miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Y dónde está el discernimiento?

Emulando a las grandes comedias de Hollywood cuyo título formulaba una pregunta para significar la ausencia de algo o de alguien y comunicar la idea de descontrol y de caos que en últimas terminaba en las situaciones más cómicas y disparatadas, hacemos la pregunta: ¿Y dónde está el discernimiento?.

Quiero definir en pocas palabras lo que es discernimiento desde dos puntos de vista, el general y el que aparece en las Escrituras como un don dado por Dios y que es inherente a todos los creyentes.

En general, discernimiento es el juicio atraves del cual podemos diferenciar una cosa de otra. Lo anterior implica tener criterio, tener elementos suficientes para dar una opinión propia y final al respecto. En el caso de lo moral los criterios son proporcionados por los principios. En segundo lugar, las Escrituras nos hablan del discernimiento como la capacidad o don que Dios da para que los creyentes hagamos diferencia entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. En el caso de las diez vírgenes y para poner un ejemplo práctico, las 5 sensatas discernieron bien lo que podía pasar y no prestaron su aceite.

Si echamos un vistazo a la Iglesia de hoy, encontramos un liderazgo sin norte y un rebaño sin rumbo. La razón es sencilla: Hemos remplazado los principios bíblicos por falacias, sueños, visiones y fantasías que nada tienen que ver con la verdad bíblica. El resultado: Un pueblo, unos creyentes que ya no apelan a las Escrituras para evaluar sino que es un pueblo místico y sin ningún parámetro para juzgar. De lo anterior resulta que se perdió el discernimiento. No hay como juzgar. Todo lo que se oye, todo lo que se lee (Con la ayuda de los medios y del marketing que se ha tomado el evangelio), no se pone en duda. Lo anterior ha dado lugar a las más locas y disparatadas situaciones, declaraciones, sueños, visiones y profecías de la más diversa índole que en vez de bendecir y atraer a los incrédulos ha dado lugar a la burla y al descredito de la fe. Es hora de volver a Dios, a las Escrituras y a recuperar el discernimiento perdido porque de lo contrario cada día seguiremos siendo protagonistas de nuestra propia comedia de la fe.

Dios les bendiga

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tiene toda la razon

Me gusto la relación hecha con hollywood

Dios lo bendiga.
Att: @dackgarcia

Bereano dijo...

Hay que traer reflexion a la Iglesia es la unica forma de salir de todo esto. Gracias. Bendiciones.

luthilia carneiro dijo...

GRACIAS A DIOS POR DARNOS A DIFERENCIAR EL BIEN Y EL MAL,O DICERNIR ENTRE LO UNO Y LO OTRO,PORQ ANTES ERAMOS CIEGOS MAS AHORA VINO LA LUZ Y LO Q ANTES VEIAMOS OSCURAMENTE HOY VEMOS COMO LA LUZ DEL MEDIO DIA, GRACIAS A UD.POR SUS ACERTADAS REFLECIONES DIOS LE SIGA QUEBRANTANDO PARA Q NOS ENSEÑE MAS SOBRE NUESTRO BENDITO CREADOR AMEN!!!