viernes, 28 de enero de 2011

A Propósito Del Caso Kalimba

Antes de hablar de este caso en particular, quisiera aprovechar la oportunidad para hacer un pequeño análisis de lo que ha sido la “conversión”, de cantantes y artistas al evangelio. Se ha vuelto común, leer o escuchar noticias donde cantantes o artistas confiesan que ahora siguen a Jesús y emocionados declaran que se van a dedicar a cantar para Jesús y que sus vidas de ahora en adelante cambiaran. Muchos de nosotros nos emocionamos porque alguien famoso se entrega al Señor, pastores que de una vez y sin ninguna reserva le entregan los pulpitos a los recién convertidos para que cuenten su testimonio, iglesias que se llenan de gente a escucharlos. Es como si la fama que tienen a nivel de la música secular se trasladara ahora a la iglesia porque alguien famoso se entrego a Cristo. Con todo respeto les digo mis hermanos, esta actitud es altamente nociva. Los cantantes o artistas que comienzan en el evangelio deben ser tratados como cualquier otra persona que se convierte. Los pastores que les prestan el pulpito en vez de atraer gente a la iglesia lo que hacen en realidad es hacerle un daño inmenso. Lo que se hace es cambiar la fama del mundo por la fama en la iglesia. Si a un cantante o artista se le recibiera en la iglesia, se le hiciera su proceso de discipulado, se le enseñara a caminar en la fe, se le integrara en la comunión de la iglesia sin rendirle pleitesía y sin tanto aplauso estoy seguro que muchos de ellos hoy fueran excelentes cristianos. Nuestro pecado ha sido usarlos para atraer a otros al evangelio y lo que hemos hecho es alejarlos a ellos. Nuestra actitud les ha hecho daño. Por otra parte los seguidores de los cantantes o artistas tienen la particularidad de idolatrar a sus favoritos hasta tal punto que siendo culpables de un delito, defienden su inocencia como si fuera alguien infalible. Muchos casos se han visto.

En Diciembre de 2.009, un Kalimba algo emocionado se declaro admirador de Jesús, dijo que iba a grabar música cristiana, que se iba a dedicar al góspel y otras cosas más. Pregunto: ¿Dónde quedaron esos propósitos?. Envuelto ahora en esta situación, en donde la justicia lo deja en libertad al haber comprobado luego de las pruebas periciales que su testimonio era veraz (Había tenido relaciones sexuales consentidas con una menor de edad), lo encontramos en medio de las mismas leyendo una Biblia. Hablemos en general: “Como es que para un cantante o artista que conoce el Evangelio Dios es Dios para unas cosas y otras no”. Se toman la libertad de grabar canciones con letras maliciosas, de doble sentido, inmorales, y cuando están en una situación difícil entonces recurren a Dios. ¿Que clase de evangelios se les ha enseñado?, ¿Sera que los pastores de ellos no les han discipulado como corresponde?, ¿Sera que parte de la culpa la tenemos los lideres?.

Sea esta la oportunidad para que Kalimba reflexione acerca de su relación con Dios y el Evangelio. Hoy salió en libertad, mañana quizás no. Meditemos todos en el asunto.

Dios les bendiga

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante reflexión acerca de la autencidad de la conversión y de la responsabilidad de educar en la fe

Erika dijo...

Definitivamente concuerdo con esto, también debemos recordar a que gracias a que tenemos un Dios misericordioso es que Kalimba esta libre, Dios a quien ama disciplina y no me hubiese extrañado que se hubiese quedado ahí, pero Dios tiene un propósito en su vida que por eso le dio la oportunidad de salir y como el lo dijo cuando salió, y de eso no queda duda pues Dios permite que pasen ciertas cosas para bien, "Mi vida cambio y me llevo un gran aprendizaje de esto" esperemos que así sea y no se olvide tan pronto de lo que Dios hizo por el. BENDICIONES

Erika dijo...

Además como tu bien lo dices, los artistas quieren ser de Cristo, sin dejar el mundo, Dios no es una burla y tampoco es por conveniencia, a Dios hay que adorarlo en las buenas y en las malas, no puedes decirte cristiano y seguir como si nada hubiese pasado en tu vida... Esto, creo yo fue una llamada de atención para el, o voltea por completo sus ojos a Cristo, o mejor que no siga pregonando lo que no es. Esta es mi opinión