miércoles, 25 de julio de 2012

¿Cuál Tierra Santa?

 

Todo el mundo tiene elementos intocables de su identidad y su cosmovisión: la mamá, la bandera; el partido político, un equipo de fútbol; un objeto religioso, los derechos humanos. Algunos no pueden soportar que se hable mal de Lady D, o de Michael Jackson, Garfield, los Simpson, Chávez, El Chavo. Lo intocable puede ser un objeto, una persona, un candidato, una interpretación de la historia. Obviamente estas son categorías muy variadas, pero siempre, con o sin razón, habrá alguien que considera ridículo lo que otro venera. Como dice la canción de la Orquesta Aragón: “Eso no tiene remedio.”

Para judíos y cristianos, la Tierra Santa ha sido intocable física y teológicamente por siglos. No todos los judíos de hoy están de acuerdo en el asunto, pero en el siglo primero de nuestra era sí lo estaban. Así, los cuatro intocables de los judíos del siglo primero eran: Templo, tierra, Torá y etnia. Algunos debatirían el último, pero no los otros tres. Esto es asunto de los judíos del siglo primero de nuestra era.[1] Lo que resulta teológicamente inaceptable es que haya hoy cristianos con una teología hipersiónica y en consecuencia antibíblica de la tierra,[2] a tal punto que algunos por poco se convierten en cruzados al estilo medieval. Examinemos brevemente el tema de la tierra santa en la Biblia.

La primera vez que la Biblia habla de “tierra santa” se refiere a Madián (Ex 3:5). Madian se encuentra en la parte noroccidental de la Península Arábiga, al este del golfo de Aqabá y al norte del Mar Rojo. Podemos sacar en seguida tres conclusiones: (1) el concepto de tierra santa existe antes de la existencia de Israel como nación; (2) el concepto existe fuera de lo que después llegó a ser el territorio de Israel; y (3) lo que determina la santidad de un lugar no es una etnia ni un edificio, sino la presencia de Dios.

Vale la pena recordar también que, aunque se desconoce el lugar exacto, el paraíso estaba Mesopotamia. Es decir, Adán, Eva y Abraham portaban pasaporte sumerio. Todos estos lugares de principios de la historia bíblica que cuentan con la presencia de Dios están fuera de Israel-Palestina.

El concepto de “tierra santa” es como el de la “salvación por la fe”; ambos aparecen antes de la existencia y desarrollo de dos instituciones que los absorbieron temporalmente: la salvación mediada por la Ley y el de Israel como la Tierra Santa. Ambos conceptos se resuelven en Cristo. Así como la salvación es posible por la fe antes de la ley, también es posible por la fe en Jesús, sin mediación de la ley y sin necesidad de hacerse judío (Hechos 15; 21:25). Así, la tierra santa existe donde está Dios presente, antes de haber un Israel. Todo esto lo dice la Biblia; es decir, no es invento mío ni es novedad.

En su discurso pre-mortem o ad portas mortem, Esteban nos devuelve al uso original del concepto, justo cuando testigos falsos lo han acusado de “hablar palabras blasfemas contra este santo lugar” [el Templo] (Hc 6:13). Esteban nota precisamente todas las apariciones de Dios fuera del territorio Israel-Palestina: “Uno de los grandes temas del discurso es su insistencia en que la presencia de Dios no está restringida a ninguna tierra ni a ningna edificación material.”[3] Después de Cristo resulta ridículo seguir hablando de “Tierra Santa”, a menos que sea en pasado o que se refiera a toda la tierra.

El que carga frasquitos de “tierra santa” o agua del Jordán corre varios peligros: en primer lugar puede resultar sospechoso para los agentes de seguridad en los aeropuertos; en segundo lugar, y más serio aun, ir en contra de la teología bíblica; y finalmente caer en la superchería. Por eso, quien tenga su edificio teológico sucio de “tierra santa” religiosa o política, debe barrerlo con la escoba de las Escrituras y saber que toda la tierra es creación de Dios y es Santa porque Dios la santifica y se hace presente en toda su creación. Así le ocurrió a Moisés en Madián, la primera tierra llamada “santa;” Esteban lo confirmó. Decir algo distinto sobre el tema es echarle tierra a la Biblia, tanto al Antiguo como al Nuevo Testamento.

En la teología bíblica hay instituciones temporales. La tierra santa es una de ellas, al igual que lo fueron la prohibición de ciertos alimentos (Hechos 10) y otras más. Este problema teológico tiene remedio. Así que párese y camine con dignidad porque el lugar donde se encuentra tierra santa es.

©2010Milton Acosta


[1]Existen académicos judíos en Israel hoy que niegan eso de que Dios le dio esa tierra a Israel, que haya habido un éxodo y por ende que Israel pertenezca a una etnia distinta a los demás pueblos que habitaron Canaán en tiempos de Josué en adelante.

[2]Véase L. Fontes, "El papel de los líderes religiosos de Israel-Palestina en el proceso de paz israelo-palestino," UNISCI Discussion Papers, no. 14 (2007).

[3]Frederick Fyvie Bruce, The Book of Acts (Grand Rapids: Eerdmans, 1988), 130.

Tomado de: http://pidolapalabra1.blogspot.com/2010/03/cual-tierra-santa.html

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