lunes, 26 de mayo de 2014

No Hay Peor Sordo…….. Proverbios 1:8 y 1:7



Introducción:

Ya es de nuestro conocimiento, que el tema del libro de Proverbios es “El ruego de unos padres angustiados ante la salida de sus hijos del hogar a hacer su propia vida”. 

Los padres quieren dar un ultimo consejo y advertir a sus hijos de todas las situaciones que se les van a presentar en la vida y como enfrentarlas con sabiduría. Para poder entender este libro, necesariamente tenemos que contextualizarlo, es decir, definir o enumerar en principio cuales son las angustias de los padres de hoy en día y desde que momento comienzan a vivirlas.

Las angustias que los padres vivimos hoy con nuestros hijos tienen que ver con los intereses de la juventud de hoy y su fuente de formación. ¿Qué esta formando hoy el pensamiento de la juventud?. (Fuente: TRU)

1.     Medios de comunicación. (Cine, televisión, revistas, etc)

2.     Música

3.     Internet (Redes sociales y relaciones virtuales)

Lo que los jóvenes reciben atraves de estas fuentes, en la mayoría de las veces remplaza el consejo de los padres. He ahí la razón por la que nuestros hijos muchas veces no nos oyen. Están oyendo a otros.

¿Qué muestran los medios?. Libre desarrollo de la personalidad, sexualidad precoz, el estimulo de la independencia (Anarquía). El 83% de los jóvenes entre los 18 y 19 años en los EEUU y México ya tienen pareja y muchos hijos. Muchos ya han cometido delitos. La consecuencia de esto es que la juventud de hoy es una juventud confundida, desorientada, con tendencia a la depresión, apática a lo espiritual, emocionalmente frágil, con dependencia emocional, vulnerable, que no quiere asumir la responsabilidad de sus actos y que no quiere comprometerse con nada. La educación es deficiente, las familias están cada vez más deterioradas y nosotros como Iglesia no hemos respondido al desafío que todo esto nos plantea.

La realidad es que nuestros jóvenes han dejado de oírnos a nosotros para oír fuentes no confiables que los llevan a la destrucción. Han dejado de oír a sus padres quienes a pesar de los errores que hayan podido cometer los aman. Ni los medios, ni la música, ni la Internet, ni ninguna otra cosa puede darle amor a la juventud de hoy. Por eso es que hoy tenemos una juventud insensata.

Pero no crean. Proverbios también le habla a los adultos. Así que esta palabra también es para nosotros.

El principal problema del pueblo de Dios en la historia es no OIR.

Este es el panorama actual. Hoy la palabra nos dice:

I.                   Oír

Exegesis.

Es un llamado a prestar atención. Es un llamado a recibir algo que te debe interesar, algo que te va a ser de provecho para la vida. Es el llamado del amor que quiere librarnos del sufrimiento. Es el llamado a abandonar la terquedad y la insensatez. Es un llamado individual pero a la vez es un llamado de Dios a todo su pueblo.

En el libro de Proverbios dice que el que oye es sabio y el que no oye es necio. Definamos los significados de necio en Proverbios.

-         Alguien que se engaña a si mismo. Cree que sabe más que su papa y su mama.

-         Compañero del estúpido. Anda con aquel que no le aporta nada a su vida.

-         Torpe. Aquel que no sabe actuar de manera correcta frente a las situaciones que se le presentan en la vida. Falto de sabiduría.

-         Ignorante. Aquel que no tiene ni idea de lo que dice, ni porque actúa como actúa.

-         Inocente. Aquel que no se sabe defender y es vulnerable. Lo envuelven.

-         Ingenuo. Cree todo lo que le dicen sin comprobarlo por sí mismo.

-         Que no tiene discernimiento. No sabe distinguir entre lo bueno y lo malo.

-         Arrogante. El que no escucha por que se cree superior e independiente.

-         Desecha el consejo por venir de un anciano. Proverbios 23:22; 17:21.

      Tenemos 9 definiciones.
 
Hay una razón por la que debes escuchar: Sabiduría por observación. Los años le han permitido ver lo malo que pasa en la vida y como se puede evitar. Proverbios 27:12.

Santiago 1:22.

En contraste con el necio, el joven sabio:

-         Ama escuchar. Aprecia el consejo. Valora la corrección (Proverbios 13:1). Para el joven sabio es una delicia aprender, que le digan como actuar en la vida para que le vaya bien. Proverbios 12:1-3. El joven sabio atesora el consejo, es riqueza para su alma. “Si recibes”: Si te casas con lo que oyes. El joven sabio hace suyas las palabras de sus padres y las guarda en lo profundo del corazón. Se alegra y se satisface en saber que esta preparado para enfrentar la vida y da tranquilidad a sus padres. Proverbios 2:1-5.

-          Proverbios 23:15.

Resonancia:

¿Con que grupo podemos identificar a la Juventud de hoy?

Si existe hoy una crisis que no tiene discusión en el mundo, es la crisis de la autoridad. La juventud de hoy es anárquica, egocéntrica e individualista. El escuchar a los padres no esta de moda, paso de moda. A la juventud de hoy no le importa las consecuencias de sus actos. Actúan de acuerdo a lo que Proverbios define como necio. Repasemos la lista. A los jóvenes de hoy les fastidia la corrección. Proverbios 4:1-5.

Una segunda resonancia tiene que ver con el pueblo de Dios y los hombres en general. Proverbios 8:4. En otras palabras, el problema no es solo de los jóvenes. Ustedes también tienen su parte. Revisemos la lista. ¿Qué tanto hemos oído a nuestros padres?.

 Hagamos una retrospectiva. 

En los evangelios aparece 10 veces la frase: El que tiene oídos para oír oiga. Jesús cada vez que iba a iniciar una parábola decía oíd, oigan. Hebreos 1:1-2. El estancamiento de la Iglesia es por no oír. Hebreos 5:11-14.  Si Jesús no hubiera oído al Padre, hoy no fuéramos salvos.

II.                Abandonar

Exegesis

Esta palabra en el texto tiene una connotación diferente y merece un estudio particular.
En una frase definimos la palabra abandonar: No hacer caso a mis padres por que a mi juicio me están mintiendo para que yo les obedezca. 

Los jóvenes de la época querían tomar el camino más fácil y rápido para alcanzar lo que querían.

Todo aquello que se les dijera en contrario por parte de sus padres era tomado como un obstáculo que estos ponían creyendo que ellos estaban en contra, que no los entendían y que no los amaban.

Para los jóvenes de la época un “No” era sinónimo de falta de amor.

Al creer que sus padres no los amaban por que no acolitaban sus deseos, desechaban el consejo al creer que ellos mentían para que obedecieran. 

En la estructura familiar judía, los padres y su autoridad sobre los hijos era considerado como una institución divina. La credibilidad de los padres no se ponía en duda, sin embargo los jóvenes en su necedad se atrevían a cuestionar la veracidad del consejo de ellos. 

Veamos Proverbios 30:17

Este texto en palabras sencillas y actuales dice lo siguiente: El hijo que considera ridículo a su padre e insignificante a su madre no merece un funeral decente, si no que su cuerpo sea abandonado a la intemperie para que sirva de alimento a los buitres.

No quiere decir que Dios va a castigar a los hijos insolentes de esta forma. Es una figura literaria que pretende mostrar lo que merece un hijo que se porta de esta manera. La figura del padre y la madre es sagrada y por lo tanto a un hijo no le es permitido abandonar la enseñanza de ellos.

Resonancia:

Si bien es cierto que hay una crisis de autoridad y de credibilidad de los padres frente a los hijos, el desechar o dejar de lado el consejo de los padres por parte de los jóvenes es mas el producto de una conducta direccionada por fuentes ajenas y extrañas al hogar, pervirtiendo el orden divino ya que nada puede ni debe remplazar a los padres.

Que un joven diga que su padre no lo ama por que no lo deja hacer lo que quiere es una forma de extorsión emocional. La Psicología ha contribuido a este tipo de actitudes.

Nunca los padres serán un obstáculo para los hijos. El amor los hace decir “NO”. Fíjense el engaño. ¿Cómo puede pensar un joven que sus amigos, sus contactos del chat, sus seguidores de Facebook, el escritor de un articulo en una revista o el director de una película los aman más que sus padres?. Estoy seguro que ni siquiera lo han pensado pero el vacío que hay en sus corazones les esta gritando que los mentirosos son otros y no sus padres. Un ejemplo de ello es la película NOE. ¿Qué pueden estar pensando o creyendo una multitud de jóvenes que vio esta película de Dios?.

Revisemos nuestra actitud. ¿Creo que mis padres me arruinan la vida?. 

En según lugar, nosotros como pueblo: ¿Qué actitud hemos tomado frente a la Palabra de Dios?. Si hemos actuado sin tener en cuenta a Dios y su Palabra equivale a decirle a Dios que es un mentiroso y que me quiere arruinar la vida, sin tener en cuenta  que nadie nos ama como El.

Quiero solidarizarme con los padres que han tenido dificultades con los hijos. Desde que soy cristiano, he visto como se juzga y se descalifica a los padres que tienen o han tenido problemas con los hijos. Este tipo de conductas para nada tienen que ver con el evangelio que tú y yo debemos practicar. Si tú y yo hemos tenido la bendición de unos hijos obedientes no es para enorgullecernos y sentirnos superiores a los demás. Socialmente es así, en el evangelio no. Si tenemos buenos hijos seamos agradecidos con Dios y con humildad recibamos su favor. La conducta que se debe tomar con padres e hijos en dificultades es orar por ellos y rodearlos en amor. Guardemos nuestra boca.

El que no oye abandona.

En tercer lugar vamos al principio. Este principio nos da la solución para oír y no abandonar:

III.             Temer. Proverbios 1:7

Al menos en mi caso, siempre había leído este versículo sin darle la importancia y el tiempo necesario para profundizar en su significado.

Me centrare en el estudio de la palabra “Temor”. Quise investigar un poco acerca del significado que tiene para el pueblo judío de hoy en día este versículo. Por que lo hice: Porque en anteriores ocasiones en mi vida he recibido lecciones importantes de cómo viven su espiritualidad y relación con Dios. Quienes mejores que los rabinos judíos para hablar del Antiguo Testamento. La primera sorpresa que me lleve es que este versículo resume el centro de la espiritualidad del pueblo judío. 

Tener temor de Dios en el corazón, es un concepto tan crítico que los sabios judíos cuentan que cuando una persona deja este mundo, Dios le hace tres preguntas:

1.     ¿Fuiste honesto en los negocios?

2.     ¿Estudiaste la Tora?

3.     ¿Esperaste por el Mesías?

Si la persona paso su vida en fiel devoción al Señor y puede responder que si a estas tres preguntas anteriores se le hace una cuarta. ¿Tuviste temor de Dios en tu vida?, si la respuesta es no, se le dirá que de nada sirvió aprobar las tres primeras preguntas. Sin reverenciar a Dios no hizo nada, no importa cuán justo o bueno le parece haber vivido.

Para nosotros los cristianos debe ser igual. El temor de Dios es un concepto complejo que no puede ser definido a la ligera. Muchos comentaristas cristianos y sabios judíos identifican el temor de Dios como el componente fundamental para una verdadera relación con Dios. Charles Spurgeon lo destaco como el centro de la experiencia cristiana. El siguiente ejercicio es un humilde intento para dar algo de claridad sobre el tema. 

Esta palabra tiene dos connotaciones o elementos principales: Reverencia y respeto. Cambiemos la palabra temor por cada una de estas dos palabras. 

Hagamos el ejercicio.

El principio de la sabiduría es reverenciar  Dios.

El principio de la sabiduría es respetar a Dios.

Lo que planteo es que de darse este principio en nuestra vida lo demás se corrige.

Exegesis:

La palabra reverencia tiene la connotación de estar asombrado ante una realidad mas grande que yo, se refiere a tener una verdadera conciencia del poder y la majestad de Aquel que está sentado en el trono. Es una actitud permanente. Hoy hablamos de lo que Dios ha hecho con nosotros no demostrando asombro por su grandeza. Lo que hacemos es ufanarnos de que lo ha hecho conmigo.

Reverenciar a Dios es reconocer que no podemos escapar de su presencia, es tener la de que Él está con nosotros a cada instante de nuestra vida. Su constante presencia le da razón a nuestra existencia y enfatiza las consecuencias de nuestras decisiones.

Reverenciar a Dios es mantenernos en humildad cada segundo de nuestra vida, siendo conscientes de nuestra insignificancia y de que lo que nos acerca a Dios es su amor, misericordia y compasión. Lo único que equilibra nuestra relación con Dios es su apasionado amor por nosotros. Reverenciar a Dios es creer en lo que Dice. Creo en lo que dice cuando le obedezco. Reverenciar a Dios es confiar en Él. Confío en El cuándo le entrego mi vida por que El la puede manejar mejor que yo.

Reverenciar a Dios necesariamente debe producir una adoración genuina en nosotros.

Textos en las Escrituras sobre reverencia:

Salmos 8:4; Isaías 6:4-5; 29:15; 40:28; 57:11 y 15.

En segundo lugar, está el respeto a Dios. (Si no hemos entendido temer por reverenciar vamos a entender temer por respetar).

Respetar a Dios es rendirle adoración.
Respetar a Dios es honrar a Dios. Darle el lugar que merece en nuestra vida. REY. 
Respetar a Dios es reconocer su dignidad.
Respetar a Dios es ser formales en nuestra relación con El. ¿Cómo nos dirigimos a Dios?.
Respetar a Dios es aceptar su soberanía sobre nuestra vida.
Respetar a Dios es obedecer su Palabra.
Respetar a Dios es reconocer su reinado en nuestra vida.
Respetar a Dios es no pecar. Cuando peco le digo a Dios: “Me importa lo que pienses”.
Respetar a Dios es no ofenderlo.

Respetar a Dios es decir la verdad sobre El.

¿Cómo se manifiesta?. 2 de Corintios 7:1

Cuando una persona tiene temor de Dios toda su vida es afectada. Eso incluye la manera en que habla, en que pasa su tiempo, en que gasta su dinero, los sitios que visita sean lugares a páginas web, los placeres que busca y la compañía que prefiere entre otras.

Resonancia:

Si algo falta en la Iglesia de hoy es reverencia. Solo hare dos preguntas: ¿Qué tan consciente soy de mi posición delante de Dios?. ¿Soy consciente de quien es El y de porque Él tiene una relación conmigo?.

Muchos de nosotros hoy en día en vez de reconocer nuestra pequeñez frente a su grandeza y majestad pretendemos que Dios haga lo que queremos. En vez de humillarnos somos arrogantes. ¿Si hay temor de Dios en mi corazón?.

¿Respetamos nosotros a Dios o somos expertos en faltarle el respeto?. Cada vez que pecamos sin importar que Él lo vea estamos irrespetándolo. Cada vez que pisoteamos su Palabra, cada vez que desconocemos su lugar en nuestra vida, cada vez que lo ignoramos como REY, lo estamos irrespetando. Cada vez que la arrogancia aflora, que nuestro ego se infla, que digo lo que no es, que lo hago quedar mal, lo estoy irrespetando.

Quien no reverencia y no teme al Señor, nunca le conocerá.

Una nota final: Es evidente en el libro de proverbios que la relación Dios – Hijo, se ve materializada en la relación Padre – Hijo. De acuerdo a lo anterior podemos establecer el siguiente paralelo:

En lo espiritual, el principio de la sabiduría es el temor de Dios.

En lo terrenal, el principio de la sabiduría es el temor a los padres.

Como vas a temer a Dios a quien no has visto, sino temes a tus padres a quien has visto.

Ninguno de nosotros puede decir que reverencia y respeta a Dios sino reverencia y respeta a sus padres.

Después de escuchar todo esto, la pregunta es: ¿Tengo temor de Dios en mi corazón?.

Resumen de la exposición: No hay peor sordo que el que no quiere oír; pero hay otro peor, aquel que le entra por un oído y le sale por el otro.

Conclusión:

La necedad es proporcional a lo lejos que estemos de Dios. Menos escuchamos su voz.

Joven: ¿A quién estas oyendo?. ¿A Dios, a tus padres o a los extraños que no te aman?.

Pueblo de Dios, ¿A quién estas oyendo?.

El resultado de oír a los extraños es una vida destruida. El resultado de oír a Dios es una vida plena y satisfactoria. ¿Qué queremos?.

Joven si no estás escuchando a tus padres vas por mal camino. Joven si no estás escuchando a Dios seguramente ya habras abandonado sus caminos aunque estés aquí con nosotros.

Pueblo de Dios, si no estás escuchando a Dios en tu corazón estas lejos de Él.

El camino para volver a Dios es reverenciarlo y respetarlo. ¿Estamos dispuestos?.

¿Qué vamos a hacer a partir de hoy?. ¿Vamos a seguir diciendo que tenemos temor de Dios? o ¿Vamos a comenzar a tener temor de Dios en nuestras vidas?

El primer acto de sabiduría que podemos hacer es empezar a temer a Dios.

Termino con esto:

Mis hijos oyen la voz de mi hijo Jesús, El los llama por nombre y los guía. Jesús va delante de ellos, y mis hijos lo siguen porque conocen su voz. Pero a un desconocido (los medios, internet, cine, televisión, revistas, redes sociales, chats, contactos) no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen ni confían en la voz de los extraños. El desconocido y el extraño tienen la intención de robarte tu fe, pero yo he venido para que tengas vida, y  la tengas en abundancia. Yo, Jesús conozco a mis discípulos y ellos me conocen y saben que YO les he mostrado al PADRE. Les demostré mi amor y espero que ellos me amen y me sigan hasta el final.

El grito angustiado del Padre hoy es: “OYE HIJO MIO”.

Extractado y parafraseado de Juan 10:1-18.

¿Es necesario decir algo más?.

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