Dios sin obediencia. En los tiempos de Oseas el pueblo estaba tan obstinado y terco que no escuchaba a los sacerdotes sino que contendían con ellos. Por otra parte, los sacerdotes también habían perdido autoridad delante del pueblo debido a que ellos mismos estaban desobedeciendo a Dios.

Resonancia:

¿Cuál es nuestra realidad?

Es posible que algunos de nosotros hoy en día este luchando por ser obediente y muchas veces esa lucha es más por no perder terreno que para ganar terreno. Para conservar el nivel de obediencia que tenemos y no para ser mas obedientes cada día. Coloquemos como ejemplo los diez mandamientos. Supongamos que estamos obedeciendo 5. Si cada día obedecemos esos 5 pero estamos en la disposición de ser más obedientes a Dios en un mes ya estaremos cumpliendo 6. A mayor disposición para obedecer más obedientes vamos a ser. Por simple observación, nos damos cuenta que la disposición para obedecer a Dios esta escasa. Más bien hay poca disposición para obedecer y en muchos casos nos hemos vuelto totalmente desobedientes. Ustedes saben lo que es darle golpes a una muralla con un pequeño martillo. ¿Cuándo la derribaras?. Conversando con varios pastores sobre el tema, la conclusión es la Iglesia del Señor se ha endurecido. Se predica una y otra vez, se enseña, se aconseja y nos encontramos con situaciones donde no hay explicación parea ciertas conductas del pueblo y nos preguntamos ¿Qué ha pasado con la palabra predicada?, ¿Por qué le pueblo aun no aprende?. Por ejemplo, el perdón. ¿Cuántos resentidos?, la fornicación, el adulterio cuanto se ha enseñado sobre estos temas, y abundan los casos. Y nos ufanamos de conocer a Dios, pero nuestra desobediencia dice que no tenemos ni idea de quien es El. La tendencia es a desobedecer. ¿Qué le paso a Sansón?. Él sabía lo que tenia que hacer, sabia cual era el mandamiento, no tocar mujer pagana. Aun así desobedece una y otra vez y ya sabemos como termino. Sansón pereció por falta de conocimiento, por no guardar el mandamiento de Dios, El que pudo ser un gran líder para Israel murió de manera lamentable. La desobediencia destruye, por eso el profeta dijo: El pueblo pereció por falta de conocimiento. ¿Estamos obedeciendo a Dios para vida o desobedeciendo a Dios para muerte?. ¿Cuándo vamos a enternecer el corazón para escuchar la voz de Dios?. Ojala cuando lo hagamos no sea demasiado tarde.

Conocer implica:

II. Amar.

1 Juan 4:7-8: Queridos hermanos amémonos los unos a los otros, por que el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de El y lo conoce. El que no ama no ha conocido a Dios por que Dios es amor.

Dios nos puso el ejemplo enviando a su hijo. 4:9-10.

1 de Juan 4:12: Nadie ha visto jamás a Dios pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.

1 de Juan 4:19-20: Nosotros amamos a Dios por que Él nos amó primero. Si alguien afirma yo amo a Dios, pero odia a su hermano, es un mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto.

1 de Juan 3:16-18: En esto conocemos lo que es el amor: En que Jesucristo entrego su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos. Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermanos esta pasando necesidad y no tiene compasión de él, ¿Cómo puede decir que el amor de Dios habita en el?. Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.

1 de Juan 3:11: Este es el mensaje que han oído desde el principio que nos amemos los unos a los otros. No seamos como Caín, que por ser del maligno, asesino a su hermano, ¿Y por qué lo hizo?. Porque sus propias obras eran malas, y las de su hermano justas.

Resonancia:

Nuestro mundo se deteriora cada vez más. La ausencia de amor en el corazón del hombre cada día produce más tragedias. Las manifestaciones en contra del hombre o de la mujer aumentan cada día. Acoso laboral, acoso sexual, matoneo son algunos ejemplos de los diferentes nombres que se le colocan a los distintos actos de violencia y maltrato. El mundo esta saturado de violencia y odios. Se burlan de los musulmanes, estos en venganza matan mucha gente. Gente inocente muere por el morbo de unos cuantos y la espiral de violencia sube todos los días. En un contexto de odio y venganza, el Señor manda a su Iglesia a amar. Que difícil es amar cuando estamos rodeados de odio podríamos decir. Ese es el desafío!. El Señor nunca nos dijo que era fácil!. ¿Conocemos a Dios?, la evidencia es el amor. Usted tiene defectos, usted no es perfecto, sin embargo yo no lo puedo usar como excusa para no reconocer que Dios me esta hablando. Somos expertos en aplicarle la palabra a los demás. Si no amamos no conocemos a Dios. Ahora, en la Iglesia se experimenta otro tipo de violencia y es tan grave como las demás. El odio, la murmuración, el chisme, la hipocresía, la discriminación, el amor fingido. ¿Cuántos de los que estamos aquí hablamos del hermano a sus espaldas?, ¿Murmuramos?, ¿Damos a conocer las intimidades ajenas?, ¿Usamos la hipocresía?, ¿Discriminamos en el corazón?, ¿Fingimos amar?. Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. Si odias a tu hermano es posible que la razón sea que te sientas inferior a él. Mire de lo que nos estamos perdiendo: 1 de Juan 4:12: Nadie ha visto jamás a Dios pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.

“Si nos amamos unos a otros, el amor de Dios se ha manifestado plenamente”. La plenitud del amor de Dios en la Iglesia depende de que nos amemos. ¿De que nos estamos perdiendo?. Por favor.

Jesús nos dio el ejemplo. En lo material el amor ha de ser expresado en hechos concretos.

No amemos de labios para afuera!

“Cuando amamos de verdad, día a día crece nuestra capacidad de amar”

Ilustración: MB Jerusalén.

Conocer implica:

III. Practicar.

1 de Juan 3:6: Todo el que permanece en El, no practica el pecado. Todo el que practica el pecado no le ha visto ni le ha conocido.

1 de Juan 2:29: Si reconocen que Jesucristo es justo, reconozcan también que todo aquel que practica la justicia ha nacido de El.

1 de Juan 3:10: Así distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del Diablo: El que no practica la justicia no es hijo de Dios, ni tampoco lo es el que no ama a su hermano.

De 1 de Juan 3:16-18 extractamos lo siguiente: Queridos hijos no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y verdad.

2 de Juan 6: En esto consiste el amor: En que pongamos en practica sus mandamientos. Y este es el mandamiento que vivan este amor, tal como ustedes lo han escuchado desde el principio.

Resonancia:

Vivimos en una época donde la pureza, la honestidad, la honradez y la santidad son cada vez más escasas. En la práctica la mayoría nos rajamos. Sacamos 0 sobre 10. La práctica del pecado consiste en su repetición, es decir, en la frecuencia del pecado en nuestra vida. Es normal pecar. A eso se refiere con practicar el pecado y el que practica el pecado no conoce a Dios. No me responda a mi respóndaselo usted mismo: ¿Cuántos de los que estamos aquí en esta mañana somos practicantes habituales del pecado?. El que es de Dios practica la justicia. El que es de Dios practica sus mandamientos.

Que bueno seria reflexionar con toda seriedad y honestidad acerca de lo que hacemos a diario. ¿Qué es lo que comúnmente hacemos todos los días?.¿Eso que hacemos es coherente con el estilo de vida del cristiano de acuerdo al modelo de Jesús?, o mas bien. ¿Eso que hacemos es coherente con un estilo de vida pecaminoso de acuerdo al modelo del mundo?.

Es hora de hacer un alto, de sentarnos y reflexionar, de pensar que estamos haciendo y como estamos conduciendo nuestras vidas.

Volvemos al ejemplo de Sansón. ¿Qué era lo habitual en su vida?: Visitar a las remeras. El pecado era lo habitual en su vida y lo llevo a la destrucción. Al final Dios le dio la oportunidad. La practica de los mandamientos, la practica de la justicia, la práctica del amor es lo que nos va a llevar a conocer a Dios.

“A mas práctica de la Justicia mas justos seremos”.

“A mas practica del amor, mas capacidad de amar tendremos”

“A mas obediencia en la practica mas obedeceremos”.

“La practica es lo visible de la obediencia. La practica es externa, la obediencia es interna, es una actitud del corazón”.

CONCLUSION:

Quiero concluir resaltando la idea del apóstol Juan cuando compara la luz con la oscuridad. El que conoce esta en la luz, el que no conoce esta en oscuridad.

En la medida en que conozco a Dios, la oscuridad se desvanece y comienza a brillar la luz verdadera. 1 de Juan 2:8.

Si afirmamos que tenemos comunión con El pero vivimos en la oscuridad mentimos y no practicamos la verdad. Pero si vivimos en luz tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesús nos limpia de todo pecado. 1 de Juan 1:6-7.

1 de Juan 2:11: Pero el que odia a su hermano esta en la oscuridad ye en ella vive y no sabe adonde va, por que la oscuridad no lo deja ver.

Para terminar:

El no conocer a Dios es estar en oscuridad y esa oscuridad no nos deja ver y al no ver formamos una muralla alrededor de nuestro corazón. La oscuridad es ausencia de luz. Si hay oscuridad es por que no hay conocimiento. Es posible que en nuestra vida hayamos escuchado cientos, miles de mensajes de la palabra de Dios, leído libros, asistido a congresos y seminarios y nuestro presente sea de oscuridad total. Es hora de que la oscuridad se vaya desvaneciendo y brille en nosotros la luz de Cristo, el verdadero conocimiento que nos lleve a crecer y a cumplir el propósito de Dios con nuestras vidas.

¿Qué hay en mi vida, oscuridad o luz?

Ahora que ya respondimos la pregunta. Conozco a Dios cuando guardo sus mandamientos, amo a Dios y al prójimo y la practica es producto de un corazón transformado (apariencias), cada uno respóndase a si mismo. ¿Conozco a Dios?. Si la respuesta es no, o es incompleta, desde hoy la tarea es guardar, amar y practicar.

Oración

Dios les bendiga

No hay comentarios:

Mateo El Sucio Marcos 2:13-17

Introducción: Una de las cosas más difíciles para el hombre es reconocer. Reconocer que esta equivocado, reconocer sus errores, reconocer ...