miércoles, 5 de mayo de 2010

Mensaje A Las Siete Iglesias (Apocalipsis): Introducción – Parte 1

No se puede abordar el tema, sin antes hacer una introducción. El capitulo 1, nos da detalles de lo que paso. El apóstol Juan esta en Patmos sufriendo del destierro a causa de la fe. En el día del Señor (El día que la Iglesia dedicaba al culto), Jesús se revela a Juan (El termino revelación aquí significa literalmente: Algo que no conocía) y le envía el mensaje por medio de un ángel. Dice Juan hablando de el mismo: “Que ha dado testimonio de la Palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo y de todas las cosas que ha visto”. Aquí hay tres cosas: En primer lugar Dios es la fuente primaria de la revelación, Jesucristo es el medio atraves del cual la da a conocer (Hebreos 1:1-2), y Juan es el testigo que con sus propios ojos ha visto y conocido todo lo que ha pasado. Juan entonces recibe una revelación que tiene que ver con el pasado, con el presente y con el futuro. Antes de iniciar con el mensaje Juan dice: “Bienaventurado el que lee, y los que oyen la palabra de esta profecía, y guardan las cosas en ellas escritas, porque el tiempo está cerca”. Inicia entonces: Juan a las…… , del que es y que rea y que ha de venir” y de los siete espíritus que están delante de su trono (Isaías 11:1-2), y de Jesucristo el testigo fiel……., y el soberano de los reyes de la tierra. Tres cosas para significar: Juan es un testigo que ha permanecido fiel a pesar de todo. Se encuentra en Patmos, desterrado por su fidelidad a Cristo, además de ser testigo presencial de todas las cosas. Lo que Juan quiere decir es: “Quien les escribe tiene las cualidades para ser el depositario de la revelación y de escribirles a ustedes para que la conozcan”, la fidelidad que hasta ahora he tenido a mi Señor me da la autoridad para exhortarlos, confrontarlos y consolarlos. (Esta manera de iniciar las cartas, en aquella época era muy común). En segundo lugar: Jesucristo testigo fiel. Básicamente es la misma idea. Jesús fue testigo fiel de Dios Padre, tanto así que su fidelidad lo llevo a la cruz. Esa fidelidad que lo llevo al sacrificio lo constituye para nosotros en “El Soberano de los reyes de la tierra”. Aunque el ya era Dios, aunque ya el era Rey antes de convertirse en hombre (Filipenses 2:1-11), demuestra su calidad de Soberano y se hace Soberano a nuestros ojos cuando por su fidelidad al Padre va a la cruz a morir por nuestros pecados. Ratifica esta interpretación los versos 8 y 11: “Yo soy el Alfa y la Omega”. El mensaje se le envía a siete iglesias, pero indudablemente todas debían conocerlo. Es un mensaje para la Iglesia universal. Del porque se les envía cartas solo a siete, hay muchas interpretaciones, una probable y que personalmente creo tiene validez, es que por la ubicación geográfica de las ciudades, era más fácil enviarla inicialmente a estas y luego ser distribuida desde estas a las demás. A continuación, el Señor aparece en medio de siete candeleros (Siete Iglesias), lo que es una referencia clara a que el Señor esta en medio de su Iglesia. De los versículos 14 al 16, Juan hace una descripción de cómo veía al Señor, en toda su majestad, en toda su autoridad, en toda su santidad. Tenía a su diestra siete estrellas (16). Varias interpretaciones se le dan a este texto. La más popular y por la cual me inclino es que las siete estrellas son los siete pastores de las siete iglesias. En un sentido más amplio, los pastores de las Iglesias están y son sostenidos por el Señor. A este texto como a otros se les ha interpretado de tal forma que se ha elevado de manera desproporcionada la dignidad pastoral. De ninguna manera digo que los pastores no merezcan respeto y se les de la dignidad debida, sino es usar la Biblia para colocarlos en un lugar que no es. (Prepotencia, orgullo y autoridad dictatorial). Jesús tiene a los pastores en su diestra por qué ha de sostenerlos en su labor pastoral. En el tiempo en que se escribe Apocalipsis la persecución y el martirio eran el pan de cada día. El Señor le daba valentía a sus siervos (Los sostenía en su diestra), para que no claudicaran ante la adversidad. Esto es algo que me debe humillar en vez de sentirme exaltado. En el versículo 17, hay una escena que estremece mi corazón. El Señor pone su diestra sobre Juan. El Testigo Fiel Pone su mano sobre el hombro del testigo fiel. Creo que el Señor esta queriéndole decir a Juan tres cosas: En primer lugar, has pasado el examen, has aprobado, tienes la máxima calificación, has sido un testigo fiel, has soportado el destierro y te hubieras enfrentado a la muerte por mí de haber sido necesario. En segundo lugar, aquí estoy contigo, Yo te sostengo, Yo te doy fuerzas, llegaras hasta el final, no te dejare ni te desamparare, nada te podrá separar de mi amor (Romanos 8:31-39). Que consuelo tan grande, que inyección de fortaleza, que privilegio el de Juan, quien no quisiera una experiencia igual. En tercer lugar, todavía me eres útil, envía esta carta. Lo segundo, lo experimentamos a diario, la fidelidad a Dios es la que necesitamos para ser aprobados, lo tercero nunca debemos perderlo de vista, siempre habrá una tarea para nosotros. Finalmente, Juan sale del destierro y se va a vivir a Éfeso donde muere, siendo el único apóstol que no murió a manos de los romanos (Esto lo sabemos por Eusebio de Cesarea, historiador cristiano del siglo II).

PD: Cuando me hablan de los últimos tiempos y del fin del mundo, siempre respondo que para mí lo relevante no es el fin, sino estar preparado cuando este suceda. Mi preocupación es la de prepararme día a día para la venida de mi Señor independientemente de cuándo esto ocurra.

Segunda Parte: Mensaje A Éfeso