miércoles, 22 de mayo de 2013

Discernimiento: El Bisturí Que Necesitamos por Dr. Mel Lawrenz

Frente a la multitud de opciones que ofrece la vida en estos tiempos requerimos de una visión clínica para efectuar decisiones sabias

El discernimiento es la habilidad de distinguir entre las versiones verdaderas y falsas de la realidad. Poseer discernimiento es tener clara percepción, buen juicio, y visión incisiva.


¡Ciertamente necesitamos líderes espirituales incisivos! La palabra «Incisivo» es muy interesante; la raíz de la misma significa «que corta» o «que penetra» (proviene del latín incidere: incidir). Es precisamente la idea que contiene el término griego del Nuevo Testamento, «discernimiento» (diakrino), que significa separación o distinción. Un líder con discernimiento examina los desafíos y las oportunidades con un bisturí espiritual y mental. Discrimina, sin ser discriminatorio. Juzga, sin ser sentencioso. Separa, sin dividir.

Ejercer discernimiento es un trabajo delicado. Un líder con discernimiento observa la situación y no se apresura para juzgar, pero es suficientemente audaz como para separar, a la hora de evaluar, la realidad de la percepción. Un buen líder entiende que las percepciones son importantes, y que debe utilizarlas, pero sabe que lo que en realidad pesa es la verdad. Resulta tentador pensar que el liderazgo espiritual es algo subjetivo, en especial cuando hoy día percibimos que existen distintas «verdades» en una situación dada (aún «verdades» aparentemente contradictorias). No obstante, un cirujano en la sala de operaciones debe cortar con absoluta precisión el tejido correcto. Un piloto que vuela por un valle debe distinguir con exactitud el terreno de ese valle. Un ingeniero debe escoger el material indicado, que posea la rigidez y flexibilidad precisa, para construir un edificio estable. Si el discernimiento incisivo es necesario para cuestiones físicas, cuánto más lo será para cuestiones espirituales. ¿Cuánto margen de error puede haber en el discernimiento espiritual?

Seguramente cometeremos errores, pero nunca deberíamos cometerlos por que fuimos demasiado apresurados o holgazanes para realizar el trabajo de discernir, que implica examinar, probar, comparar, consultar y orar.

Discernimiento: Un verdadero don espiritual

A veces el discernimiento es un juicio rápido e instintivo. En otras ocasiones es un proceso complejo, delicado y difícil. El discernimiento es un verdadero don espiritual. Un líder debe intentar abordar las situaciones sin prejuicios, aunque con frecuencia la identidad y el ego del líder se ven afectados en muchos desafíos de liderazgo. Discernir significa examinar intensamente asuntos que pueden poseer la misma profundidad del espíritu humano. Hebreos 4:12 describe el filo cortante del discernimiento: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón». La única espada que debería empuñar un líder cristiano, es la Palabra de Dios.

Consideremos de la siguiente manera el asunto. Si un líder expresa un juicio frente a nuestras actitudes, pensamientos y comportamientos, ¿de qué manera reaccionaríamos? Es probable que lo primer que sintamos es rechazo; una reacción totalmente natural. Lo siguiente que nos preguntaríamos es si esa persona tiene el derecho de confrontarnos de esa manera. Acabamos ejerciendo discernimiento sobre el que discierne. En algunas situaciones la confrontación es apropiada debido a la responsabilidad del líder, santificada por un motivo de amor. Otras veces, es probable que veamos que quien nos juzga presenta una actitud más crítica que sensata.

Pero supongamos que es correcta su apreciación y actitud. Usted podrá aceptar la voz de ese líder de manera constructiva si recuerda que la verdad de la Palabra de Dios es la base del consejo o la dirección. Es por este motivo que el discernimiento es un movimiento claramente espiritual. Si vamos a recibir evaluación, corrección, o ánimo, queremos que Dios sea la influencia principal, no solamente la otra persona. Es la Palabra de Dios la que es más cortante que toda espada, no la persona. La lista de dones espirituales en 1 Corintios 12 incluye: «discernimiento (diakrino) de espíritus». Significa que los líderes cristianos necesitamos distinguir entre las intenciones buenas y malas. (1 Juan 4.1 también menciona: «Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo»).

Hebreos 5.11-14 hace referencia a creyentes maduros «los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal». Observamos también esta verdad: «Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿Quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. (1 Cor 2.14-16).

Este pasaje define la esencia del liderazgo espiritual. Si un líder está «con» el Espíritu, esa persona «juzga todas las cosas» con la mente de Cristo. Pero «él no es juzgado por nadie». Es decir, opera en una dimensión humana/divina que trasciende las opiniones, los sentimientos y las críticas de los demás.

Examinamos el concepto a la luz de la Escritura para asegurarnos de que no quebranta las bases morales y éticas de la Biblia. El líder de convicción se mantiene en contacto con sus confidentes y está abierto a recibir exhortaciones, sugerencias y correcciones.

Este patrón se da constantemente en el liderazgo espiritual. Se pueden cometer terribles errores, como cuando un líder impone una idea que proviene de su propia imaginación y la expresa con un lenguaje espiritual, o cuando todo pasa por su ego o necesidad personal de mostrarse. Cuando abundan los recursos económicos, la habilidad de hacer marketing y excelentes cualidades interpersonales se pueden construir torres de babel que consisten mayormente de egos inflados.

El discernimiento, hoy

Vivimos en tiempos peligrosos. Debido a la creciente distancia que existe entre ellos y las personas que lideran los líderes pueden actuar con total impunidad en situaciones donde han comprometido su integridad o no han mostrado discernimiento. En una época de plataformas virtuales los líderes se han convertido en figuras bidimensionales con poco sentido de responsabilidad personal. La televisión todo lo aplana. La Internet nos muestra una pantalla en la que el Mago de Oz oprime botones y maneja controles. Las luces de las conferencias iluminan a un cuerpo, pero no una vida. La inmensidad de algunas organizaciones protege a los líderes de que sean escudriñados por los miembros de su propia comunidad.

También juegan un papel importante las motivaciones de nuestra cultura competitiva. Los aplausos se dan cuando los líderes obtienen resultados, ya sea que estén fundamentados en el discernimiento o no. Quedamos satisfechos solo con una imagen, cuando deberíamos buscar la transformación. Los micrófonos agregan una falsa resonancia a las voces de líderes cuya mayor habilidad es acaparar el micrófono.  Pero si buscamos el lado positivo, deberíamos notar que, aunque todas las técnicas y herramientas del mundo de hoy puedan utilizarse para fascinar, seducir, despistar, esconder, engañar y manipular, también pueden ser medios poderosos para desarrollar un ministerio de discernimiento hacia las masas. Hoy, nuestras herramientas de comunicación nos dan acceso a miles de perspectivas; solamente debemos emplear el discernimiento para encontrarlas.

¿Qué piensa usted al respecto?

 

El Dr. Mel Lawrenz ha sido pastor por más de treinta años. Fue el pastor principal de la Iglesia Elmbrook, en Wisconsin, una congregación a la que asisten unas 6.500 personas. En el año 2010 renunció a este cargo y la misma congregación lo nombró pastor extraordinario. Su misión es trabajar para estimular el crecimiento de cristianos comprometidos en todo el mundo. Es el autor de trece libros y el director de The Brook Network, un ministerio que ofrece eventos y experiencias grupales, oportunidades de aprendizaje y recursos impresos y digitales. Vive en Wisconsin con su esposa.

 

Tomado de Desarrollo Cristiano:  http://www.desarrollocristiano.com/blog-post.php?id=171

viernes, 17 de mayo de 2013

Comentarios A Eclesiastés Parte 3 El Dinero No Lo Es Todo

Salomón encontró placer en varias cosas. Estados de alegría por diferentes circunstancias, el placer que da el tener, el placer que da el poder, el placer que da el alcohol, hasta el extremo de ser demasiado sabio. Pudo hacer todo lo que quiso. Grandes construcciones, tener esclavos, tuvo ganado en abundancia, tesoros, todo.

Quizá fue el gobernante de más renombre que tuvo Israel. Experimento los extremos de la vida, ser sabio y ser necio. ¿Qué encontró?: Que sus logros y ejecutorias no habían traído felicidad a su alma, que el haber tenido lo material en exceso, que el haber tenido poder, que el haber hecho grandes obras y aun haber sido el más famoso de los gobernantes de Israel no le había dado alegría a su alma. ¿Para qué me afane tanto?, nada de lo que hice me llena, me satisface. El, que creyó que había sido el único en lograr tantas cosas se dio cuenta que otros ya lo habían logrado y que Él no había hecho nada distinto a los demás. Buscar la satisfacción del alma en el placer que da el tener no aprovecha. En esa situación se da cuenta de la diferencia de actuar sabiamente y neciamente y define la necedad como oscuridad, pero hay otro dilema para Salomón. Tanto el sabio como el necio tienen la misma suerte, ambos mueren y a ambos después de un tiempo los olvidan. La anterior reflexión le produjo una crisis. Aborreció todo. Luego dice: “No hay mejor cosa que el hombre disfrute de su trabajo con que se afana debajo del sol”.

Termina diciendo: El tiempo invertido en acumular riquezas es inútil. Lo que más le fastidiaba a Salomón era dejar sus posesiones (Que tanto trabajo le habían costado), a otro. Además lo asaltaba una inquietud: ¿Cómo usara las riquezas quien me herede?.

La conclusión de Salomón es que una vida satisfactoria es más importante que una fortuna. Si no podemos pensar en un uso mejor para nuestra riqueza acumulada que dejarla para ser dilapidada por herederos irresponsables, hay motivos para el pesimismo en cuanto a nuestro trabajo. El dinero que se acumula puede ser usado en vida para el progreso de la obra de De Dios (Darlo bien), y el bien de nuestros semejantes. No es sabio que alguien pase toda su vida trabajando y acumulando dinero y deje totalmente en manos de otros las decisiones en cuanto a su uso. Durante su vida el hombre ha de invertir y dar tan sabia y generosamente como ha acumulado. Surge una pregunta: ¿Cómo estamos formando a nuestros hijos para que administren más tarde lo que tanto trabajo nos ha costado conseguir?. Salomón llega a la conclusión de que una entrega total a la riqueza es una necedad. Que el hombre disfrute de su trabajo es el buen plan de Dios para el hombre. En el versículo 26 Salomón expone dos casos: “Al hombre que Dios le agrada”, Dios le da Sabiduría, ciencia y gozo (Luz para guiarlo en su camino, entendimiento para tomar las mejores decisiones, alegría y paz). Noten que aquí no se menciona el dinero. “Y al pecador el trabajo de acumular”. Este texto ha sido mal interpretado. Lo que quiere mostrar Salomón es que el énfasis del hombre de Dios no está en el dinero. El pecador es el que hace énfasis en el dinero. Tampoco quiere decir que necesariamente el dinero del pecador Dios lo pondrá en las manos del cristiano. Al cristiano Dios le da la capacidad para seguir firme los pasos de Jesús, para entender las decisiones que debe tomar en la vida y para estar feliz en su relación con Dios. Recordemos Mateo 6:33: “Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas serán añadidas”.

La paradoja es: “Hay muchos que se afanan en acumular pero no disfrutan, hay otros que quisieran tener para disfrutar”. Todo esto es vanidad y aflicción del espíritu.

sábado, 20 de abril de 2013

Eclesiastés Parte 2 “Nada Me Satisface”

En el capítulo 1 de Eclesiastés Salomón se presenta como el maestro, como aquel que puede enseñar a otros. Su autoridad como tal esta respaldada por su conocimiento y experiencia y afirma, que es absurdo:

1. Que el hombre se afane porque no hay ningún resultado.

2. Que el hombre se afane sin lograr que nada cambie.

3. Que el hombre se afane todos los días por lo mismo.

4. Que el hombre se afane porque su vida siempre es igual (Rutina, cotidianidad).

5. Que el hombre se afane por que no ocurra nada nuevo en su vida.

Salomón, parece estar diciendo la misma cosa de cinco formas diferentes. Su énfasis está en que la vida como tal siempre va a girar en torno a lo mismo y que el hombre se afana por que no puede salir de este círculo vicioso.

Lo cierto es que el afán sea cual sea la razón no cambia nada, no produce nada, por el contrario le da un tinte de desespero a la vida. Absurdo es afanarse. La vida es la misma. Generación va generación viene y todos pasamos por lo mismo.

Salomón concluye con lo siguiente: Después de observar y analizar llegue a la conclusión que todo es absurdo. El hombre se pasa toda la vida buscando lo que no le satisface de verdad, corriendo tras el viento. Se pone de ejemplo asimismo y dice: Soy sabio, soy rey, lo comprendo todo y aun conozco la necedad y la insensatez, pero de que me sirven, sigo corriendo tras el viento, nada me satisface.

Comentario: Cuantos de nosotros gastamos nuestra vida buscando la satisfacción en el lugar equivocado. Muchos corremos detrás del éxito, de la educación especializada, de la fortuna y el dinero, del poder, del prestigio que infle nuestro ego, del reconocimiento que nos haga sentir superiores a los demás (Nada de esto es malo, lo malo es nuestra creencia de que en ello encontraremos la satisfacción para nuestra alma), pero nada satisface nuestra alma. Nos afanamos todos los días y la recompensa es el cansancio sin fruto. Que Dios nos ayude a dirigir y enfocar nuestros esfuerzos a encontrar nuestra satisfacción en El. Lo contrarios es correr detrás del viento.

Dios les bendiga

martes, 16 de abril de 2013

Comentarios A Eclesiastés Parte 1

Introducción:

La idea de esta seria es acercarnos de manera sencilla al mensaje del mismo. En Eclesiastés, Salomón diserta sobre todos los aspectos de la vida para llegar a una conclusión final: “Nada de lo que hay debajo del sol satisface el corazón del hombre”, lo que satisface al hombre está más allá del sol y más allá del sol esta Dios”. Salomón tuvo en su vida todo lo que un hombre podría desear en lo terrenal para su época. Tuvo poder, riquezas, sabiduría, admiración, mujeres, fue un hombre espiritual y tuvo grandes baches en la misma y de todo eso acumulo la suficiente experiencia para concluir lo expresado en 12:13: “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre”.

Una lectura seria y reflexiva de este libro nos daría el suficiente bagaje para prevenir muchísimos errores y tomar decisiones acertadas. Salomón habla constantemente de lo absurdo (Vanidad y aflicción de espíritu). El hombre pone su mirada y sus esfuerzos en lo absurdo y no encuentra satisfacción en nada porque todo es absurdo (Redundancia). Nada sacia, en nada hay plenitud, en nada hay complacencia. Las tarea que se autoimpuso Salomón fue la de explorar, investigar y analizar con el fin de comprender y reflexionar en una tarea de muchos años. Esta tarea incluyo el estudio de la necedad y la insensatez. En esta época de postmodernismo y filosofía de lo relativo cuanta falta hace el análisis, la comprensión y la reflexión, hace falta ver que necios e insensatos somos. El mensaje del libro de Eclesiastés grita fuerte respecto de estas tres cosas. En resumen podríamos decir que el libro nos dice lo siguiente:

En nada de esto el hombre encuentra satisfacción:

1. En el Placer.

2. En el Alcohol.

3. En el Poder.

4. En el Dinero.

5. En la Sabiduría.

6. En el Trabajo.

7. En la Maldad.

8. En Oprimir a otros.

9. En el Éxito.

10. En la Juventud.

11. En el Disfrutar y No Disfrutar.

12. En el Prestigio o Buen Nombre.

13. En la Búsqueda de la Razón de las Cosas.

14. En la Arrogancia. (Todos tenemos el mismo destino).

Esta no pretende ser una lista completa de lo que trata el libro de Eclesiastés, solo muestro algunos aspectos para tener en cuenta.

Nuestra tarea inicial, podría ser una revisión de estos aspectos con lo que está pasando en nuestra vida hoy y reflexionar si hemos estado buscando la satisfacción y la plenitud en estas cosas o en Dios.

Si algo pretendía Salomón con escribir este libro es ponernos a pensar y precisamente es una constante del mensaje de Dios en el AT. Dios quiere que su pueblo piense y llegue a la conclusión de que la decisión correcta es obedecerle y serle fiel.

Dios les bendiga

lunes, 18 de febrero de 2013

Decálogo Del Expositor Bíblico

I. Ama a Jesús y lo sigue como su modelo de predicador y predicación.

II. Cultiva una vida de integridad en lo personal y ministerial.

III. Coloca la Palabra de Dios en el centro de su vida y predicación.

IV. Se encarna en su contexto para ser relevante en su predicación.

V. Desarrolla una pedagogía de la predicación motivada por el amor.

VI. Declara “todo el consejo de Dios”, a toda la persona y a todas las personas.

VII. No promueve su imagen en detrimento de la gloria de Dios.

VIII. No expone La Palabra de Dios sin una rigurosa preparación del texto, en oración y dependencia del Espíritu Santo.

IX. No negocia los valores del Reino de Dios.

X. Crece en la medida que estudia, obedece la Palabra de Dios, y asimila la evaluación de su comunidad.

* Elaborado por los participantes a la “II Consulta Latinoamericana de Predicación” organizada por Langham Predicación, región América Latina. Cochabamba (Bolivia), 28 de abril al 1 de mayo del 2008.

miércoles, 16 de enero de 2013

Salmos 119:9-16–Acercamiento Devocional

1. Un encuentro con Dios.

Identifiquemos tres rasgos de Dios en el texto

Partamos del hecho que los salmistas describen en los salmos sus experiencias devocionales con Dios.

a. Su Autoridad. Autoridad reflejada en lo que Dios dice, en su Palabra. En el texto encontramos nueve referencias con palabras sinónimas. Palabra (9), Mandamiento (10), Dichos (11), Decretos (12), Juicios (13), Estatutos (14), Preceptos (15), Sendas (15) y nuevamente Decreto (16). ¿Por qué obedecemos?: Porque es Dios quien habla.

“Dios es quien ha establecido los estatutos para nuestras vidas”.

b. Su Poder.

“Para no dejar que me desvíe de sus mandamientos”. Me da las fuerzas, me capacita para obedecer. (10)

c. Su Dignidad. Aparece Dios en el texto como “El Maestro”. Maestro por excelencia. Para el salmista era imperioso que Dios le enseñara. “Enséñame tus decretos”. (12).

2. Anuncio de Buenas Nuevas. ¿Cuál es la buena noticia?

“Los jóvenes pueden vivir en integridad”. ¿Cómo?. Viviendo conforme a la Palabra de Dios. (9).

¿Para quién?: Para todos en general aunque el salmista se dirige en específico a la juventud.

¿En qué sentido?: “La integridad es posible en mi vida si vivo conforme a la Palabra de Dios”.

3. Cambio de cosmovisión.

¿De qué manera este relato modifica mi manera de ver la vida?: La vida integra depende de vivir de acuerdo a la Palabra. No hay opción, ni alternativa. No hay término medio.

¿Cómo afectara hoy mi manera de vivir?: “Al revisar mi vida a la luz de la Palabra de Dios y luego hacer los ajustes necesarios podre alcanzar una vida de integridad.

¿Qué agenda me queda a partir de hoy?. A partir de hoy:

- Atesorare sus dichos (11)

- Me regocijare en sus estatutos (14)

- Meditare en sus preceptos (15)

¿Qué puedo esperar de mi oración a Dios desde hoy?: Que Dios responda mis oraciones y me capacite y fortalezca para visir en integridad. (10). Que Dios me enseñe cada día mas acerca de su Palabra para ser integro en todos mis caminos. (12).

4. Obediencia de fe:

¿Qué espera el Señor de su auditorio (En este caso nosotros)?: Que cumplamos su Palabra para que vivamos en integridad.

¿Qué espera el salmista de sus lectores?: Que todos en general y en especial los jóvenes reflexionen y mediten acerca de su relación y actitud hacia la Palabra de Dios.

¿Qué espera el Espíritu santo de Mí?: Que reflexionemos y cambiemos desde hoy en nuestra actitud hacia la Palabra de Dios.

5. Empoderamiento: A la vez que El Señor nos enseña su Palabra también nos capacita para cumplirla. Creamos firmemente en ello.

Oración

Acercamiento Devocional



El expositor Biblico, antes de ser expositor (Predicador), es hijo de Dios, persona, oveja, vive una vida expuesta a su palabra de ahí la importancia de una vivencia devocional. Esta forma de estudiar las Escrituras también puede ser usada por cualquier discípulo de Cristo avido de la Palabra de Dios que con disciplina y dedicación se exponga diariamente a la Palabra para ser edificado, moldeado y enriquecido por el Señor.
El expositor bíblico Darrel Johson afirma que en la meditación de cualquier texto bíblico, tienen lugar:
1.       Un encuentro con Dios. Con Dios para hablarnos directamente al corazón y a nuestra mente.
2.       El anuncio de buenas nuevas. Hay una buena noticia en el texto bíblico para ser encontrada por quien medita en El.
3.       Un cambio de cosmovisión. Cuando nos encontramos con Dios y el el nos habla atraves de su Palabra debe tener lugar un cambio en nuestra vida, un cambio en la forma de ver la vida y vivenciar nuestra fe.
4.       Un llamado a la obediencia de fe. Cuando nos encontramos con Dios y El nos habla por su Palabra, la respuesta es la obediencia. ¿Qué vamos a hacer a partir de hoy, con eso que Dios nos ha dicho?. Debe quedar una agenda de cambio estipulada para crecer en la vida espiritual.
5.       Empoderamiento. No es otra cosa que creer que esa Palabra que Dios me dijo es para mi y que a partir de ahora la voy a vivir.
El desarrollo del acercamiento devocional es como sigue:
1.       Un encuentro con Dios.
a.       Identifiquemos tres rasgos de Dios en el texto.
b.      Respondamos a la pregunta: ¿Quién es Dios en este relato?
2.       Anuncio de buenas nuevas.
Sintoniza, lo que para ti, refleja la mejor noticia en este texto.
¿Para quién es esa noticia?
¿En que sentido?
3.       Cambio de Cosmovision. Tres preguntas para responder.
a.       ¿De que manera este relato modifica tu manera de ver las cosas?
b.      ¿Cómo afectara desde hoy tu manera de vivir?
c.       ¿Qué puedes esperar de tu oración a Dios a partir de hoy?
4.       Obediencia de Fe. Responde a estas preguntas.
a.       ¿Qué espera el señor de su auditorio?
b.      ¿El escritor del texto bíblico de sus lectores?
c.       ¿El Espiritu Santo de ti?
5.       Empoderamiento.
A la vez que el Señor nos muestra la verdad, también nos capacita para cumplirla. Dios me va a ayudar a que la Palabra se haga vida en mi.

¿ES EL DIVORCIO, EN SÍ MISMO, UN PECADO? Una convicción que quiero explicar

Durante estos días hemos hablado bastante sobre el divorcio. Algunas preguntas han sido difíciles. Otras han tocado asuntos que durante años...