sábado, 11 de septiembre de 2010

LA PARABOLA DEL HIJO PRODIGO O EL AMOR DEL PADRE LUCAS 15:11-32

Esta parábola, siempre se ha tomado para exposiciones o predicaciones de corte evangelistico pero lo que en realidad muestra es el amor de Dios reflejado en el amor de un padre terrenal. Usando una de las reglas de la exegesis bíblica, que dice que una de las cosas que debemos hacer con el texto bíblico es en primer lugar interpretar el mensaje original ya quien fue dirigido, encontramos que el auditorio que escucho este mensaje por primera vez fueron los escribas y fariseos. Jesús era duramente cuestionado por estos dos grupos por frecuentar a pecadores a quienes quería decir el mensaje del evangelio. Dos parábolas anteceden a esta y son la de la oveja y monedas perdidas. Jesús enfatiza en ellas la necesidad de buscar y rescatar al perdido. Un detalle interesante es que los personajes de las primeras dos parábolas son de estrato uno y los personajes de esta ultima parábola son de estratos 6. Esto quiere decir que el evangelio es para todos por igual. Comencemos con la historia.

Se encontraba Jesús en el día de reposo muy seguramente con sus discípulos y rodeado de pecadores y de los escribas y fariseos. (Lucas 15:1-2). Jesús entonces, dirige las dos primeras parábolas al grupo de los publicanos y pecadores y esta ultima a los escribas y fariseos.

Un hombre tenía dos hijos y el menor (Poco sensato y falto de experiencia), le pide la parte de los bienes que le corresponde. En la cultura judía de la época los hijos podían heredar en vida. El mayor tenía derecho a las dos terceras partes de la herencia “por ser el mayor” y una tercera parte se les repartía a los demás hijos. Los padres distribuían los bienes antes de morirse pero los hijos no podían tomar posesión de ellos hasta que esto ocurriera, mientras tanto el padre los usufructuaba. Pedir la herencia por anticipado era algo insólito y una falta de amor y respeto por el padre. El significado de este pedido era como decir: “Padre quisiera que ya estuvieras muerto para gozar de mi herencia o no puedo esperar a que te mueras para obtenerla”. Un padre así en la cultura judía era considerado falto de carácter, sin embargo el padre le da la herencia (La voluntad del padre primaba en este caso), para que termine de aprender por la experiencia lo que no quiso aprender con la enseñanza de Él. El hijo quería libertad sin restricciones. Deseaba estar lejos del control y de la disciplina de su padre. Fue atraído por las cosas del mundo y prefirió romper el lazo cultural que lo ligaba a su padre. Cuando un hijo pedía su herencia por anticipado estaba renunciando a la calidad de hijo y tomaba el las riendas de su vida, de hecho la visión del hijo era una visión egoísta y materialista. ¿Cómo se sentiría este padre cuya función principal era la de criar y educar a sus hijos por el camino del bien?. Dos posibles sentimientos: En primer lugar pudo sentirse fracasado. Se pudo preguntar: ¿Sera que no lo eduque bien?, ¿En que pude fallar?. En segundo lugar, tengo un hijo rebelde y sufriré por su ausencia. Por el desarrollo de la parábola parece que fue lo segundo.

APLICACIÓN

Esta situación es común hoy en día. La visión materialista y utilitarista del mundo postmoderno ha desnaturalizado la relación padre e hijos. Los padres son vistos como aquellos que proveen (cajeros automáticos). Los padres tienen que dar pero no tienen derecho a exigir. Los padres ordenan y son desobedecidos. Los padres aconsejan y son dinosaurios y en el extremo está también la actitud de los hijos insensatos que quieren tener en sus manos lo que los padres con tanto esfuerzo trabajaron para dilapidarlo. Se ha perdido el respeto y el amor. ¿Cuántos padres se sienten hoy fracasados al ver la vida de sus hijos?, ¿Cuantos sufren por sus hijos rebeldes?. ¿Cuántos padres han aconsejado y orientado bien a sus hijos pero los han tenido que ver sufrir porque ellos no los quisieron escuchar?.

Luego que el padre le da la herencia, el muchacho vende todo, lo convierte en efectivo, se va a una ciudad con mucha diversión y pecado y lo malgasta todo. La insensatez es la palabra que define la manera de comportarse del muchacho. El nunca pensó en el mañana. Alguien que no sabía producir tampoco sabía administrar.

Después que lo hubo gastado todo quedo sin plata, sin amigos, no tenía trabajo. Hubo una gran hambruna en toda la ciudad y literalmente se le tuvo que pegar como un chicle (Forzó la situación de tal manera que el hombre no tuvo alternativa, tuvo que darle trabajo), a uno de los millonarios de aquella tierra. Comienza entonces a pagar las consecuencias de su insensatez, de pensar egoístamente. De estrato 6 pasa a estrato 0, y le toca negar su fe para poder trabajar con cerdos (Para los judíos los cerdos eran un animal inmundo). El hecho de que el deseara comer el alimento de los cerdos sugiere que no ganaba ni lo suficiente ni lo justo para alimentarse bien. Las características de las algarrobas eran tales que solo los cerdos podían triturar tal tipo de alimento.

“El que salió de su casa queriendo ser libre ahora esta cautivo”. Ahora entiende que en su casa era libre y que la disciplina amorosa de su padre era para conducirlo por el camino del bien.

El hambre lo hace reflexionar y decide regresar. Se ve así mismo y entra en perspectiva. Antes de partir tenia méritos para recibir la herencia, ahora regresa sin merito ninguno. Prepara un buen discurso. Un jornalero en la casa de su padre tiene una buena comida aunque sin las prestaciones sociales de los esclavos. Los esclavos tenían comida, techo, salud, pensión y riesgos profesionales en cambio un jornalero era un trabajador eventual y sin contrato. Aun así el prefiere ser un jornalero y ni siquiera piensa en recuperar su calidad de hijo.

APLICACIÓN

Qué triste que alguien pase por una amarga experiencia por no oír el consejo de sus padres. Este hombre no tenía necesidad. De tenerlo todo paso a no tener nada. Perdió un tiempo valioso de su vida deteriorándose tanto en lo físico como en lo moral y sobretodo lejos del afecto y del amor de su familia y todo por su egoísmo materialista. ¿Vale la pena sacrificar a la familia por dinero?. Hoy muchos suplican afecto y estarían dispuestos inclusive a pagar por el el precio que sea. Padres no sacrifiquemos el afecto y el tiempo de los hijos por dinero.

A estas alturas de la narración, los escribas y fariseos debían estar escandalizados. Como es posible que un hijo que se fue de esa manera de la casa de su padre pensara en regresar. Es una falta de respeto y un atrevimiento.

Sale hacia la casa de su padre dependiendo de la misericordia y el amor del padre. Cuando va llegando este lo ve a lo lejos. (Me atrevería a a afirmar que el padre esperaba ver a su hijo de regreso desde el mismo día que se fue). El padre sale corriendo. (Correr era una violación a la dignidad de un judío anciano. Aquí el amor está por encima de las consideraciones culturales y de las tradiciones). Su amor de padre le impide esperar a que llegue. El motivo era que tenían que levantarse la túnica para correr y corrían el riesgo de mostrar más de lo debido.

El hijo no alcanza a terminar su discurso. El padre venia con el impulso de la carrera y solo alcanzo a escuchar: “Padre he pecado contra el cielo y ante ti”. Suficiente confesión. El padre se dio cuenta que el hijo había aprendido la lección y que recibía a un hijo arrepentido y con la perspectiva correcta. El padre le abraza, le besa y le dice: “Si te recibo, lo hare como mi hijo”. Acto seguido lo viste, le coloca el anillo y el calzado. El padre le muestra al hijo con esta actitud que lo importante es tenerlo como hijo independientemente de las cosas materiales que los vinculen.

Para los escribas y fariseos esto era absurdo, inaudito. Ellos no entendieron el cambio. Del premio castigo del antiguo testamento ahora se presenta el perdón y el amor por la gracia del padre. Juan 3:16.

En realidad los hijos pródigos en primer lugar eran ellos. Existen muchos paralelos en el antiguo testamento. Ellos se quedaron con la ley y no alcanzaron a ver el amor que había detrás de la ley.

Oseas 11:1-9

1 Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.2Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios.

3Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba. 4Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.

5No volverá a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo será su rey, porque no se quisieron convertir. 6Caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus propios consejos. 7Entre tanto, mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer.

8¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim?  Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión. 9No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.

10En pos de Jehová caminarán; él rugirá como león; rugirá, y los hijos vendrán temblando desde el occidente. 11Como ave acudirán velozmente de Egipto, y de la tierra de Asiria como paloma; y los haré habitar en sus casas, dice Jehová. 12Me rodeó Efraín de mentira, y la casa de Israel de engaño. Judá aún gobierna con Dios, y es fiel con los santos.

Ese es un pasaje que comunica la misma idea del hijo prodigo (Se refiere al reino del norte). Israel una y otra vez se aparto de su Dios. Una y otra vez Dios lo llamo para que volviera, pero ahora están frente a un nuevo escenario: “Dios no castiga, Dios llama, Dios no lanza su juicio y lo ejecuta, Dios muestra su amor.

¿Qué hizo Dios con Efraín?

Lo Amo.

Lo Rescato

Los llamo una y otra vez

Lo enseño a caminar. Lo toma de la mano para que no se caiga.

Lo tomo en sus brazos, pero él no conoció que Yo le cuidaba. Estaba tan distraído que no se dio cuenta. Lo conservo sano y a salvo. No permitió que le pasara nada.

Lo atraje con amor. Todo esto es muestra del amor de Dios.

No renuncio a Él.

Lo alimento.

Fue compasivo y misericordioso. No ejecuto su juicio.

¿Cómo es que Dios emite un juicio y luego no lo ejecuta?

Lo traiciono su amor hacia Efraín.

Es la misma escena. Puede más el amor que el padre le tiene al hijo prodigo que cualquier otra consideración.

APLICACIÓN

¿Qué ha hecho Dios con nosotros?.

Nos Amo.

Nos Rescato

Nos llama a la obediencia una y otra vez

Nos enseña cada día a caminar con El. Nos toma de la mano.

Nos toma en sus brazos, pero él no conoció que Yo le cuidaba. Estaba tan distraído que no se dio cuenta. Lo conservo sano y a salvo. No permitió que le pasara nada.

Nos atrae con amor. Todo esto es muestra del amor de Dios.

No renuncia. Jeremías 18 :1-6 y Filipenses 1:6

Nos provee.

Fue compasivo y misericordioso. No ejecuto su juicio, sino que envió a Jesús

Lo traiciona su amor hacia nosotros.

Otra cita: Salmo 27:10

El hijo prodigo se alejo de la casa de su padre y malgasto y acabo todo lo que el padre le había dado.

Vamos a hacer una aplicación devocional:

En la casa de nuestro padre lo tenemos todo. Caminando con Dios tenemos su amor, su cuidado, su guía, su provisión, su misericordia. La relación con Dios tiene tres elementos básicos basados en el amor mutuo: En primer lugar está la comunión (Interlocución), la obediencia y la imitación. El hijo prodigo se aleja para obtener su libertad. Para salirse de la disciplina del padre.

Entonces las preguntas serian:

- ¿Por qué dejamos de hablar con Él?

- ¿Por qué dejamos de obedecerle?. Dejarnos guiar por El.

- ¿Por qué no le imitamos?

- ¿Por qué nos alejamos?

Esto era lo que los escribas y fariseos no podían entender. Hay un cambio en la historia. El amor del padre entra en la escena.

Volviendo al texto encontramos ahora al hijo mayor. El representante de los escribas y fariseos en la parábola. Hace dos cosas: En primer lugar reclama los privilegios que él cree merecer y cuestiona al padre por no castigar a su hijo menor (El espíritu legalista reclama castigo). Además de esto no reconoce a su hermano como familia.

El padre le dice:

Tú siempre has estado conmigo. Todo lo mío es tuyo. Porque no valoras mi amor, mi compañía, mi respeto. (Hijos están oyendo, cuando estamos fuera de casa y con problemas es que nos acordamos). Nosotros que tenemos una relación con Dios, démosle el valor y la importancia que tiene.

“Tu hermano” (Corrige su apreciación, el no es mi hijo es tu hermano) estaba perdido y lo encontré, estaba muerto y ha resucitado. De esta manera orienta al mayor.

Los escribas y fariseos, personajes desprovistos de amor no hacían nada para restaurar a los perdidos y a la vez se oponían a los que querían hacer algo por ellos. Por eso se oponían a Jesús.

Al final del texto no se encuentra la respuesta del mayor. Jesús deja la parábola inconclusa esperando que la respuesta la dieran los escribas y fariseos que la habían escuchado. Cada uno debía reflexionar en su corazón como el hijo prodigo y decidir volver a la casa del padre.

Antes que todo lo que podamos haber escuchado de Dios durante mucho tiempo tengamos en cuenta que Dios es Padre. Nuestro Padre y como tal se comporta con nosotros. ¿Y nosotros como hijos como estamos comportándonos?.

1 comentario:

Jimmy Salazar Vallejo dijo...

Poderoso mensaje. Que Dios te siga usando y dando semejante sabiduria para escribir. Muchas gracias por poner este material tan edificante, pues me ha ayudado a estructurar mis sermones para predicar en la iglesia que pastoreo. Que Dios te de mil bendiciones.