lunes, 17 de enero de 2011

La Predicación: ¿Por qué está en Crisis?

En este mundo postmoderno, pragmático y utilitarista en el que vivimos, no se conciben los absolutos. El Postmodernismo ha traído consigo el énfasis marcado en el relativismo. El relativismo, permite que tengamos ópticas distintas de las cosas y que estas ópticas sean todas validas. Las distintas perspectivas de la vida, de Dios, del hombre, de la sexualidad, etc, todas son validas. Lo anterior choca de frente con el carácter absoluto de Dios y de las Escrituras. Dios no admite palabra en contrario, entonces, y en el transcurso de estos últimos años, la predicación en las Iglesias fue cambiando de enfoque y fue cambiando de enfoque porque si ya lo que Dios dice no es absoluto (Según el relativismo), el hombre puede darle una perspectiva propia al evangelio y a la vida cristiana, de tal manera que el resultado ha sido una predicación ya no basada en la Biblia y a los principios de Dios, sino basada en las necesidades del hombre y orientada a que este cumpla sus sueños y obtenga el éxito (Enfoque humanista). Pregunto: ¿Quien no quiere cumplir sus sueños?, ¿Quién no quiere tener éxito?. Todos queremos. El problema radica es que en este enfoque postmoderno, Dios deja de ser Dios para convertirse en aquel que me da todo lo que necesito, todo lo que quiero y a eso le agrega la salvación. En otras palabras “Dios al servicio del hombre”. (Utilitarismo). Este absurdo, ha dado origen a las Megaiglesias, mucha gente corrió hacia las Iglesias con un mensaje postmoderno e idolatro a sus predicadores y pastores o apóstoles porque les dijeron que podían acercarse a Dios y obtener lo que quisieran, estar bien con El y además (de manera tacita) de eso sin ningún tipo de compromiso con la consagración y una vida santa y justa. El resultado, una Iglesia que perdido su sabor, una Iglesia que no es sal, una Iglesia que en vez de alumbrar al mundo aumenta su oscuridad. Lo triste de todo es que mucha gente se ha ido decepcionada y desilusionada de las Iglesias. Muchos y a pesar de asistir a una Iglesia y ser miembros activos viven una vida vacía y sin sentido. Por otra parte está el pragmatismo. Todo lo que da resultado sirve. De ahí que todo el mundo corra a hacer pactos, que todo el mundo corra detrás de los expertos en echar fuera demonios, de ahí que todo el mundo corra detrás de aquellos que se ufanan de los grandes milagros que suceden en sus eventos. Perdónenme por desilusionarlos. El resultado no garantiza la autenticidad y la legalidad de algo y mucho menos que Dios este detrás del asunto. Hay dos textos claves en la Biblia: Mateo 7:21-23 y Mateo 24:24, al respecto el mismo Jesús Dice en Mateo 24:23: “Cuando vean estas cosas, no crean”. Desafortunadamente, muchos nos vamos tras los resultados. Lo anterior, ha incidido para que mucha gente vaya a Iglesias o eventos en donde reciben un mensaje diferente, en donde se les predica un evangelio diferente. Creyentes que crecen sin la formación adecuada, creyentes a los que se les ocasiona un daño inmenso debido a que crecen con un concepto equivocado de Dios (Eso es lo más nocivo que puede haber). Para concluir: 1. Cuando escuche una predicación que habla de éxito, de motivación, que usted puede, ese no es el mensaje del evangelio, “Usted está en el lugar equivocado”. El mensaje del evangelio se centra en Jesús. 2. No mire los resultados, mire lo que está pasando a su alrededor y compárelo con las Escrituras. 3. Todos debemos ser responsables y serios con la predicación de la Palabra. Prediquemos el mensaje de Dios.

Dios les bendiga

1 comentario:

Anita Parada Cotrina dijo...

En mi mente está ese versículo en Rom. 12:2 que dice que no nos conformemos a este siglo, pero parece que las cosas están pasando al revés, el mundo en la Iglesia y no la Iglesia impactando al mundo, y eso de verdad duele, pero Dios conoce cual es la verdadera Iglesia y debemos ahora más que nunca fortalecernos en el Señor y trabajar en cumplir la gran comisión. ¡Nuestra redención está cerca!
Me gusta sobre todo el punto 2: "No mire los resultados, mire lo que está pasando a su alrededor y compárelo con las Escrituras."

Bendiciones.